El presidente de EE. UU., Donald Trump, expuso el 25 de mayo tres posibles vías para abordar las reservas de uranio enriquecido de Irán, tras insistir en que no se permitirá a Teherán conservar una vía hacia el arma nuclear mientras continúan las negociaciones sobre un acuerdo de paz más amplio.
"El uranio enriquecido (¡polvo nuclear!) será entregado inmediatamente a Estados Unidos para ser trasladado a nuestro país y destruido o, preferiblemente, en colaboración y coordinación con la República Islámica de Irán, destruido in situ o en otro lugar aceptable", escribió Trump en una publicación en Truth Social.
Añadió que el proceso de destrucción se llevaría a cabo con la "Comisión de Energía Atómica, o su equivalente, como testigo de este proceso y evento".
La situación de las reservas de uranio enriquecido de Irán se ha convertido en uno de los temas más polémicos de las negociaciones destinadas a resolver diplomáticamente el tenso enfrentamiento entre Irán, por un lado, y Estados Unidos e Israel, por otro, y a poner fin a la guerra.
Las declaraciones del presidente de Estados Unidos parecían esbozar tres escenarios que Washington consideraría aceptables en su intento por abordar la cuestión nuclear: transferir el uranio a Estados Unidos para su destrucción, eliminarlo dentro de Irán bajo supervisión internacional o destruirlo en un tercer lugar acordado mutuamente.
Trump ha dicho en repetidas ocasiones que no se puede permitir que Irán adquiera un arma nuclear. Teherán sostiene desde hace tiempo que su programa nuclear tiene fines exclusivamente pacíficos, aunque funcionarios estadounidenses e israelíes rebaten esas afirmaciones. La Agencia Internacional de Energía Atómica también ha declarado que no ha podido verificar el carácter pacífico del programa iraní.
El material nuclear en el centro de las negociaciones
El destino de las reservas de uranio de Irán —estimadas por algunos funcionarios estadounidenses en aproximadamente 900 libras de material altamente enriquecido— se ha convertido en un tema central de las discusiones sobre cualquier acuerdo a largo plazo.Trump declaró a los periodistas la semana pasada que Estados Unidos podría tener que entrar en Irán para recuperar el uranio enterrado, que, según sugirió, sería posteriormente destruido. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha hecho comentarios similares, declarado que considera que eliminar el "peligro nuclear" de Irán equivale a retirar el material enriquecido de su territorio.
Un técnico iraní caminando por las instalaciones de conversión de uranio de Isfahán en Isfahán, Irán, en una fotografía de archivo sin fecha. (Behrouz Mehri/AFP vía Getty Images)Las autoridades de Teherán han tratado de conservar el uranio, insistiendo en que solo se utilizaría con fines pacíficos como parte de un programa nuclear civil.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, dijo durante el fin de semana que Teherán estaba dispuesto a demostrar que "no buscamos armas nucleares". El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmail Baghaei, declaró en una rueda de prensa el 25 de mayo que el objetivo de las actuales negociaciones con Estados Unidos es "poner fin a la guerra" y que, "en esta fase, no estamos discutiendo los detalles de la cuestión nuclear".
Una vista del edificio del reactor de la central nuclear de Bushehr, construida en Rusia, mientras se carga combustible, en Bushehr, Irán, en una fotografía de archivo sin fecha. (IIPA vía Getty Images)Moscú ha expresado su disposición a custodiar el uranio enriquecido de Irán. El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, declaró a los periodistas la semana pasada que Rusia, que cuenta con un vasto programa nuclear, está dispuesta a custodiar las reservas, e instó a Teherán y Washington a debatir esta propuesta, según informó la agencia estatal de noticias rusa TASS.
Las últimas declaraciones de Trump sugieren que se opone a cualquier transferencia del material a un tercer país para su almacenamiento, insistiendo en que debe ser destruido.
Irán no respondió de inmediato a la declaración de Trump.
Anteriormente, un asesor de alto rango del líder supremo de Irán advirtió de que Teherán podría retirarse del Tratado de No Proliferación Nuclear si se reanudan los ataques, insinuando que nuevos ataques de Estados Unidos e Israel podrían empujar a Irán por el camino de la búsqueda de armas nucleares.
















