El Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) anunció el 29 de julio que había acusado al fundador de Telegram, Pavel Durov, de facilitar actividades terroristas y que había emitido una orden de aprehensión internacional en su contra.
El Centro de Relaciones Públicas del FSB indicó en un comunicado que "el director administrativo de Telegram, P. Durov, ha sido acusado como parte de una investigación penal en curso por sospecha de un delito contemplado en la Parte 1.1 del Artículo 205.1 del Código Penal ruso, relativo a la colaboración en actividades terroristas. Se le ha incluido en una lista de personas buscadas internacionalmente".
El FSB agregó que los cargos se relacionan con el hecho de que Telegram no haya eliminado, “en violación de la ley rusa”, “numerosos canales, chats y bots de esta aplicación de mensajería, que son utilizados activamente por los servicios especiales ucranianos, organizaciones terroristas y extremistas para preparar y coordinar actos de sabotaje y terrorismo, asesinatos en masa y fraude cibernético en la Federación Rusa, cuyas consecuencias han provocado numerosas víctimas humanas, entre ellas mujeres y niños, así como pérdidas materiales que ascienden a miles de millones".
Específicamente, el FSB afirmó que había "identificado y documentado numerosos casos en los que agencias de inteligencia ucranianas utilizaban el popular chatbot para jóvenes 'Dayvinchik/Leo - Citas, chat y nuevos amigos' en la aplicación de mensajería Telegram para atraer a ciudadanos rusos hacia actividades de sabotaje y terrorismo mediante el engaño y la manipulación psicológica".
El servicio de inteligencia señaló que, como resultado de operaciones conjuntas con el Ministerio del Interior y el Comité de Investigación de Rusia, había identificado y detenido a "46 ciudadanos rusos de entre 12 y 22 años" que habían estado utilizando el chatbot y, posteriormente, "cometieron ataques armados contra agentes de las fuerzas del orden, así como incendios provocados contra instalaciones de transporte, energía, comunicaciones y del sistema crediticio y financiero", siguiendo órdenes de los servicios especiales ucranianos.
Los detenidos también habían "actuado como mensajeros para entregar fondos de ciudadanos estafados a puntos de intercambio de criptomonedas con el fin de acreditarlos en cuentas controladas por el enemigo", agregó el FSB, señalando que agentes de inteligencia ucranianos utilizaban el bot de citas "Dayvinchik" de Telegram, haciéndose pasar por mujeres, para contactar a jóvenes rusos y persuadirlos de que compartieran la geolocalización de los lugares de encuentro (a menudo centros comerciales o instalaciones clave) y pagaran boletos o regalos a través de enlaces de phishing.
Posteriormente, personas que se hacían pasar por agentes de las fuerzas de seguridad rusas o de Rosfinmonitoring (el Servicio Federal de Monitoreo Financiero de Rusia) se pusieron en contacto con las víctimas a través de otras aplicaciones, alegando que el dinero se había destinado a financiar a las fuerzas ucranianas y que las coordenadas se habían utilizado para ataques con misiles o drones, según el FSB; luego, recurrieron a amenazas de enjuiciamiento y presión psicológica para coaccionarlas a cometer ataques armados o incendios provocados bajo el pretexto de controles antiterroristas o tareas operativas falsas.
The Epoch Times se puso en contacto con Durov y Telegram para obtener comentarios, pero no recibió respuesta al momento de la publicación.
La cuenta oficial de Telegram en X publicó una imagen de Durov haciendo un gesto obsceno poco después de que se anunciara la orden de aprehensión el 29 de julio.
La medida del FSB se produce después de que Roskomnadzor, el organismo regulador de los medios de comunicación de Rusia, comenzara a limitar las llamadas de voz y video para los usuarios de Telegram en Rusia en agosto de 2025 y, en febrero, anunciara que "seguirá imponiendo restricciones sucesivas para garantizar el cumplimiento de la legislación rusa y asegurar la protección de los ciudadanos" en Telegram y otras aplicaciones de mensajería que no respeten la ley rusa.
En ese momento, Durov afirmó que su aplicación sigue comprometida con la libertad de expresión y la privacidad de los usuarios "sin importar la presión".
Telegram, una aplicación de mensajería encriptada, afirma tener más de mil millones de usuarios y es ampliamente utilizada por ambas partes en la guerra entre Rusia y Ucrania, incluso por el Kremlin.
Según datos recopilados por terceros, se estima que hay alrededor de 35 millones de usuarios de Telegram en Rusia, lo que la convierte en una de las bases de usuarios nacionales más grandes del mundo.
Aunque en los últimos años ha intentado restringir el uso de Telegram, Rusia ha promovido su propio servicio de mensajería, MAX, respaldado por el Estado.
Los críticos han dicho que MAX es una herramienta de vigilancia, una afirmación que las autoridades rusas niegan. La aplicación integra diversos servicios gubernamentales, y el Kremlin afirma que está diseñada para simplificar y mejorar la vida de los ciudadanos.
Durov, quien nació en San Petersburgo, Rusia, pero ahora cuenta con pasaportes de los Emiratos Árabes Unidos y de Francia, fundó VKontakte, el equivalente ruso de Facebook, antes de vender su participación restante en 2014 ante la presión de las autoridades rusas.
Fundó Telegram en 2013.
Las autoridades francesas también están investigando a Durov por acusaciones de que Telegram no previno adecuadamente la actividad delictiva en la plataforma y no cooperó lo suficiente con las solicitudes de las autoridades policiales.
Durov niega haber cometido ninguna irregularidad.
Telegram también está siendo investigada por las autoridades británicas por acusaciones de que se está compartiendo material de abuso sexual infantil en la plataforma, acusaciones que Telegram "niega categóricamente"




















