Cerca de 300 militares estadounidenses han resultado heridos desde el inicio de la guerra en Irán, según informó el miércoles un portavoz militar.
El capitán de la Marina Tim Hawkins, portavoz del Mando Central de EE. UU., declaró a Fox News que "desde el inicio de la Operación Furia Épica, aproximadamente 290 militares estadounidenses han resultado heridos", en referencia a la operación militar que se inició el 28 de febrero y que sigue en curso.
"La gran mayoría de estas lesiones han sido leves", afirmó Hawkins, "y más de 255 soldados ya han vuelto al servicio".
Las autoridades informaron a principios de esta semana de que el ejército estadounidense ha atacado más de 9000 objetivos dentro de Irán y que, hasta la fecha, se han llevado a cabo más de 9000 vuelos. Gran parte de la fuerza aérea y la marina del país han quedado destruidas en los ataques, según declaró el martes el presidente Donald Trump.
El Mando Central, que supervisa Medio Oriente, también publicó el miércoles nuevas imágenes de video de sus fuerzas atacando la infraestructura militar iraní.
“Las fuerzas estadounidenses están atacando objetivos para debilitar la infraestructura y las capacidades militares del régimen iraní que han amenazado a las tropas estadounidenses y a los socios regionales durante décadas”, escribió el Mando Central en una publicación en X.
El martes, Trump afirmó que el gobierno estadounidense estaba en conversaciones con Irán para poner fin a la guerra, en un momento en que se intensificaban los esfuerzos diplomáticos y las autoridades iraníes desmentían estas informaciones. Mientras tanto, los ataques aéreos azotaban la República Islámica, al tiempo que misiles y drones iraníes atacaban Israel y objetivos en toda la región.
Irán acordó abandonar sus planes de desarrollar un arma nuclear, declaró Trump el martes en un acto celebrado en la Casa Blanca. Sin embargo, el miércoles, los medios de comunicación estatales iraníes publicaron una declaración de un funcionario anónimo en la que rechazaba el plan de Washington y presentaba un plan de cinco puntos para impulsar sus propios intereses.
El plan de Teherán incluye el cese de los asesinatos de sus funcionarios, una forma de garantizar que no se libren más guerras contra el país, reparaciones de guerra, el fin de las hostilidades y la concesión a Irán de la capacidad para ejercer su soberanía sobre el estrecho de Ormuz.
También esta semana, Trump afirmó que iba a aplazar el plazo que había fijado para que Irán reabriera el estrecho de Ormuz. El control férreo de Teherán sobre esta vía marítima crucial ha entorpecido el transporte marítimo internacional, ha incrementado los precios del combustible y ha afectado a la economía mundial.
Trump declaró que aplazaría la amenaza de bombardear las centrales eléctricas de Irán mientras se desarrollan las conversaciones, afirmando inicialmente que daría al régimen del país 48 horas para responder. Posteriormente, señaló que Irán dispondría de cinco días para responder a las propuestas de la Casa Blanca.
Unos buques de carga navegan por el Golfo Arábigo en dirección al estrecho de Ormuz, en los Emiratos Árabes Unidos, el 19 de marzo de 2026. (Foto de AP).En un intento por poner fin a la guerra, el primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, escribió en X que su país está dispuesto a “facilitar conversaciones significativas y decisivas” para resolver el conflicto. “Siempre que Estados Unidos e Irán estén de acuerdo, Pakistán está dispuesto y se siente honrado” de participar, afirmó.
The Epoch Times se puso en contacto con el Departamento de Guerra para recabar sus comentarios, pero no había recibido respuesta en el momento de la publicación.
Con información de Associated Press.













