China empezó a poner a prueba nuevas medidas de control de salidas ante la entrada en vigor de una normativa a nivel nacional que otorgará al régimen mayores competencias para interrogar a los viajeros, verificar los motivos por los que abandonan el país y acceder a los documentos y datos electrónicos relacionados, según una fuente interna del Partido Comunista Chino (PCCh).
Esta fuente y otras personas residentes en China hablaron con The Epoch Times bajo condición de anonimato por temor a represalias.
Las nuevas normas, promulgadas por el Consejo de Estado de China, entrarán en vigor el 15 de septiembre. Sin embargo, según la fuente, varios aeropuertos internacionales y pasos fronterizos terrestres ya comenzaron a aplicar las medidas de forma experimental desde el 1 de agosto.
Las medidas parecen centrarse especialmente en los viajeros que se dirigen a países del sudeste asiático, entre ellos Birmania, Camboya, Laos, Vietnam y Tailandia, así como en los empleados de sectores sensibles como las finanzas, la tecnología, los semiconductores y la inteligencia artificial, según indicó la fuente.
En virtud de los nuevos procedimientos, es posible que se solicite a los viajeros que presenten documentos de identidad y documentación adicional en la que expliquen los motivos de su viaje, sus itinerarios y otra información relevante.
La fuente reveló que las autoridades fronterizas ampliaron los controles en los aeropuertos internacionales y los pasos fronterizos terrestres y que los funcionarios realizan comprobaciones adicionales basadas en la profesión del viajero, su destino y los registros que figuran en las bases de datos gubernamentales.
Mayor control
Los nuevos controles de salida suscitaron especial interés entre los empleados del sector tecnológico chino.Según esta fuente, el PCCh está prestando mayor atención no solo a los ingenieros e investigadores, sino también a los empleados comunes de las empresas dedicadas a la tecnología, la inteligencia artificial y la industria de los semiconductores.
China no ha hecho pública una lista detallada de los sectores o personas sujetos a restricciones, lo que otorga a los funcionarios fronterizos amplia discrecionalidad a la hora de realizar inspecciones, según un trabajador del sector tecnológico chino que habló con The Epoch Times bajo el apellido Ding.
"Los funcionarios de fronteras pueden verificar la identidad de un viajero basándose en documentos internos", explicó Ding. "Ahora que los sistemas de datos del gobierno están conectados, es fácil comprobar los antecedentes de una persona. Si tus respuestas no coinciden con la información de la que disponen, es posible que no te permitan salir del país".
La nueva normativa otorga a las autoridades fronterizas chinas mayores facultades de investigación, entre las que se incluyen la posibilidad de interrogar a personas, verificar el motivo del viaje y solicitar documentos, información y datos electrónicos.
Publicaciones recientes en las redes sociales chinas sugieren que algunas comisarías locales comenzaron a ponerse en contacto con los residentes para verificar su historial de viajes al extranjero, su situación laboral actual y otros datos personales.
Un usuario de Internet dijo que la policía le preguntó si había viajado al extranjero anteriormente y le solicitó información sobre su ciudad actual y su empresa.
Al parecer, la policía también le pidió que se hiciera una fotografía sosteniendo su documento de identidad y una imagen de un billete de lotería de ese mismo día, capturada con una aplicación de cámara con marca de tiempo, frente a una oficina estatal o una comisaría.
Ampliación de las restricciones a la salida del país
Las nuevas restricciones también afectan al turismo emisor.Las agencias de viajes de China recibieron instrucciones de reforzar los controles de identidad de los clientes que se incorporan a grupos turísticos en el extranjero, según un empleado de una agencia de viajes que habló con The Epoch Times.
El empleado, de Guangzhou y de apellido Liu, dijo que a algunos clientes se les exigía presentar cartas de autorización de sus empresas o de las oficinas de su barrio antes de incorporarse a viajes al extranjero.
El objetivo, según explicó Liu, es evitar que los viajeros salgan de China y no regresen.
"Hay personas que poseen pasaportes extranjeros o tienen activos en el extranjero", dijo. "A algunas agencias les preocupa que la gente pueda salir del país a través de canales turísticos y no volver".
Las imágenes difundidas en Internet también parecían mostrar nuevos requisitos para algunas personas clasificadas como "personal registrado" —una categoría que incluye a determinados empleados públicos y trabajadores que ocupan puestos sensibles— a la hora de solicitar el pasaporte.
Según las imágenes, es posible que se exija a los solicitantes que presenten una carta de su empleador en la que se apruebe la expedición de los documentos de viaje. La plantilla de la carta requiere información como el nombre del solicitante, su número de identificación, su cargo y el tipo de documento de viaje solicitado, junto con un sello oficial del empleador.
Las nuevas medidas de control de salidas también suscitaron inquietud entre algunos ciudadanos chinos acaudalados con activos en el extranjero.
Un empresario de Shanghái, de apellido Guo, declaró a The Epoch Times que algunas personas adineradas han consultado recientemente a abogados en el extranjero para estudiar formas de proteger sus activos.
"Las personas con dinero están tratando de gestionar sus activos en el extranjero" , dijo Guo.
China lleva mucho tiempo aplicando medidas como controles de pasaportes, autorizaciones de los empleadores, restricciones de viaje y alertas fronterizas para limitar los viajes al extranjero de determinados grupos, entre los que se incluyen algunos empleados públicos y personas consideradas políticamente sensibles.
La última normativa parece ampliar el alcance del control más allá de esos grupos tradicionalmente restringidos, extendiendo la atención a los trabajadores del sector tecnológico, los profesionales financieros, los turistas y los miembros de grupos de viaje.
La fuente interna del PCCh dijo que se espera que el régimen dé a conocer varios casos de aplicación de la ley antes de la fecha de entrada en vigor, el 15 de septiembre, con el fin de enviar una advertencia a la ciudadanía.
Con información de Jiang Fei.




















