Ante la negativa de Trump de continuar con el Tratado Comercial entre México, EE. UU. y Canadá (T-MEC), voltear a ver a Asia no significa una opción, ya que esta región tiene interés en México, pero para llegar al comercio estadounidense, explica el Dr. Oscar Arturo García, profesor investigador del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) en México.
El experto explicó en el programa Líderes del Mundo Hispano de Epoch TV que el 60 % de las importaciones de México son de bienes intermedios, es decir, las piezas, componentes y materiales necesarios para ensamblar un producto final. Agregó que de este 60 %, el 90 % son de origen asiático, principalmente de China.
Aunque el último reporte del INEGI señala que el 80 % de las compras de México al extranjero corresponden a bienes intermedios, el dato oficial no desglosa el origen geográfico de dichas importaciones. No obstante, esta cifra refleja con claridad la alta dependencia que México mantiene respecto a otros países para adquirir los insumos necesarios para su propia producción.
"El gran problema de esto es que justamente China nos ve como un maquilador, China no nos ve como un socio", dijo el académico. "Asia, no nos ve como un socio de destino final, como un socio serio".
El Sr. García tomó como ejemplo la visita del presidente de Singapur, Tharman Shanmugaratnam, a México en diciembre de 2025, donde se anunció la apertura de su embajada en el país.
"Mencionó justamente que a ellos les parecía muy atractivo y muy importante establecer su embajada en México porque quieren [tener] acceso a América del Norte. Lo dijo textualmente", enfatizó el experto.
La declaración a la que hace referencia el académico fue la que dio el presidente Tharman el 1 de diciembre de 2025 en una conferencia de prensa conjunta con la presidenta Sheinbaum. El mandatario declaró:
"Singapur y México son economías abiertas, profundamente integradas en las cadenas de valor globales y comprometidas con reglas de juego justas y predecibles. Cada uno de nosotros sirve como puerta de entrada a regiones más amplias: México hacia América del Norte y el resto de América; Singapur hacia el Sudeste Asiático y la región más amplia de Asia-Pacífico".
El experto argumenta que, así como Singapur, los demás países de Asia tienen la misma intención, asegurando que incluso Corea del Sur lo mencionó "en la antesala de la firma del Tratado de Libre Comercio" con este país.
“Entonces, cuando uno voltea a ver cuál es la pretensión de Asia o de los países asiáticos en México, es de mantener ese status quo de tener el acceso al mercado más atractivo del mundo, porque Estados Unidos (...) no ha dejado de ser ni va a dejar de ser pronto, el mercado más atractivo del mundo, porque todo el mundo le quiere seguir vendiendo a Estados Unidos”, subrayó el experto.
Por lo tanto, el académico señala que no es tan sencillo como asegurar que "el futuro es aliarnos con China para no depender de Estados Unidos".
Si bien el experto acepta que la relación comercial con Estados Unidos ha generado problemas estructurales en el país y la región, asegura que no es una solución voltear a ver a Asia, ya que el interés de los países de esta región, en realidad, es llegar a EE. UU.
"Lo más natural [para México] es generar cada vez una relación mejor con Estados Unidos, generar un mejor entendimiento de la región, de la cadena, generar este entendimiento justamente de competitividad regional", explicó.
El experto consideró que los tomadores de decisiones en Estados Unidos deben adoptar un enfoque de beneficio mutuo, evitando imponer políticas abruptas de "suma cero" donde solo Washington gane. Argumentó que impulsar el desarrollo de México y Canadá, integrándolos a la cadena de producción estadounidense, es fundamental para elevar la competitividad de todo el bloque.
Logrando una integración profunda, dijo, Norteamérica no solo alcanzaría a Asia, sino que le ganaría en innovación al crear su propia industria, lo cual justificaría traer las fábricas de regreso a nuestro continente.
En este marco, la relación comercial entre México y sus dos socios del norte se desestabilizó con la reciente decisión del presidente Trump de no optar por una extensión automática del T-MEC, sino de someterlo a revisión anual, según informó el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard.
No obstante, el secretario afirma que el acuerdo seguirá vigente hasta 2036, asegurando que el tratado no sufrió modificaciones en su duración original y que ninguna de las partes ha planteado abandonarlo.
El anuncio oficial sobre la negativa del gobierno de Trump a renovar el tratado se dio a través de un comunicado de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos el 1 de julio.
"De conformidad con el Acuerdo, Estados Unidos, México y Canadá se reunieron virtualmente hoy para analizar el funcionamiento del T-MEC. Estados Unidos no aceptó renovar el T-MEC en su forma actual", indicó la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos en un comunicado. "Como resultado, el T-MEC no se renueva", agregó.
Con información de Eduardo Tzompa y Jen García.
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