Las fuerzas estadounidenses abordaron y destruyeron una embarcación en el Pacífico oriental —sospechosa de servir como estación de reabastecimiento para narcolanchas—, lo que supone un nuevo golpe al tráfico de drogas procedente de Sudamérica.
Efectivos de la Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental (JTF-WHEM) interceptaron el miércoles dicha estación flotante de reabastecimiento, utilizada para apoyar "operaciones de narcotráfico en alta mar", según informó el Comando Sur de EE. UU. (SOUTHCOM) en un comunicado el 16 de septiembre.
El SOUTHCOM indicó que los servicios de inteligencia confirmaron la vinculación de la embarcación con el grupo "Los Choneros". Esta acción se produce tras la interceptación, el 15 de septiembre, de otra estación flotante de reabastecimiento que daba apoyo a una banda ecuatoriana.
El comando informó que las personas retiradas de la embarcación fueron entregadas a las autoridades ecuatorianas. Una vez inspeccionada la nave, las fuerzas estadounidenses procedieron a hundirla.

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"La JTF-WHEM continúa llevando a cabo operaciones precisas y profesionales para desmantelar las redes logísticas que alimentan el narcotráfico en el hemisferio occidental", señaló el comunicado.
El comandante del SOUTHCOM, el general de los Marines Francis L. Donovan, afirmó que, junto a sus socios ecuatorianos, Estados Unidos "persigue implacablemente a los narcoterroristas que atentan contra nuestros ciudadanos, socavan la seguridad hemisférica y dejan muerte y sufrimiento a su paso".
"Esta operación deliberada, legal y precisa salva vidas y hace que nuestros ciudadanos —desde Ecuador hasta Estados Unidos— estén más seguros", afirmó Donovan.
El año pasado, el Departamento de Estado de EE. UU. designó a las bandas ecuatorianas Los Choneros y Los Lobos como organizaciones terroristas extranjeras.
El 9 de septiembre, el secretario de Estado Marco Rubio anunció que otra banda con sede en Ecuador, Los Tiguerones, había sido designada de manera similar.
Rubio señaló que el grupo estaba vinculado al narcotráfico y a numerosos ataques contra civiles, agentes del orden y periodistas.
"La Administración Trump seguirá utilizando todas las herramientas disponibles para proteger a nuestra nación, manteniendo las drogas ilícitas fuera de nuestras calles y cortando las fuentes de ingresos que financian a los violentos narcoterroristas", afirmó, según un comunicado del Departamento de Estado.
Estados Unidos opera junto a socios regionales
La administración Trump se centra en atacar embarcaciones sospechosas de transportar drogas desde Sudamérica con destino a Estados Unidos, llegando incluso a realizar operaciones ofensivas contra ellas.La semana pasada, Rubio viajó a Ecuador, país que, según señaló, ha participado de manera más activa en el combate a la actividad delictiva transnacional en la región.
El 9 de septiembre, Rubio se reunió con el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, a quien calificó como "un aliado firme de la administración Trump para garantizar la seguridad del hemisferio [occidental] y contrarrestar la inmigración ilegal".
Fuerzas de élite de Ecuador y Estados Unidos han llevado a cabo operaciones conjuntas dirigidas contra narcoterroristas quienes, según afirmó Rubio durante su visita, causaban daño tanto al país sudamericano como a otras naciones de la región y a Estados Unidos.
"No tenemos un aliado mejor en la región para enfrentar la gran amenaza de las organizaciones criminales transnacionales" que Ecuador, dijo Rubio.
Rubio declaró que solicitaría al Congreso la aprobación de 45 millones de dólares en fondos de seguridad adicionales para que Ecuador combata la inmigración ilegal y el narcotráfico.
En declaraciones a la prensa, Rubio señaló que Estados Unidos se centra actualmente en colaborar con aliados de América Latina para llevar a cabo operaciones bilaterales contra embarcaciones de narcotráfico en las aguas territoriales de dichos países colaboradores.
"Es una decisión que se toma caso por caso u operación por operación; pero, de nuevo, hay que entender la diferencia entre esto y lo que se vio a principios del año pasado: aquellas fueron operaciones unilaterales en aguas internacionales", dijo Rubio.
"Lo importante es que se está interrumpiendo el uso de estas rutas. Se está poniendo fin a estas rutas".
Afirmó que el ejército estadounidense "seguirá destruyendo barcos si es necesario".


















