El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) llevó a cabo 98,000 deportaciones durante los primeros 18 meses del segundo mandato del presidente Donald Trump, según indicó el jueves un informe publicado por el centro de esudios Migration Policy Insitute (MPI).
Trump ha dicho en repetidas ocasiones que deportar a las personas que no deberían estar en Estados Unidos es clave para mejorar la seguridad nacional.
El informe del MPI, que según se indicó se basó en datos de dominio público, fue elaborado por Marc Rosenblum, exjefe de la Oficina de Estadísticas de Seguridad Nacional del DHS, y abarca desde el 20 de enero de 2025 hasta el 31 de julio de 2026.
Rosenblum señaló que el 20 por ciento de todas las deportaciones en ese período correspondieron a personas con condenas penales.

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El informe también indicó que, en términos anuales, el total de deportaciones ha aumentado en comparación con la administración del expresidente Joe Biden y con el primer mandato de Trump.
Aumentan las deportaciones desde el interior del país
El informe también reveló que, si bien dos tercios de las deportaciones correspondieron a personas que fueron interceptadas inicialmente en la frontera, también hubo un número creciente de medidas derivadas de detenciones en el interior del país.
"El número de deportaciones de inmigrantes detenidos en el interior del país también aumentó, pasando de un promedio de 8,000 al mes en los primeros tres meses de la administración a un promedio de 19,000 al mes entre mayo y julio de 2026", señaló el informe.
En el último año, las redadas realizadas por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU. (ICE) en muchas ciudades se han topado con la resistencia de las comunidades.
Los críticos del enfoque de la segunda administración de Trump dijeron que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el ICE están ignorando el debido proceso y el derecho a la libertad de expresión, y también señalaron que hay evidencia de discriminación racial.
La administración de Trump ha enfrentado numerosos desafíos legales en torno a las deportaciones, pero la gran mayoría se ha llevado a cabo sin objeciones.
El martes, el Departamento de Estado informó que la administración de Trump revocó más de 300,000 visas estadounidenses durante su segundo mandato, debido a actividades delictivas, fraude o amenazas a la seguridad nacional.
Entre ellas se encontraban unas cuantas personas que participaron en manifestaciones contra las acciones de Israel en Gaza o que hicieron comentarios en redes sociales sobre el asesinato del comentarista conservador Charlie Kirk.
"El presidente Donald Trump convirtió la aplicación de las leyes de inmigración en un eje central de su campaña de reelección, incluyendo la promesa de enfocarse en 'lo peor de lo peor'", señaló Rosenblum en el informe.
"Desde que asumió el cargo en enero de 2025, la administración dedicó recursos sin precedentes a este tema, obteniendo 240 mil millones de dólares del Congreso para el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) hasta el año fiscal (AF) 2029".
El informe señaló que, a pesar de que los encuentros en la frontera con México se encuentran en un nivel históricamente bajo, el 69 por ciento de las deportaciones correspondieron a personas detenidas en la frontera.
El otro 31 por ciento de las deportaciones correspondió a inmigrantes arrestados en el interior del país, algunos de los cuales podrían haber sido residentes de comunidades estadounidenses durante años.
The Epoch Times se comunicó con el DHS para obtener comentarios, pero no recibió respuesta antes del momento de la publicación.
Con información de Reuters.




















