Un piloto de 81 años perdió la vida al caer su avioneta en un estanque y quedar atrapado adentro, en un accidente que sucedió este 16 de julio.
La avioneta en la que volaba Richard Carrara, un veterano de Vietnam, se estrelló este jueves en el estanque Curlew del Parque Estatal Myles Standish en Plymouth, provocando la muerte de su piloto.
Alrededor de las 7:40 a. m., la policía local recibió el reporte del accidente. Al llegar al lugar, los servicios de rescate localizaron la aeronave sumergida y confirmaron que su único ocupante se encontraba atrapado en su interior, indicó el comunicado de la oficina del fiscal de distrito
Aunque varias personas e integrantes de la comunidad intentaron ayudar a los rescatistas para extraer al piloto, como se puede ver en un video compartido por el medio WCVB, fue el equipo de buceo de Plymouth el que finalmente consiguió sacarlo.
Carrara fue trasladado al hospital zonal, donde se certificó su fallecimiento a las 8:56 de la mañana debido a las lesiones que sufrió en la colisión.
Kenneth Fosdick, expresidente de la Comisión del Aeropuerto de Plymouth, quien era amigo de la víctima desde hacía 40 años, calificó el hecho como una "tragedia" en declaraciones al medio local Plymouth Independent.
“Era un piloto muy experimentado. Voló en Vietnam en aviones muy pequeños”, destacó Fosdick
La aeronave, un monomotor biplaza fabricado por el Dakota Cub Aircraft, estaba registrado ante la Administración Federal de Aviación (FAA) como “experimental”, lo que indica que no había sido ensamblado en una fábrica autorizada.
Según explicó Fosdick, aunque Carrara estaba especialmente calificado para pilotar esta clase de aviones que vuelan a baja altura, esta condición reduce el tiempo de reacción ante una falla del motor.
Testigos del accidente presenciaron la maniobra, como John Gurney, quien relató al medio NBC que él y su esposa oyeron el impacto.
"Este avión petardeaba y se apagó", dijo Gurney.
Por su parte, James Campbell, quien se encontraba en una cabaña al otro lado del estanque, sugirió que la acción del piloto evitó una tragedia mayor.
"Sin duda es un buen piloto, porque obviamente decidió posarse en medio del estanque para no poner en peligro a nadie más. Aterrizó en el agua y el morro empezó a hundirse muy rápidamente; en cuestión de minutos, ya estaba sumergido".
El obituario de Carrara destaca que su repentina pérdida ha sumido en el dolor a su familia, amigos y a la comunidad de Kingston, quienes hoy reflexionan sobre el impacto que tuvo en las vidas de quienes lo rodeaban.
Por ahora, se espera que la FAA y la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) participen en la investigación. El análisis incluirá un examen minucioso de la aeronave, el historial de vuelo, las condiciones meteorológicas y otros factores clave para determinar las causas exactas del accidente.






















