El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró el 12 de octubre que no cree que Beijing y Moscú estén ayudando a Teherán en el conflicto en curso entre Estados Unidos e Irán.
Trump afirmó en una publicación en Truth Social que había visto numerosos comentarios de opositores políticos que sostenían tales afirmaciones.
"No creo que estén ayudando en absoluto. Y si lo están haciendo, es a muy pequeña escala. Tienen demasiado que perder, y nos enteraríamos, y lo sabríamos muy rápido", escribió.
Las hostilidades entre Estados Unidos e Irán disminuyeron considerablemente en las últimas semanas; los últimos ataques estadounidenses contra Irán de los que se tiene constancia se produjeron a principios de septiembre. Tras el colapso del alto el fuego entre Estados Unidos e Irán en julio, el ejército estadounidense restableció el bloqueo naval de los puertos iraníes.

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Washington también intenta cortar las vías de financiación vitales que sostienen al régimen iraní, incluso mediante la imposición de medidas dirigidas a los socios comerciales de Irán, en un esfuerzo por aislar económicamente al país.
El Departamento del Tesoro de EE. UU. informó en agosto que su Oficina de Control de Activos Extranjeros había sancionado a cerca de 60 entidades, individuos y buques en diversas jurisdicciones por su presunta participación en facilitar la adquisición ilícita de tecnología nuclear y de misiles por parte de Irán, así como en operaciones cibernéticas y redes de generación de ingresos petroleros.
La senadora Jeanne Shaheen (D-N.H.), miembro de mayor rango del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, instó a Trump en septiembre a utilizar su influencia para impedir que empresas chinas suministraran a Irán imágenes satelitales y componentes para sus misiles y drones, así como para evitar la compra y el comercio de petróleo iraní sujeto a sanciones.
"Si queremos poner fin a esta guerra, debemos cortar el apoyo externo que permite a Irán seguir combatiendo, y eso empieza por China", declaró Shaheen en el pleno del Senado el 23 de septiembre.
Trump afirmó en julio que el líder chino, Xi Jinping, le aseguró durante su reunión en Beijing, celebrada en mayo, que China no suministraría armas a Irán. Añadió que dicho compromiso también se aplicaba a las empresas chinas.
"Dada nuestra relación, confío en su palabra y, además, yo también le estoy haciendo grandes favores", escribió Trump en aquel momento en la plataforma Truth Social.
En esa misma publicación, Trump señaló que el presidente ruso, Vladímir Putin, le había dicho que Rusia no vendería armas a Irán.
"Por tanto, dos de los principales países que suelen mencionarse en relación con Irán no están participando, en mi opinión. Si lo hicieran, sería muy perjudicial para ellos; sin duda, no redundaría en su propio interés", afirmó.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, declaró el 21 de julio ante el Comité de Asignaciones del Senado que se han producido intentos de "alineación entre adversarios", al ser consultado sobre si China y Rusia estaban ayudando a Irán. Señaló que "la profundidad y el alcance de dicha situación deben permanecer como información clasificada.
"No obstante, afirmó que existen formas en las que ambos países están facilitando, en distinta medida, algunas de las acciones que lleva a cabo Irán".
Durante la visita de Estado de Xi a Washington en septiembre, Estados Unidos y China acordaron que Irán no debe poseer armas nucleares.
Irán anunció el lunes que está examinando la respuesta de Estados Unidos a su propuesta para reabrir el estrecho de Ormuz y que, tras dicho análisis, comunicará su contestación a Washington a través de intermediarios.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmail Baghaei, declaró a la prensa en Teherán que el país sigue intercambiando mensajes con Estados Unidos mediante intermediarios. Asimismo, afirmó que la seguridad no volverá al estrecho de Ormuz mientras Washington mantenga el bloqueo, la presión económica y las hostilidades.
Las fuerzas estadounidenses sostienen que Washington y sus aliados regionales controlan el estrecho de Ormuz. La semana pasada, el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que, en los últimos meses, sus fuerzas facilitaron el transporte de más de 1250 millones de barriles de crudo procedentes de socios del Golfo a través de dicho estrecho.
Ese mismo día, Trump afirmó que Estados Unidos no llevaría a cabo nuevos ataques contra Irán antes de las elecciones de noviembre.
Con información de Tom Ozimek, Evgenia Filimianova y Timothy Frudd.

























