Las negociaciones respaldadas por Estados Unidos entre el gobierno interino de Venezuela y un sector de la oposición comenzarán el 1 de agosto sin la presencia de la principal líder de la oposición del país, María Corina Machado.
La presencia de Estados Unidos en las conversaciones ilustra la influencia sin precedentes de ese país sobre la política venezolana desde que la administración de Trump destituyó al exlíder Nicolás Maduro en una redada realizada en enero e instaló a la presidenta interina Delcy Rodríguez.
El hermano de Rodríguez, Jorge, presidente de la Asamblea Nacional y negociador de larga trayectoria en conversaciones anteriores con Estados Unidos y la oposición, encabezará la delegación del gobierno. Dinorah Figuera encabezará la delegación de la oposición.
Tras vivir en su mayor parte en la clandestinidad desde las controvertidas elecciones presidenciales de 2024, Machado salió de Venezuela a finales del año pasado para recibir su Premio Nobel de la Paz, el cual entregó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Prometió regresar a Venezuela para colaborar en la respuesta a los devastadores terremotos gemelos de junio.
A principios de julio, mientras hablaba con los periodistas, Trump desmintió los reportes de los medios de comunicación según los cuales su administración le habría dicho a Machado que no regresara.
Machado declaró la semana pasada que, si bien no participaría en las conversaciones, no obstaculizaría un "progreso real" en las negociaciones y evaluaría su éxito en función de si se restablecen las instituciones democráticas, se libera a los presos políticos y se programan elecciones, entre otros aspectos.
El gobierno interino ha manifestado que buscará en las conversaciones el levantamiento de las sanciones estadounidenses restantes. Estados Unidos ha flexibilizado provisionalmente en el pasado las sanciones contra los sectores petrolero, gasífero y aurífero de Venezuela debido a acuerdos entre el gobierno y la oposición para celebrar elecciones justas.
La oposición venezolana y el gobierno de Maduro han mantenido conversaciones en repetidas ocasiones a lo largo de los años, aun cuando las cortes superiores y la autoridad electoral han estado integradas por aliados de Maduro.
Un acuerdo negociado para las elecciones de 2024 prometía una contienda justa y la plena participación de la oposición, pero la Sra. Machado quedó excluida del mismo. Estados Unidos y los observadores electorales internacionales afirmaron que su movimiento obtuvo alrededor de dos tercios de los votos emitidos, pero las autoridades electorales y judiciales declararon ganador a Maduro, lo que le permitió mantenerse en el poder.
Para que se celebren elecciones, Estados Unidos señaló que Venezuela debe estar primero en una situación estable y económicamente sólida.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien ha apoyado a Machado desde hace mucho tiempo, declaró a los periodistas este mes que Machado es bienvenida a desempeñar un papel en las conversaciones si los venezolanos respaldan su presencia allí. Agregó que Estados Unidos está presente para facilitar las conversaciones, no para dictarlas.
"Para que Venezuela logre la reconciliación que necesita para avanzar en todos estos otros proyectos, es necesario que todos los sectores de la sociedad venezolana estén representados. Y, obviamente, María Corina representa un elemento importante de ello", dijo Rubio.
Con información de Reuters


















