El jueves se cerró un acuerdo para la producción y el soporte de los aviones F-35 Lightning II entre el Departamento de Defensa y el contratista de defensa Lockheed Martin.
El acuerdo garantiza 850 aviones Joint Strike Fighter a lo largo de 10 años. Lockheed financiará con recursos propios al menos 7 mil millones de dólares en iniciativas de apoyo al programa, lo que incluye repuestos iniciales, kits de modificación y el mantenimiento de la flota global.
El acuerdo sigue sujeto a la autorización y los fondos del Congreso.
"Hemos cambiado fundamentalmente la forma en que estabilizamos la base industrial de defensa estadounidense para producir con rapidez y a gran escala", dijo el subsecretario de Guerra, Michael Duffey, en un comunicado.

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"Este acuerdo con Lockheed Martin lo demuestra. Al alinear los incentivos financieros con el desempeño real, nos aseguramos de que nuestros combatientes cuenten con las capacidades letales que necesitan para luchar y ganar".
El departamento señaló que el acuerdo crea una base de adquisiciones estable y a largo plazo para modernizar y expandir la flota de aviones tácticos de quinta generación de Estados Unidos.
Agregó que el acuerdo marca un hito operativo importante para la Estrategia de Transformación de Adquisiciones del Departamento, que busca la resiliencia de la base industrial a través de la visibilidad a largo plazo y la inversión de capital privado.
Al integrar los requisitos de hardware en toda la cadena de suministro, busca maximizar el poder de compra y generar economías de escala.
Lockheed tiene como objetivo mantener la producción anual en 156 aeronaves, cubriendo tanto los pedidos de EE. UU. como los internacionales.
El acuerdo no es un pedido definitivo, sino un contrato a largo plazo pre acordado.
Si el Congreso otorga autorización y financiamiento plurianual en los próximos meses, la Oficina del Programa Conjunto del F-35 y Lockheed concretarán los términos, los precios y los cronogramas.
El F-35, construido con tecnología de sigilo que minimiza la detección por los radares enemigos, es considerado el avión de combate más avanzado del mundo. Constituye una parte fundamental de la división aeronáutica de Lockheed.
En septiembre, Estados Unidos aprobó una posible venta de 24.3 mil millones de dólares de aviones de combate F-35 Lightning II a Arabia Saudita.
El acuerdo propuesto, sujeto a revisión por parte del Congreso, incluye 48 aviones F-35 Lightning II, 49 motores Pratt & Whitney F135, sistemas de comunicaciones seguras, navegación de precisión y software.
El Departamento de Estado de EE. UU. indicó en un comunicado del 17 de septiembre que Lockheed Martin Aeronautics y Pratt & Whitney Military Engines serán los principales contratistas.
"Esta venta propuesta respaldará los objetivos de política exterior y seguridad nacional de Estados Unidos al mejorar la seguridad de un importante aliado no miembro de la OTAN que es una fuerza para la estabilidad política y el progreso económico en la región del Golfo", señaló el departamento en ese momento.
Estados Unidos designó a Arabia Saudita como aliado importante no miembro de la OTAN en enero. Esta condición otorga a los países ciertos beneficios en materia de cooperación en defensa y seguridad con Estados Unidos, pero no compromete a Washington a defenderlos.
Israel es actualmente el único país de Medio Oriente que opera el F-35.
Con información de Reuters.





















