La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) de México suspendió la importación de productos avícolas provenientes de Brasil por un brote de la enfermedad de Newcastle, una afección respiratoria altamente contagiosa y a menudo grave para las aves.
La dependencia, a través del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), tomó la decisión para proteger la producción avícola nacional, que está libre de la enfermedad, según informó en un comunicado el 19 de octubre.
El comunicado mexicano atribuye el brote a una granja comercial de pollos de engorda ubicada en Nova Itaberaba, Santa Catarina, al sur de Brasil. Sin embargo, el Ministerio de Agricultura y Ganadería de Brasil (MAPA, por sus siglas en portugués) confirmó el 19 de octubre que el foco se detectó en un establecimiento comercial de producción de pavos.

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Mientras se resuelve la situación del brote conforme a los protocolos internacionales, México suspendió la importación de carne y despojos de aves, huevo fértil, pollitos de hasta tres días de edad y aves canoras, de ornato y rapaces destinadas a la comercialización, así como aves de compañía procedentes de Brasil.
La SADER destacó que la disposición abarca tanto las importaciones comerciales como los productos que ingresan los viajeros.
La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) informa que la enfermedad de Newcastle es altamente contagiosa y a menudo grave, y que se puede encontrar en distintas partes del mundo y afecta a las aves, incluidas las aves de corral.
El organismo explica que la enfermedad es causada por cepas virulentas del paramixovirus aviar tipo 1 —un grupo de virus de ARN que afecta principalmente el sistema respiratorio y nervioso de las aves— y que puede presentarse en formas leves, moderadas o muy virulentas. Esta última se clasifica formalmente como enfermedad de Newcastle.
Las cepas leves están muy extendidas, pero generan pocos brotes.
Por lo general, la afección se manifiesta como una enfermedad respiratoria, aunque la depresión, las manifestaciones nerviosas o la diarrea pueden ser la forma clínica predominante.
En su variante altamente patógena, la enfermedad de Newcastle figura en la lista de la OMSA y debe ser notificada. Dado que su cuadro clínico puede ser muy similar al de la influenza aviar, el organismo enfatiza que las pruebas de laboratorio son fundamentales para confirmar el diagnóstico.
Ante el registro del brote de Newcastle en el país sudamericano, la Asociación Brasileña de Proteína Animal (ABPA), la Asociación Catarinense de Avicultura (ACAV) y el Sindicato de la Industria de Carnes y Derivados del Estado de Santa Catarina (Sindicarne-SC) emitieron un posicionamiento conjunto para detallar la situación.
En un comunicado difundido el 19 de octubre de 2026, las organizaciones informaron que dan seguimiento al caso en coordinación directa con el MAPA y con la Secretaría de Estado de Agricultura y Ganadería de Santa Catarina.
Las entidades aclararon que el caso no presenta manifestaciones clínicas. Es decir, se detectó el virus en las aves confinadas, pero estas no presentaban signos clínicos de la enfermedad. Asimismo, destacaron que Brasil cuenta con un sistema de defensa sanitaria dotado de protocolos de vigilancia, prevención y respuesta inmediata, que incluyen medidas de contención y control conforme a la legislación vigente.
Finalmente, el sector industrial enfatizó que este acontecimiento corresponde estrictamente a un asunto de sanidad animal circunscrito al ámbito productivo, por lo que, según las organizaciones, no representa un riesgo para la seguridad alimentaria.
Subrayaron que el consumo de los productos avícolas sigue siendo completamente seguro, al tiempo que refrendaron su absoluta confianza en la actuación de las autoridades sanitarias y en el riguroso compromiso de los productores con la bioseguridad y la transparencia.
Las organizaciones subrayaron que el consumo de productos avícolas sigue siendo seguro y refrendaron su confianza en la actuación de las autoridades sanitarias y en el compromiso de los productores con la bioseguridad y la transparencia.
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