La alianza entre Nicaragua y China va más allá del comercio y la diplomacia. Bajo Ortega, Managua se ha alineado con el proyecto geopolítico de Xi Jinping y se ha convertido en un punto de influencia china en América Latina, especialmente en seguridad y gobernanza: dos ámbitos que en el modelo de Beijing abarcan no solo la lucha contra el crimen, sino también la vigilancia, el control interno y la protección del régimen.
El apoyo nicaragüense a la Franja y la Ruta, al Tratado de Libre Comercio con China y a las cuatro iniciativas globales de Xi —desarrollo, seguridad, civilización y gobernanza— refuerza la estrategia de Beijing de proyectar poder político, económico, tecnológico e ideológico en la región.
En esa arquitectura, la seguridad ocupa un lugar central. Durante años, China ha cultivado vínculos policiales y de seguridad con Nicaragua, un ámbito que encaja con la Iniciativa de Seguridad Global de Xi. El lenguaje oficial más reciente, sin embargo, apunta a un paso adicional: la Iniciativa de Gobernanza Global, el cuarto pilar del marco ideológico internacional de Beijing.
En ese contexto, la reunión del 18 de mayo en Beijing entre Ma Hui, viceministro del Departamento Internacional del Comité Central del PCCh, y una delegación del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), encabezada por la alcaldesa de Managua, Reyna Rueda, cobra especial relevancia.
Ma Hui dijo que se impartirían cursos "orientados a establecer y practicar la correcta comprensión del desempeño de la gobernanza", según el comunicado de la Embajada china en Nicaragua.
La respuesta de Rueda y el Frente Sandinista de Liberación Nacional también fue significativa. Según la embajada, el FSLN se mostró "abierto a fortalecer los intercambios de experiencias en gobernanza con el Partido Comunista de China (PCCh), orientar sus trabajos con la correcta comprensión del desempeño de la gobernanza, mejorar sus capacidades gubernamentales y promover el desarrollo de las relaciones bilaterales".
Nicaragua "apoya activamente el concepto de la construcción de la comunidad de futuro compartido y las cuatro iniciativas globales, propuestas por el presidente Xi Jinping", habría expresado Rueda.
El comunicado añade que Ma Hui apreció "la firme adhesión de Nicaragua al principio de una sola China y su apoyo en cuestiones internacionales y regionales", y señaló que "el PCCh está dispuesto a profundizar continuamente su amistad de larga historia con el FSLN".
Esa formulación no es neutra. Un investigador independiente de la provincia china de Shanxi explicó recientemente a The Epoch Times que, cuando las autoridades chinas hablan de gobernanza, se centran cada vez más en mantener la estabilidad y la seguridad política.
"Hablan de la gobernanza a nivel de base como si fuera en beneficio de la gente común, pero en realidad se trata de reforzar el control y preservar el régimen", afirmó el investigador bajo condición de anonimato.
Imagen de archivo. Un nicaragüense es arrestado por la policía antidisturbios durante una protesta contra el gobierno del presidente Daniel Ortega en Managua, el 14 de octubre de 2018. Foto: (INTI OCON/AFP vía Getty Images)En su opinión, en el marco de esta iniciativa se está encargando a los funcionarios locales la implementación de sistemas de gestión social cada vez más detallados, que incluyen programas de mantenimiento de la estabilidad, mecanismos de rendición de cuentas y redes de alerta temprana diseñadas para identificar posibles fuentes de malestar social.
Xi impulsó la Iniciativa de Gobernanza Global en septiembre de 2025. Aunque el documento chino utiliza un lenguaje diplomático sobre igualdad soberana, multilateralismo y no interferencia, también plantea prioridades como la reforma de la arquitectura financiera internacional, la inteligencia artificial, el ciberespacio, el comercio, el clima, el espacio exterior y el papel central de las Naciones Unidas en la implementación del "Pacto para el Futuro".
Bajo el lenguaje de soberanía y no injerencia, Beijing convierte las críticas por derechos humanos en acusaciones de “interferencia” externa. Ese marco desplaza el debate desde las víctimas y los derechos individuales hacia la defensa del Estado, y ofrece a gobiernos autoritarios una herramienta para blindarse frente al escrutinio internacional.
La Iniciativa de Gobernanza Global completa una secuencia iniciada por Xi con la Iniciativa de Desarrollo Global en 2021, seguida por la Iniciativa de Seguridad Global en 2022 y la Iniciativa de Civilización Global en 2023.
El plan se inscribe en la hoja de ruta formulada por Xi en 2017 para convertir a China en un "país desarrollado" hacia 2035 y en una "potencia de primer orden" con un "ejército de clase mundial" en 2050.
El punto de partida: ruptura con Taiwán, Franja y Ruta y Desarrollo Global
La actual alianza entre China y Nicaragua comenzó el 10 de diciembre de 2021, cuando ambos países restablecieron relaciones diplomáticas después de que Managua rompiera sus vínculos con Taiwán. Pocos días después, Beijing estableció una embajada en Managua y el 12 de enero de 2022 ambos países firmaron un memorando de entendimiento para cooperar en el marco de la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI).La BRI comprende el Cinturón Económico de la Ruta de la Seda y la Ruta Marítima de la Seda del Siglo XXI. Su objetivo declarado es construir redes comerciales y de infraestructura que conecten Asia con Europa y África a lo largo de las antiguas rutas de la seda y más allá de ellas.
La prensa china destacó entonces que Nicaragua se había adherido también a la Iniciativa de Desarrollo Global. Según un estudio publicado en SciELO, esta se apoya en una narrativa amplia sobre desarrollo, cooperación internacional y Agenda 2030, y busca posicionar a China como actor central entre los países en desarrollo.
La opinión compartida es que la Iniciativa de Desarrollo Global nació con contornos deliberadamente imprecisos. Esa vaguedad no la hace irrelevante: al contrario, le permite a Beijing usarla como una plataforma diplomática flexible para proyectar poder blando, reforzar vínculos con países en desarrollo y presentarse como líder alternativo en la conversación sobre gobernanza global.
La asociación estratégica: alineamiento político con Beijing
Xi Jinping y Daniel Ortega elevaron la relación bilateral al nivel de asociación estratégica el 20 de diciembre de 2023, dos años después del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre China y Nicaragua.La declaración conjunta publicada por el Ministerio de Relaciones Exteriores chino señala que ambos gobiernos consideraron que el carácter estratégico de los vínculos bilaterales era cada vez más destacado y acordaron elevar la relación a ese nivel.
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, levantan los puños durante la conmemoración del 51.º aniversario de la campaña guerrillera de Pancasan en Managua, el 29 de agosto de 2018. (INTI OCON/AFP a través de Getty Images)El documento no se limita al comercio. Incorpora un claro alineamiento político con la estrategia de Xi Jinping y del Partido Comunista Chino. Nicaragua reafirma que Taiwán forma parte del territorio chino, se opone a la "independencia de Taiwán" y expresa su apoyo a la posición de China en asuntos relacionados con Hong Kong, Xinjiang y Tíbet.
La declaración también rechaza el "hegemonismo", la "política de la fuerza", la instrumentalización de los derechos humanos y las sanciones unilaterales, un lenguaje habitual de Beijing para cuestionar a Estados Unidos y sus aliados.
En la práctica, Managua no solo respalda una fórmula diplomática. Se coloca del lado de Beijing en algunos de los asuntos más sensibles de su política exterior: Xinjiang, donde se han denunciado crímenes contra la humanidad; Tíbet, marcado por acusaciones de asimilación forzada; Hong Kong, donde se han desmantelado libertades políticas; y Taiwán, sometido a creciente presión militar y diplomática china.
En ese mismo contexto, Xi afirmó que China había propuesto "ocho medidas" en el marco del Tercer Foro de la Franja y la Ruta y que China daba la bienvenida a la participación activa de Nicaragua en ese proceso. Esas medidas buscaban ampliar la arquitectura de la BRI más allá de la infraestructura tradicional, incorporando comercio, financiación, desarrollo verde, tecnología, intercambios entre pueblos, mecanismos anticorrupción e institucionalización de la cooperación internacional.
Para el líder chino, Nicaragua también encaja en su estrategia hacia el Sur Global: sumar aliados que respalden sus iniciativas, cuestionen el orden liderado por Occidente y presenten la cooperación china como una alternativa al modelo estadounidense.
Ese mismo mes, el vínculo político quedó acompañado por otro avance económico clave. El 29 de diciembre de 2023, el Ministerio de Comercio chino anunció que el Tratado de Libre Comercio entre China y Nicaragua entraría en vigor el 1 de enero de 2024, después de que ambos países completaran sus trámites internos.
El acuerdo, firmado en agosto de ese año, prevé que alrededor del 60 % de los bienes incluidos en el comercio bilateral queden exentos de aranceles desde su entrada en vigor, mientras que los aranceles sobre más del 95 % de los productos se reducirán gradualmente hasta cero.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel (izq.), el presidente de Mongolia, Ukhnaa Khurelsukh (centro), y el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, posan para la foto de grupo en la cumbre del G77+China celebrada en el Palacio de Convenciones de La Habana el 15 de septiembre de 2023. (YAMIL LAGE/AFP vía Getty Images)Seguridad, vigilancia y represión: el eje chino en Nicaragua
Según medios oficiales nicaragüenses, el Ministerio de Seguridad Pública de la República Popular China capacita anualmente a 400 policías nicaragüenses en temas vinculados al terrorismo, el cibercrimen, el tráfico de drogas y armas, la criminalística, los sistemas de videovigilancia y la aplicación de análisis digital e inteligencia artificial.En Nicaragua, la Policía Nacional tiene una trayectoria particular que está estrechamente ligada al sandinismo. Según explicó su jefe, el primer comisionado Francisco Javier Díaz, la institución nació hace 46 años como Policía Sandinista, surgida a su vez de los frentes guerrilleros. Actualmente cuenta con unos 16,000 agentes.
En el marco de la alianza en materia de seguridad entre Nicaragua y China, Díaz participa desde 2023 en el Foro de Cooperación Global de Seguridad Pública en Lianyungang, al frente de delegaciones de la Policía Nacional nicaragüense. La plataforma, promovida por Beijing, articula cooperación policial, capacitación, tecnologías de seguridad pública y modelos de control interno, y suele incluir subforos especializados y exposiciones de equipamiento para fuerzas de seguridad.
En estas delegaciones también han participado altos mandos como la comisionada general Esther Muñoz, de la Dirección de Inteligencia Policial, y el comisionado general Julio Sánchez, de Seguridad de Tránsito.
La experta Sheena Chestnut Greitens explica que las capacitaciones chinas suelen ir acompañadas de sistemas tecnológicos de vigilancia, un elemento especialmente atractivo para gobiernos autoritarios. Según Greitens, muchos países participantes luego importan sistemas chinos por razones similares a las de Beijing: reforzar la seguridad interna, vigilar a la población y controlar la disidencia.
La preocupación es que la adopción de estas plataformas puede crear una dependencia estratégica de China en áreas sensibles como la seguridad interna, la vigilancia y el orden público. Esa dependencia podría dar a Beijing una herramienta de presión política o económica sobre los países participantes, incluso en asuntos no relacionados directamente con la seguridad.
La Dra. Greitens señala que Beijing utiliza el Foro de Lianyungang para promover su modelo de vigilancia y exportar tecnología policial a más de 120 naciones, lo que, en países no democráticos, tiene efectos negativos directos sobre las protestas, la actividad pro-democracia y la sociedad civil.
Los esfuerzos de Beijing combinan cooperación práctica en aplicación de la ley "con iniciativas orientadas a reprimir la inestabilidad interna y la oposición, con el objetivo de reforzar la seguridad del régimen, tanto en China como entre sus socios de seguridad", agrega un informe de Carnegie Endowment for International Peace.
Un manifestante muestra una bandera nicaragüense a un grupo de policías antidisturbios que bloquean una calle durante una protesta contra el gobierno del presidente nicaragüense Daniel Ortega en Managua. Imagen de archivo. Foto de INTI OCON/AFP vía Getty ImagesEn Nicaragua, este tema es especialmente crítico. La represión civil bajo el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha sido cuestionada de forma sostenida desde las protestas de 2018 por organismos interamericanos, Estados Unidos la Unión Europea. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos documentó que la respuesta estatal a las protestas dejó al menos 212 muertos y 1.337 heridos hasta junio de 2018, y posteriormente, en 2021, elevó el registro de fallecidos en la crisis a al menos 355 personas.
Desde entonces, Washington y Bruselas han mantenido sanciones, restricciones de visa y resoluciones contra funcionarios y actores vinculados al régimen Ortega-Murillo.
Estados Unidos impuso el 15 de mayo de 2024 restricciones de visa a más de 250 funcionarios nicaragüenses, incluidos policías, personal paramilitar, funcionarios penitenciarios, fiscales y jueces, por apoyar lo que Washington describió como ataques del régimen Ortega-Murillo contra los derechos humanos, las libertades fundamentales y las organizaciones de la sociedad civil.
El 8 de junio de 2026, Estados Unidos impuso nuevas restricciones de visa a más de 100 funcionarios nicaragüenses y sus familiares por la muerte del líder indígena y exdiputado Brooklyn Rivera bajo custodia estatal, elevando a más de 2350 el número de personas vinculadas al régimen Ortega-Murillo sujetas a restricciones migratorias estadounidenses.
Nicaragua ante el modelo chino de seguridad global
La presencia de China en la formación policial internacional aumentó de forma constante bajo el liderazgo de Xi Jinping: pasó de 14 eventos en 2010 a 138 en 2019, antes de caer durante la pandemia y reanudarse en 2021, según otro informe de Carnegie.Estas capacitaciones y el Foro de Lianyungang, en el que participa Nicaragua, sirven a Beijing para proyectar al exterior el modelo de seguridad nacional interna de Xi Jinping.
Según la Dra. Greitens, las capacitaciones y espacios como el Foro de Lianyungang ayudan a Beijing a reforzar la narrativa de una “China pacífica”, presentada como uno de los países más seguros del mundo. Esa imagen sirve para justificar su modelo de vigilancia y control policial de alta tecnología, y para promoverlo como una alternativa al orden de seguridad liderado por Occidente.
Greitens observa que algunos países que asisten quieren tener "un asiento en la mesa" para influir en la creación de esas nuevas normas y estándares globales que busca imponer China.
De hecho, el German Marshall Fund interpretó el discurso de apertura de Wang Xiaohong, ministro de Seguridad Pública de China, en el foro de septiembre de 2025 al que asistió Díaz, como parte del esfuerzo de Beijing para impulsar "una alternativa al orden de seguridad liderado por Occidente".
En medio del encuentro, Díaz se reunió con Wang, quien le manifestó que Beijing estaba dispuesta a fortalecer la construcción de capacidades de aplicación de la ley con Nicaragua, según el Gobierno chino.
Wang transmitió además su satisfacción por el apoyo nicaragüense a las iniciativas globales de Xi Jinping –Desarrollo, Seguridad, Civilización y Gobernanza–. Díaz, por su parte, agradeció los "exitosos programas de capacitación" impartidos por especialistas chinos en Managua y las donaciones de equipos recibidas por la Policía Nacional, según Canal 4 de Nicaragua. En julio de 2025, la Policía nicaragüense recibió 20 motocicletas donadas por China, equipadas con radares de velocidad y alcoholímetros, que serían distribuidas en varios departamentos del país.
Analistas señalan que los vínculos de seguridad entre China y los Estados de la región suelen incluir donaciones y adquisición de armamento y equipos, desarrollo de infraestructura, formación y entrenamiento en seguridad y defensa, presencia de agentes de seguridad y participación de empresas chinas.
En abril de 2025, Daniel Ortega recibió a ejecutivos de Huawei en Managua y dijo que Nicaragua quería seguir ampliando la cooperación con empresas chinas. Huawei, que además de telecomunicaciones ofrece soluciones de videovigilancia e infraestructura digital, está incluida por Estados Unidos en la "Lista negra" por motivos de seguridad nacional y restringida en la Unión Europea como proveedor de alto riesgo en materia de ciberseguridad.
China también ha aumentado su presencia en la Organización Internacional de Policía Criminal, Interpol. Human Rights Watch ha cuestionado ha cuestionado la neutralidad de la organización y advirtió que Pekín ha utilizado notificaciones rojas con motivaciones políticas contra disidentes y personas consideradas problemáticas por el régimen chino.
Para países que estrechan su cooperación policial con Beijing, como Nicaragua, ese antecedente plantea un riesgo adicional: que mecanismos internacionales de seguridad puedan facilitar la detención, deportación o extradición de ciudadanos chinos perseguidos por motivos políticos.
En conjunto, el caso nicaragüense muestra cómo la alianza con China ha pasado de la diplomacia y el comercio a terrenos más sensibles: seguridad pública, formación policial, tecnología y gobernanza. Ese giro ofrece a Managua respaldo político y nuevas capacidades, mientras permite a Beijing proyectar en América Latina un modelo de seguridad centrado en el control interno y la estabilidad del régimen del Partido Comunista Chino.





















