"Liu", de 58 años, empujaba la silla de ruedas de su esposo por el pasillo de su departamento cuando, de repente, sintió un dolor agudo y punzante en la parte baja de la espalda. Ya no podía mantenerse erguida. En el hospital, las pruebas revelaron un diagnóstico inesperado: una fractura por compresión lumbar.
Otra paciente, "Chen", de 62 años, llevaba poco más de una hora de pie en un evento comunitario cuando sintió un intenso dolor en la parte baja de la espalda y se desplomó en una silla. Más tarde, también a ella le diagnosticaron una fractura lumbar.
Ambas mujeres padecían osteoporosis grave, una enfermedad en la que el estrés diario puede provocar el colapso de los huesos, por lo que actividades sencillas fueron suficientes para desencadenar sus fracturas lumbares.
Síntomas de la osteoporosis
Los síntomas clínicos de la osteoporosis incluyen principalmente:Dolor lumbar: el dolor empeora al estar sentado o de pie durante mucho tiempo, o al mantener la misma postura durante períodos prolongados.
Deformidades de la columna vertebral: la disminución de la densidad ósea hace que la columna vertebral sea propensa a fracturas y deformidades, lo que provoca una espalda encorvada. En casos graves, los pacientes pueden ser incapaces de acostarse boca arriba, lo que puede afectar a la calidad del sueño.
Compresión de órganos: una postura encorvada puede comprimir la cavidad torácica, causando dificultades respiratorias, palpitaciones cardíacas, hinchazón o indigestión.
Compresión nerviosa: Las fracturas lumbares pueden comprimir los nervios, provocando dolor en la zona lumbar y las piernas.
Fractura ósea: Se produce fácilmente en la osteoporosis, especialmente en la cadera, la columna vertebral y la muñeca, incluso por caídas leves o simples movimientos cotidianos. Un estudio de 2024 reveló que, en personas mayores de 65 años, una fractura de cadera conlleva una tasa de mortalidad de hasta el 35.4 % en el plazo de un año.
Los pacientes con uno o varios de los síntomas anteriores suelen depender de analgésicos a largo plazo para aliviar el dolor, lo que puede provocar efectos secundarios que dañan el estómago, el corazón, los riñones y otros órganos.
Ejercicios para fortalecer la energía renal y los huesos
Para mejorar la función renal y ralentizar el proceso de envejecimiento y osteoporosis, incorpore ejercicios suaves, masajes y una dieta equilibrada a su rutina diaria.1. Ejercicio de caída del talón
Método: Póngase de puntillas, levante los talones y luego póngalos firmemente en el suelo. Al mismo tiempo, coloque ambas manos en la parte baja de la espalda y frote la zona. Practique durante 10 minutos al día.
Beneficios: Al presionar los talones contra el suelo, se canaliza la fuerza desde los pies hacia arriba a través del cuerpo, llegando incluso a la cabeza. Esto estimula el crecimiento óseo y aumenta la densidad ósea. Es muy similar a cómo los niños que saltan a la comba o juegan a la pelota con movimientos ascendentes y descendentes crecen más.
Frotar la zona lumbar y ponerse de puntillas estimula los puntos de acupuntura relacionados con los riñones. En la medicina tradicional china, la energía de los órganos del cuerpo fluye a través de puntos específicos de la superficie corporal llamados puntos de acupuntura.
La zona lumbar se corresponde con los riñones, en particular con el punto de acupuntura del transporte renal (punto de acupuntura Shenshu, BL23). Masajear y calentar esta zona ayuda a nutrir la energía de los riñones. Además, las plantas de los pies albergan el punto de acupuntura Bubbling Spring (Yongquan, KI1), el punto de partida del meridiano renal (vía de energía), que se activa al ponerse de puntillas. Por otra parte, contraer los músculos de la pantorrilla durante este movimiento fortalece los riñones, lo que favorece un mejor metabolismo de la glucosa y los lípidos.
2. Ejercicio de flexión de rodillas
Método: Póngase de pie con los talones ligeramente separados en un ángulo de unos 15 grados. Realice movimientos de flexión de rodillas (sentadillas ligeras). Haga de 10 a 15 repeticiones por serie, dos o tres series al día. Las personas con rodillas más débiles pueden empezar con cinco repeticiones y aumentar gradualmente.
Beneficios: El ejercicio de flexión de rodillas aumenta la densidad ósea, fortalece los músculos de los muslos y las pantorrillas, mejora la resistencia y aumenta la fuerza al caminar. Para las personas con dolor en las articulaciones degenerativas de las rodillas que tienen dificultades para caminar, las sentadillas ligeras pueden ayudar a activar y movilizar las articulaciones de las rodillas.
Terapia dietética
Además del ejercicio regular, una dieta equilibrada proporciona los nutrientes esenciales para favorecer la reparación ósea y fortalecer los huesos. Entre los alimentos recomendados se encuentran las semillas de sésamo negro y las nueces, ambas conocidas por sus propiedades nutritivas para los riñones. Las semillas de sésamo negro también son ricas en calcio.Sésamo negro y nueces en polvo
Ingredientes- 250 gramos de semillas de sésamo negro
- 250 gramos de nueces
- 50 gramos de azúcar morena
Preparación
Tueste las semillas de sésamo negro en seco y, a continuación, muélalas hasta obtener un polvo fino junto con las nueces. Mezcle bien el azúcar morena y guarde la mezcla en un frasco.
Uso: Tome 25 gramos dos veces al día, mezclados con agua tibia para formar una pasta.
Para favorecer la salud ósea, incluya en su dieta alimentos ricos en calcio, como pescado seco pequeño y camarones. Las setas shiitake, ricas en vitamina D, pueden ayudar a mejorar la absorción del calcio.
La exposición moderada al sol también es beneficiosa, ya que permite que la piel produzca vitamina D activa, lo que mejora la absorción de calcio y fósforo por parte de los intestinos y favorece la formación ósea.
Evite fumar, el consumo excesivo de alcohol, cafeína o bebidas carbonatadas siempre que sea posible, ya que aceleran la pérdida de calcio. Además, evite quedarse despierto hasta tarde y el estrés crónico, que pueden desencadenar una inflamación sistémica y erosionar aún más la densidad ósea.















