Dos ciudadanos mexicanos requeridos por EE. UU. fueron detenidos en Colombia por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, organización criminal denominada como terrorista por la nación estadounidense.
El ministro de Seguridad de Colombia, Pedro Sánchez, informó sobre la captura, describiéndola como “un golpe al Cártel de Sinaloa”. Detalló que la operación se llevó a cabo en Medellín en colaboración con EE. UU. y que ambos detenidos cuentan con fines de extradición al país norteamericano por delitos relacionados con narcotráfico.
El comunicado revela que los detenidos serían enlaces del Cártel de Sinaloa para coordinar el tráfico de cocaína en contubernio con el cartel del Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), también conocido como Clan del Golfo, y así fortalecer corredores internacionales para el envío de la droga hacia diferentes regiones.
Por su parte, el general William Oswaldo Rincón Zambrano, director general de la Policía Nacional de Colombia, reconoció que la captura de los mexicanos es el resultado de la cooperación internacional con EE. UU.
Además, confirmó la información del ministro de Seguridad y agregó que las rutas del narcotráfico generadas por los detenidos en colaboración con el crimen organizado de Colombia tenían como destino Norteamérica.
Ambas publicaciones incluyen el video en donde se muestra a los dos mexicanos detenidos por las autoridades; no obstante, no se revelaron sus identidades.
El Cártel de Sinaloa fue designado como Organización Terrorista Extranjera (FTO, por sus siglas en inglés) y Terrorista Global Especialmente Designado (SDGT, por sus siglas en inglés) por parte de la administración Trump en 2025.
El gobierno estadounidense señala a este cártel como una organización transnacional con base en el estado de Sinaloa en México y como uno de los cárteles más poderosos del mundo. También lo describe como uno de los mayores productores y traficantes de fentanilo y otras drogas ilícitas hacia los Estados Unidos.
Actualmente, Estados Unidos mantiene una acusación contra 10 funcionarios y exfuncionarios mexicanos vinculados al Cártel de Sinaloa, entre los que se encuentra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
El pasado martes, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reiteró que no se han presentado pruebas frente a la solicitud de detención por parte de “una oficina del Departamento de Justicia de Estados Unidos” contra el gobernador sinaloense.
La mandataria aseguró que no existe ningún plazo para la entrega de documentación sobre la solicitud de detención del gobernador, puesto que no hay un juicio formal de extradición.
“Recuerden que en este caso lo que pidió una oficina del Departamento de Justicia de Estados Unidos fue la detención urgente con fines de extradición. Nosotros hemos dicho que no hay pruebas para la detención urgente y no se han entregado ningunas pruebas”, explicó la mandataria.
“En caso de que se rechazara esta solicitud, todavía Estados Unidos tendría —o el Departamento de Justicia, esta oficina— la posibilidad de establecer un juicio formal”, agregó.
Sheinbaum explicó que, tras recibir una petición de esta índole, la Fiscalía General de la República (FGR) la evalúa para determinar si existen elementos suficientes para proceder. No obstante, aclaró que la institución abre sus propias carpetas de investigación, puntualizando que, respecto al caso de Rocha Moya, es precisamente en esa etapa en la que se encuentran actualmente.
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