Lo que comenzó como una investigación de tránsito en una carretera se convirtió rápidamente en una persecución cuando el sospechoso de un presunto delito comenzó a huir de las autoridades. Lo que nadie esperaba era que un ayudante inesperado colaborara con la policía en la captura del fugitivo, por lo que recibió un reconocimiento especial.
Todo comenzó cuando el domingo 7 de junio de 2026 la Tropa B de la Policía Estatal de Luisiana respondiese a un llamado sobre un conductor manejando imprudentemente en la Interestatal 10. El informe mencionaba que el vehículo había impactado contra una barrera de concreto perdiendo una de las llantas.
Al acudir al lugar los agentes localizaron el vehículo reportado, un Toyota que circulaba por la Interestatal 310 y lograron detenerlo. El conductor, identificado como Víctor Rivas, de 40 años, mostraba signos de estar alcoholizado, explicó en un comunicado la Oficina del Alguacil de la Parroquia de St. Charles.
Mientras se llevaba a cabo la investigación el sospechoso huyó a pie saltando desde la parte elevada de la Interestatal a un sitio imprevisto: se arrojó hacia un pantano.
Poco después volvió a ser visualizado por los agentes mientras caminaba por la Autopista Airline. Cuando los agentes se le acercaban, el fugitivo volvió a huir, dirigiéndose a otra parte del pantano, y ahí fue cuando llegó una ayuda inesperada.
“Un caimán se unió al equipo policial e intentó convencer a Rivas de que rendirse era la mejor opción, pero él no opinaba lo mismo. Rivas fue atacado por el caimán y sufrió heridas en ambos brazos”, dice la Oficina del Alguacil en su comunicado de este 8 de junio.
El momento fue captado por la cámara corporal de uno de los agentes del alguacil, donde se puede apreciar al sujeto nadando hacia una orilla cuando el caimán se le acerca rápidamente por atrás.
Pero inclusive ya herido, el sospechoso siguió huyendo de los agentes del orden, hasta que fue localizado nuevamente, esta vez con la ayuda de drones. El equipo remoto les informó a los agentes dónde localizarlo y lograron detenerlo cuando salía del pantano.
El fugitivo capturado fue trasladado al hospital donde atendieron sus heridas, de las cuales ninguna puso en riesgo su vida.
“El caimán no resultó herido y desde entonces ha vuelto a su patrulla habitual por el pantano”, bromea el comunicado oficial en Facebook, donde también se compartieron imágenes del caimán con traje policial recibiendo una placa de condecoración con su nombre: Al E. Gator.
Después de haber sido dado de alta en el hospital, Rivas fue trasladado al Centro Correccional Nelson Coleman bajo los cargos de conducir bajo condiciones de discapacidad y resistirse ante un oficial.
El comunicado de la policía incluye un exhorto a los conductores para evitar manejar bajo los efectos del alcohol o las drogas, así como tampoco evadir a los agentes de la ley.
Y finaliza recomendando no esconderse en los pantanos de Luisiana, donde "la fauna silvestre puede estar cooperando con las fuerzas del orden”.



















