La prematuridad es la principal causa de fallecimiento en niños pequeños, seguida de las infecciones de las vías respiratorias bajas y los traumatismos al nacer, según un informe conjunto de la Organización Mundial de la Salud y otras entidades internacionales, publicado el 18 de marzo.
Entre 2000 y 2024, se estima que 174 millones de niños menores de 5 años perdieron la vida, lo que equivale a nueve muertes por minuto solo en 2024.
En ese año alrededor de 863,530 niños fallecieron como consecuencia de la prematuridad. Otras 658,310 fallecimientos se atribuyeron a infecciones de las vías respiratorias bajas como la neumonía. Casi 500,000 niños pequeños murieron en 2024 por asfixia o trauma al nacer, según el informe.
Otras causas principales de muerte en este grupo de edad figuran la malaria, la diarrea y las anomalías congénitas.
En niños de mayor edad, las principales causas de muerte incluyen la malaria, la diarrea, el ahogamiento, el cáncer, las infecciones respiratorias bajas, las lesiones por tráfico y el autolesionamiento.
La gran mayoría de las muertes de niños menores de 5 años registradas en 2024 ocurrieron en el África subsahariana, y muchas de las restantes tuvieron lugar en el sur de Asia.
Las muertes en esa población se han desplomado con el tiempo, pasando de unos 13 millones en 1990 a poco menos de 5 millones en 2024. Las muertes también han disminuido entre los niños mayores y los adultos jóvenes de hasta 24 años durante el mismo período, hasta alcanzar los 2.1 millones en 2024.
Sin embargo, según funcionarios de la Organización Mundial de la Salud, las Naciones Unidas y el Banco Mundial, el progreso en la prevención de muertes prematuras se ha ralentizado, lo que genera preocupación.
"Ningún niño debería morir por enfermedades que sabemos cómo prevenir. Sin embargo, vemos señales preocupantes de que el avance en la supervivencia infantil se está ralentizando, y esto ocurre en un momento en que estamos viendo nuevos recortes presupuestarios a nivel mundial", declaró Catherine Russell, directora ejecutiva de UNICEF, una agencia de las Naciones Unidas que proporciona ayuda humanitaria y para el desarrollo a niños de todo el mundo en un comunicado.
"La historia ha demostrado lo que es posible cuando el mundo se compromete a proteger a sus niños. Con una inversión sostenida y voluntad política, podemos seguir construyendo sobre estos logros para las generaciones futuras".
Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud, hizo un llamado a la protección de los "servicios esenciales de salud y nutrición", y afirmó que "el mundo ha logrado avances notables en la salvación de vidas infantiles, pero muchos niños aún mueren por causas prevenibles".
Estos grupos recomiendan que los gobiernos, donantes y otros actores prioricen la salud y la supervivencia infantil, mediante el acceso a "servicios de calidad basados en la evidencia científica y asequibles para todos".
Entre sus propuestas destacan centrarse en los niños con mayor riesgo, especialmente aquellos niños y sus madres en el África subsahariana, el sur de Asia y en entornos afectados por la guerra y otros factores que los hacen vulnerables; intensificar los esfuerzos existentes para reducir la mortalidad infantil; e invertir en sistemas de atención primaria de salud que ayuden en la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de las principales causas de mortalidad infantil.














