El CNI y los servicios de inteligencia del Ejército ya han advertido por escrito de los graves riesgos que supone la planta que el gigante estatal chino SAIC pretende instalar a dos kilómetros del Arsenal militar de Ferrol: exposición de movimientos navales, ciberataques, guerra electrónica y riesgo de bloqueo tecnológico de EE. UU. a los sistemas de combate de las fragatas F-110.
A pesar de las alertas, Defensa emitió informe favorable y la última palabra la tiene ahora el Consejo de Ministros de Pedro Sánchez antes de fin de año.
Al mismo tiempo, Pekín acaba de poner en vigor la reforma de su Ley de Movilización Nacional: un marco legal que permite al Partido Comunista requisar y expropiar empresas civiles, activos en el exterior y bases de datos para fines de defensa militar. En este vídeo leo su texto oficial artículo por artículo.
Esa ley no rige en suelo español. Pero define exactamente qué es una empresa estatal china cuando su Estado decide movilizarse. ¿Va a autorizar España esta fábrica en este contexto?
Soy Sandra Flores.
Fuentes oficiales citadas:







