El diputado conservador James Bezan dijo que los diplomáticos chinos involucrados en actos de represión transnacional deberían ser expulsados de Canadá, a raíz de informes que revelan que el Consulado chino en Vancouver se reunió con funcionarios de la ciudad para impedir que la compañía Shen Yun Performing Arts realizara presentaciones en dicha localidad.
Los diplomáticos chinos que utilizan su posición en Canadá para intimidar a las empresas canadienses socavaron la libertad de expresión de los ciudadanos, declaró Bezan a NTD —un medio de comunicación hermano de The Epoch Times— en una entrevista concedida el 5 de mayo.
"Se trata de un abuso de autoridad, así como de un abuso de la licencia que se les otorgó en calidad de diplomáticos", señaló. "Asegurémonos de que todos ellos rindan cuentas por cometer estos crímenes contra el pueblo de Canadá".
Las declaraciones de Bezan surgen a raíz de un informe publicado por Global News a principios de esta semana, el cual reveló que funcionarios del Consulado chino se reunieron con un empleado del Ayuntamiento de Vancouver en un intento por impedir que la compañía de danza Shen Yun se presentara en el Teatro Queen Elizabeth —de propiedad municipal— en Vancouver, entre el 8 y el 12 de abril. La reunión, celebrada a principios de abril con los funcionarios consulares, fue revelada a The Epoch Times por un portavoz de la ciudad.
Shen Yun Performing Arts es una compañía de danza y música clásica china con sede en Nueva York, cuyo objetivo es revivir la cultura tradicional china, la cual se vio mermada bajo el régimen comunista chino. Los artistas de Shen Yun son practicantes de Falun Dafa —también conocido como Falun Gong—, una práctica espiritual de meditación con enseñanzas morales basadas en los principios de verdad, compasión y tolerancia.
Los practicantes de Falun Dafa han sido perseguidos por el Partido Comunista Chino (PCCh) desde 1999, año en que el régimen se propuso erradicar la práctica, al considerar que la creciente popularidad de esta disciplina representaba una amenaza para su poder.
Joel Chipkar, portavoz de la Asociación Falun Dafa de Canadá, afirmó que el intento del Consulado chino de interferir con Shen Yun en Vancouver forma parte de "una flagrante campaña de injerencia en un Estado anfitrión, perpetrada por un régimen extranjero con el fin de silenciar a los críticos aquí en Canadá". Asimismo, señaló que la asociación aplaude a los Vancouver Civic Theatres —una entidad de la ciudad que gestiona el Queen Elizabeth Theatre— por no haber cedido ante las tácticas de presión del PCCh.
Chipkar también instó a las autoridades canadienses a condenar públicamente la represión transnacional que ejerce el PCCh contra Shen Yun y Falun Dafa en Canadá, así como a declarar persona non grata a los funcionarios del Consulado chino responsables de dichos intentos de injerencia y a proceder a su expulsión.
Bezan afirmó estar de acuerdo en que los funcionarios del Consulado chino implicados en el intento de injerencia deberían ser expulsados de Canadá.
"Estoy 100 por ciento de acuerdo con ellos: expulsión por ejercer intimidación extranjera y represión transnacional aquí mismo", declaró Bezan.
El pasado mes de septiembre, Bezan presentó en la Cámara de los Comunes un proyecto de ley de iniciativa privada destinado a abordar la represión transnacional. Según explicó Bezan, el proyecto de ley C-219 establecería por primera vez una definición de represión transnacional y de prisioneros de conciencia, y permitiría al gobierno exigir responsabilidades a quienes lleven a cabo actos de represión transnacional en nombre de regímenes extranjeros, como el del Partido Comunista Chino (PCCh). El proyecto de ley superó su segunda lectura en la Cámara de los Comunes el pasado mes de febrero y actualmente está siendo examinado por el Comité de Asuntos Exteriores.
Bezan señaló que el caso de las presiones ejercidas por el Consulado chino en Vancouver sobre el Ayuntamiento de la ciudad —con el fin de impedir que la compañía Shen Yun ofreciera sus espectáculos— constituye un "ejemplo perfecto" de la necesidad del proyecto de ley C-219.
El diputado conservador James Bezan habla con NTD mientras celebra el Día Mundial de Falun Dafa en la Colina del Parlamento, en Ottawa, el 5 de mayo de 2026. (NTD).Falsas amenazas de bomba
El Queen Elizabeth Theatre, que ha acogido a Shen Yun durante años, también fue objeto de falsas amenazas de bomba antes de las presentaciones de Shen Yun en abril. Los espectáculos en el teatro se llevaron a cabo después de que el Departamento de Policía de Vancouver (VPD) confirmara que las amenazas carecían de credibilidad.La Unidad de Cibercrimen del VPD determinó que el número de teléfono asociado a la cuenta de correo electrónico desde la cual se enviaron las amenazas tiene su origen en China.
La misma cuenta de correo electrónico también envió amenazas al recinto de Toronto que acogía a Shen Yun a finales de marzo. Sin embargo, el Four Seasons Centre for the Performing Arts —el recinto de Toronto— canceló seis de las presentaciones programadas de Shen Yun, previstas entre el 29 de marzo y el 5 de abril, tras recibir dichas amenazas, a pesar de que una investigación policial confirmó que estas carecían de fundamento.
"Inaceptable"
Varios otros diputados que asistieron a un evento de celebración del Día Mundial de Falun Dafa en la Colina del Parlamento, en Ottawa, el 5 de mayo, también se pronunciaron en contra de los intentos de injerencia del PCCh.La diputada conservadora y líder adjunta, Melissa Lantsman, afirmó que Canadá no tolerará tales incidentes de represión transnacional, señalando que "corresponde al primer ministro dejar claro cuál es su postura".
"No hay gobierno extranjero, ni embajada extranjera, ni embajador extranjero que vaya a decirle a Canadá cómo debe gestionar sus asuntos", declaró Lantsman a NTD en una entrevista. "Ciertamente no tienen derecho a decirles a los políticos canadienses cómo deben desempeñar su labor, y nosotros, sin duda, debemos estar libres de la injerencia extranjera que observamos de manera constante por parte del régimen de Beijing".
El diputado conservador Dan Muys afirmó que el gobierno federal debe investigar el incidente ocurrido en Vancouver, señalando que el intento de injerencia por parte del Consulado chino debería servir como un "llamado de atención" para todos los canadienses respecto al hecho de que este tipo de represión transnacional está teniendo lugar en el país.
"No podemos permitir eso en Canadá, ni tampoco esperaríamos que las embajadas y consulados canadienses en otras tierras fueran objeto de la misma intimidación", declaró Muys en una entrevista.
Su colega, el diputado conservador Roman Baber, calificó de "inaceptable" que un funcionario extranjero presione a la ciudad de Vancouver para que cancele las presentaciones de Shen Yun.
"La idea de que los canadienses no deban tener la libertad de ver, escuchar y disfrutar de aquello que desean, constituye una situación inaceptable", afirmó Baber en una entrevista.
Michael Prue, alcalde de Amherstburg Ontario, asiste a una ceremonia de izamiento de la bandera de Falun Dafa frente al edificio municipal de Amherstburg el 30 de abril de 2026. (Evan Ning/The Epoch Times).Un consulado presiona a un alcalde de Ontario
Otro caso reciente de un consulado chino ejerciendo presión sobre un municipio canadiense salió a la luz cuando el alcalde de Amherstburg "Ontario", Michael Prue, declaró —durante una ceremonia de izamiento de bandera de Falun Dafa celebrada el 30 de abril— que el Consulado chino en Toronto lo presionó el año pasado para que dejara de apoyar a esta disciplina espiritual, después de que la ciudad organizara una ceremonia similar de izamiento de bandera con motivo del Día Mundial de Falun Dafa."Ninguna autoridad extranjera —ni nadie en Canadá— me ha dicho jamás que deje de expresar aquello que considero verdadero", afirmó Prue, quien anteriormente se desempeñó como diputado provincial de Ontario durante 13 años y se ha pronunciado en diversas ocasiones en contra de la persecución que el régimen chino ejerce sobre los practicantes de Falun Dafa en China.
Asimismo, señaló que informó a las autoridades policiales sobre el incidente y les comunicó que "continuaría apoyando [a Falun Dafa] y la libertad que esta disciplina brinda a tantas personas en todo el mundo".
"Desde hace 27 años, he manifestado mi esperanza de que, algún día, el gobierno chino entre en razón, reconozca la maravillosa organización que es Falun Dafa y ponga fin a la persecución", concluyó Prue.
















