El presidente Donald Trump dijo que se comunicó con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, después de que al delantero estrella de la selección de Estados Unidos, Folarin Balogun, se le impusiera una tarjeta roja y una suspensión de un partido durante el encuentro de la Copa del Mundo del 1 de julio contra Bosnia y Herzegovina.
"Lo único que hice fue solicitar una revisión. No dije 'tienen que hacer esto'", declaró Trump a los periodistas durante un evento en la Casa Blanca esta mañana.
Un comité de la FIFA, y no Infantino, revisó posteriormente la decisión del árbitro y la revocó, lo que permitió que Balogun pudiera jugar esta noche en Seattle el partido de octavos de final contra Bélgica, señaló Trump.
"No pensé que fuera una falta", dijo. “Fueron dos grandes atletas los que chocaron y se enredaron”.
Estados Unidos ganó de todos modos 2–0, a pesar de jugar con un jugador menos durante los últimos 26 minutos más el tiempo de compensación. La decisión de la tarjeta roja, que inicialmente impedía a Balogun jugar el siguiente partido, fue muy controvertida y provocó críticas públicas de parte de los jugadores y entrenadores estadounidenses, así como indignación en las redes sociales por parte de los aficionados.
Balogun anotó el primer gol para Estados Unidos en el partido y también marcó dos goles en el primer partido de la fase de grupos contra Paraguay.
El 5 de julio, la FIFA anunció que Balogun no tiene que cumplir la suspensión de un partido y que cuenta con un año para decidir en qué partido deberá quedarse fuera.
Tradicionalmente, la decisión de un árbitro se acepta sin cuestionamientos y el jugador que recibe una tarjeta roja se pierde el siguiente partido sin poder apelar.
Sin embargo, el organismo rector del fútbol mundial invocó el artículo 27 de su código disciplinario, el cual establece su autoridad para suspender la aplicación de una medida disciplinaria y someter al jugador sancionado !a un período de prueba de uno a cuatro años".
Quienes se oponen a la decisión de la FIFA se quejaron de que no habían oído hablar de esa norma anteriormente.
La Real Federación Belga de Fútbol (RFBA) denunció la decisión de la FIFA.
"Con el fin de salvaguardar los derechos legítimos de todos los equipos participantes y proteger los principios fundamentales del juego limpio en nuestro deporte, tanto en esta Copa Mundial de la FIFA como en futuras ediciones del torneo, la RFBA está analizando todas las opciones posibles", declaró la asociación.
Aún no se han anunciado las alineaciones iniciales para el partido entre Estados Unidos y Bélgica.
Se le preguntó a Trump si había hablado con el primer ministro belga, Bart De Wever, sobre el asunto. Respondió que no lo había hecho, aunque probablemente sería "una buena idea".
El presidente calificó la decisión del árbitro de mostrar la tarjeta roja como "horrible".
"No se trataba de un jugador que le diera un puñetazo a alguien en la cara ni nada por el estilo", dijo Trump. "Si no hubieran permitido que un jugador estrella [compitiera debido a una mala decisión], creo que habría sido una gran mancha".
"Tenemos que contar con nuestros mejores jugadores, y ellos tienen que contar con los suyos. Si ganamos o perdemos, es justo".
Con información de T.J. Muscaro




















