La Administración Trump va a destinar más de 700 millones de dólares a programas destinados a reducir la adicción a las drogas, la falta de vivienda y las enfermedades mentales, según declaró el 17 de junio el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr.
La mayor parte de la nueva financiación, casi 239 millones de dólares, se destinará a una línea de ayuda a la que pueden llamar las personas con tendencias suicidas. Unos 223 millones de dólares se destinarán a clínicas comunitarias de salud conductual. Se destinarán casi 100 millones de dólares a las comunidades que soliciten participar en el programa "Safety Through Recovery, Engagement, and Evidence-based Treatment and Support" (STREETS), que presta servicios a personas sin hogar adictas a las drogas o que padecen enfermedades mentales graves.
El resto de los fondos se destinará a programas centrados en la prevención, el tratamiento y la recuperación de la adicción a las drogas, o a programas de apoyo a personas con enfermedades mentales.
"Estas inversiones ayudarán a sacar a las personas de la calle para que accedan al tratamiento y la recuperación, fortalecerán a las familias, salvarán vidas y harán que las comunidades sean más seguras", afirmó Kennedy en un comunicado.
La financiación se produce tras un decreto del presidente Donald Trump que ordenaba a los funcionarios trabajar para trasladar a las personas sin hogar a instituciones con el fin de ayudar a combatir la delincuencia y el desorden en las ciudades del país, y tras otro decreto que establece que la enfermedad de la adicción debe detenerse haciendo hincapié en el tratamiento.
"Mi administración impulsará una nueva respuesta nacional a la enfermedad de la adicción que creará una coordinación más sólida entre el gobierno, el sector sanitario, las comunidades religiosas y el sector privado con el fin de salvar vidas, reconstruir familias, fortalecer nuestras comunidades y construir la Gran Recuperación Estadounidense", afirmó Trump en esta última orden.
Kennedy visitó el miércoles la Clínica Comunitaria Certificada de Salud Conductual de Easterseals Michigan-Clinton Township, que forma parte de la red de centros de Easterseals que prestan asistencia a personas con discapacidad, a sus familias y cuidadores, y a veteranos.
"Nuestro objetivo es proporcionar servicios ambulatorios integrales de salud mental y tratamiento de la adicción que estén centrados en la persona, tengan en cuenta el trauma y se basen en la evidencia", afirma la página web de la clínica.
Kennedy afirmó que la falta de vivienda es "uno de los mayores problemas de salud que tenemos actualmente en este país" y que está estrechamente relacionada con la crisis de la adicción a las drogas, que ha causado más de un millón de muertes desde el año 2000.
Kennedy señaló que los responsables del gobierno no apoyan las denominadas iniciativas de reducción de daños, como los programas de intercambio de jeringuillas o los "lugares de inyección segura". En su lugar, el gobierno hace hincapié en el tratamiento.
"La recuperación funciona. El tratamiento funciona. La responsabilidad funciona", afirmó.
Kennedy sí reconoció que los medicamentos para la abstinencia, como el Suboxone y la metadona, son eficaces, especialmente para los adictos que no pueden acceder al tratamiento en determinados momentos. Son "buenas soluciones de transición", señaló.



















