China anunció el lunes que ampliará las restricciones a la exportación de drones y limitará la venta de cierta maquinaria pesada a "países sensibles" con los que el régimen comunista mantiene disputas.
Los exportadores necesitarán una licencia para enviar determinados tipos de drones, como aquellos capaces de recorrer más de 300 km (186 millas) o de volar más allá de la línea de visión directa, informó el Ministerio de Comercio de China en un comunicado del 19 de octubre, alegando motivos de seguridad nacional. Los motores de estos drones, sus sistemas operativos y las tecnologías empleadas en su fabricación también estarán sujetos a controles.
Otros productos afectados incluyen tuneladoras, excavadoras de patas articuladas y equipos de proyección de hormigón para grandes altitudes; se trata, en todos los casos, de maquinaria sofisticada utilizada para la construcción de túneles ferroviarios y viales a través de zonas montañosas, según se detalla en otro comunicado de prensa.

China, más allá de la propaganda.
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Décadas de inversión han contribuido a que China se convierta en el principal proveedor mundial de tuneladoras. Los medios de comunicación chinos llevan tiempo afirmando que el país fabrica el 70 por ciento de estas máquinas a nivel global. Entre los principales fabricantes se encuentra la empresa estatal China Railway Engineering Equipment Group, que señala en su sitio web que sus equipos se suministran a proyectos en 36 países, incluidos Italia, Australia y Perú.
Por otra parte, el Ministerio de Comercio del régimen anunció restricciones a la exportación de componentes clave para dragas, tales como bombas de gran potencia utilizadas para extraer lodo y arena del lecho marino.
El ministerio indicó que se prohibirá a empresas y particulares extranjeros transferir componentes de dragas —de origen chino— a "países y regiones sensibles que mantienen disputas con China".
Beijing no mencionó a ningún país en concreto. Sin embargo, algunos analistas, entre ellos Kyle Chan, investigador de la Brookings Institution, señalaron que India podría ser un objetivo probable. Ambos países vecinos mantienen disputas fronterizas de larga data que, en la década de 1960, derivaron en un conflicto bélico.
China realiza importantes inversiones en el desarrollo de su industria de dragas; la empresa estatal CCCC Dredging es, en este sector, el principal productor y contratista del país.
Las tres nuevas restricciones a la exportación entrarán en vigor el 18 de noviembre.
Un portavoz ministerial indicó que estos productos, recientemente incluidos en la normativa, presentan "claras características de doble uso", lo que significa que pueden emplearse tanto para fines militares como civiles. El portavoz añadió que, antes de realizar el anuncio, las autoridades chinas ya habían informado a sus socios comerciales a través de mecanismos de diálogo sobre el control de las exportaciones.
El ministerio también anunció un endurecimiento de los controles sobre los productos de doble uso. Los agentes de aduanas retendrán las mercancías e interrogarán a los exportadores si sospechan que un envío contiene artículos sujetos a control. Los exportadores dispondrán de siete días hábiles para responder y presentar la documentación requerida, como contratos y comprobantes. Estas normas entran en vigor de inmediato y se aplican también al comercio electrónico transfronterizo, a los envíos postales y al equipaje de los viajeros.
La ampliación de los controles a la exportación se produjo en un contexto de preocupación mundial por la dependencia de China en cuanto a materias primas y productos industriales.
A finales de 2025, China restringió el envío de tierras raras —un sector en el que representa cerca del 70 por ciento de la oferta mundial— antes de iniciar negociaciones comerciales con Estados Unidos; volvió a hacerlo a principios de este año, en medio de tensiones con Japón. Estas amplias restricciones llevaron a Estados Unidos y a otras grandes economías a diversificar las fuentes de sus cadenas de suministro, fundamentales para productos que van desde teléfonos inteligentes y equipos de diagnóstico por imagen hasta material militar.
La semana pasada, el Ministerio de Comercio anunció estrictos controles a la exportación de decenas de tecnologías relacionadas con la inteligencia artificial, a medida que Beijing endurece la supervisión de este sector estratégico en medio de su rivalidad con Estados Unidos. Asimismo, se incluyeron en la lista de control de exportaciones la biotecnología y las tecnologías empleadas en la fabricación de equipos solares.
Está previsto que altos funcionarios de Estados Unidos y China mantengan conversaciones antes de noviembre, en el marco de un mecanismo establecido durante la cumbre celebrada en septiembre en Washington entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y el líder chino, Xi Jinping.

























