Cuando China regala un estadio: la diplomacia detrás de las gradas

Trabajadores chinos construyen el nuevo Estadio Nacional de Costa Rica el 30 de abril de 2010, en el Parque La Sabana, en San José. El recinto fue diseñado con capacidad para 35,000 espectadores, y en su construcción participaron unos 600 ingenieros y trabajadores chinos. La obra fue una oferta de China después de que Costa Rica estableciera relaciones diplomáticas con Beijing el 1 de junio de 2007. (Foto de YURI CORTEZ/AFP vía Getty Images)

Trabajadores chinos construyen el nuevo Estadio Nacional de Costa Rica el 30 de abril de 2010, en el Parque La Sabana, en San José. El recinto fue diseñado con capacidad para 35,000 espectadores, y en su construcción participaron unos 600 ingenieros y trabajadores chinos. La obra fue una oferta de China después de que Costa Rica estableciera relaciones diplomáticas con Beijing el 1 de junio de 2007. (Foto de YURI CORTEZ/AFP vía Getty Images)

1

Compartidos

8 de julio de 2026, 6:41 p. m.
| Actualizado el8 de julio de 2026, 7:24 p. m.

En América Latina y el Caribe, al menos ocho países han recibido estadios, gimnasios o complejos deportivos financiados por China como donaciones o asistencia no reembolsable. Otros casos figuran como apoyo chino, aunque con fórmulas menos claras. Es la llamada “diplomacia de los estadios”. Pero ¿qué implican realmente estas “donaciones”?

Las donaciones deportivas chinas comenzaron en los años noventa y se extendieron después por varios países insulares del Caribe y Centroamérica. Barbados recibió una instalación deportiva cubierta en 1992; Santa Lucía, una infraestructura nacional en 2002; y, entre 2006 y 2007, China entregó o reconstruyó recintos deportivos en Antigua y Barbuda, Granada y Jamaica, además de Dominica. Más tarde llegaron los casos de Bahamas y Costa Rica, ambos inaugurados entre 2011 y 2012, mientras que Barbados y El Salvador aparecen hoy en una nueva etapa de grandes proyectos deportivos financiados mediante cooperación no reembolsable de Beijing, aunque el salvadoreño todavía está en construcción.

Fuente: compilación propia con datos de fuentes oficiales, embajadas chinas, AidData y prensa especializada (The Epoch Times en Español)Fuente: compilación propia con datos de fuentes oficiales, embajadas chinas, AidData y prensa especializada (The Epoch Times en Español)

Otros casos aparecen vinculados al apoyo chino, pero con más matices. En Surinam, el pabellón Anthony Nesty se levantó en 1987 con apoyo chino, aunque algunas fuentes lo vinculan a préstamos o financiamiento, no a una donación directa.

La práctica no es nueva. Los estudios sobre “diplomacia de los estadios” sitúan uno de sus primeros antecedentes en 1958, cuando China ayudó a construir el Estadio Nacional de Deportes de Ulán Bator, en Mongolia. Desde entonces, los estadios se han convertido en una pieza visible de su política exterior: obras grandes, simbólicas, fáciles de inaugurar y difíciles de separar del reconocimiento diplomático, el acceso económico y la influencia política. China ha construido o financiado cerca de 150 grandes instalaciones deportivas en el mundo.

Historias relacionadas

De China a Culiacán: la cadena del fentanilo que Estados Unidos vincula con Los Chapitos —Parte I

De China a Culiacán: la cadena del fentanilo que Estados Unidos vincula con Los Chapitos —Parte I

El estudio de CESifo de 2024, una red internacional de investigación económica, advierte que la asignación de estadios chinos no responde solo a criterios deportivos o de desarrollo, sino también a cálculos estratégicos y diplomáticos.

Según el informe, estas obras pueden servir a Beijing para abrir puertas en países con recursos naturales valiosos, asegurar apoyos políticos en foros internacionales como la Asamblea General de Naciones Unidas y alinear a los gobiernos receptores con sus objetivos de política exterior.

En 2025, Antigua y Barbuda, Barbados, Costa Rica, Dominica, El Salvador, Granada, Jamaica, Santa Lucía y Surinam votaron junto a China a favor de crear un Día Internacional contra las Medidas Coercitivas Unilaterales. La resolución, aprobada por 116 votos a favor, 51 en contra y 6 abstenciones, presenta esas medidas como contrarias al derecho internacional y a la Carta de la ONU. Para Beijing, ese lenguaje es útil: refuerza su discurso contra sanciones y presiones occidentales, incluidas las vinculadas a derechos humanos, tecnología, seguridad o disputas geopolíticas, y le permite presentarse como defensor de la soberanía y la no injerencia.

El logotipo de las Naciones Unidas (ONU) se ve en una puerta situada en el exterior de la sede de la ONU, el 21 de septiembre de 2025. (Kena Betancur / AFP vía Getty Images)El logotipo de las Naciones Unidas (ONU) se ve en una puerta situada en el exterior de la sede de la ONU, el 21 de septiembre de 2025. (Kena Betancur / AFP vía Getty Images)

Ese marco también le sirve en conflictos como el del mar de China Meridional. Mientras Filipinas denuncia acciones chinas de acoso, uso de cañones de agua e interferencia contra buques filipinos dentro de zonas que Manila considera bajo su jurisdicción, Beijing responde habitualmente invocando soberanía y rechazo a la injerencia externa.

Historias relacionadas

De China a Culiacán: la cadena del fentanilo que Estados Unidos vincula con Los Chapitos —Parte II

De China a Culiacán: la cadena del fentanilo que Estados Unidos vincula con Los Chapitos —Parte II

El beneficio de la diplomacia de los estadios no termina ahí. Los proyectos suelen ser ejecutados por empresas estatales o contratistas chinos, como grandes corporaciones de construcción, lo que permite a China exportar capacidad industrial, colocar a sus compañías en nuevos mercados y aliviar presiones internas como el exceso de capacidad y el desempleo. En algunos casos, además, la donación inicial funciona como antesala de una relación más amplia: préstamos posteriores, contratos de infraestructura, concesiones o acuerdos favorables a los intereses chinos.

Vista general durante el partido de la fase Super Eight de la Copa Mundial de Críquet del ICC entre Australia e Inglaterra, disputado en el Sir Vivian Richards Stadium el 8 de abril de 2007, en St. John’s, Antigua y Barbuda. (Foto de Hamish Blair/Getty Images)Vista general durante el partido de la fase Super Eight de la Copa Mundial de Críquet del ICC entre Australia e Inglaterra, disputado en el Sir Vivian Richards Stadium el 8 de abril de 2007, en St. John’s, Antigua y Barbuda. (Foto de Hamish Blair/Getty Images)
Por eso, la palabra “donación” no debe leerse de forma aislada. Un estadio puede ser gratuito para el país receptor, pero al mismo tiempo operar como una inversión política para Beijing: compra visibilidad, genera gratitud oficial, fortalece alianzas diplomáticas y abre camino a negocios futuros.

Costa Rica: la donación y el endeudamiento

Un ejemplo es el de Costa Rica, que rompió con Taiwán y estableció relaciones diplomáticas con la República Popular China el 1 de junio de 2007. Meses después, el 24 de octubre de 2007, ambos gobiernos firmaron el convenio de cooperación que permitió levantar el nuevo Estadio Nacional, financiado con USD 84 millones en recursos no reembolsables chinos, según MIDEPLAN.

La Embajada china lo presenta como el primer gran proyecto de obra completa donado por China en Costa Rica. El estadio fue inaugurado en marzo de 2011 y quedó como símbolo temprano del giro diplomático costarricense hacia Beijing.

Animadoras actúan frente al nuevo Estadio Nacional de Costa Rica, momentos antes de la ceremonia de inauguración en San José, el 26 de marzo de 2011. Seiscientos ingenieros y trabajadores chinos participaron en la construcción del estadio, que fue una oferta de China después de que Costa Rica estableciera relaciones diplomáticas con Beijing el 1 de junio de 2007. (Foto de YURI CORTEZ/AFP vía Getty Images)Animadoras actúan frente al nuevo Estadio Nacional de Costa Rica, momentos antes de la ceremonia de inauguración en San José, el 26 de marzo de 2011. Seiscientos ingenieros y trabajadores chinos participaron en la construcción del estadio, que fue una oferta de China después de que Costa Rica estableciera relaciones diplomáticas con Beijing el 1 de junio de 2007. (Foto de YURI CORTEZ/AFP vía Getty Images)

Sin embargo, la relación posterior no se limitó a donaciones: Costa Rica sí asumió deuda con China para otros proyectos de infraestructura, en especial la ampliación de la Ruta 32 hacia Limón.

Ese crédito se firmó el 3 de junio de 2013 entre el gobierno de Costa Rica y China Eximbank. AidData detalla dos acuerdos por unos USD 396 millones: un crédito comprador de USD 296 millones con 5 años de gracia y tasa fija de 4 %, y otro préstamo concesional en yuanes equivalente a unos 100 millones de dólares, con tasa fija de 2 %.

Además, el proyecto exigía un aporte adicional de Costa Rica de unos USD 69 millones, lo que elevaba el costo total de la ampliación de la Ruta 32 a cerca de USD 465 millones. Las obras comenzaron en 2017.

El presidente de Costa Rica, Óscar Arias (izq.), saluda al embajador de China en San José, Li Chang Hua (der.), durante una visita a la construcción del nuevo Estadio Nacional de Costa Rica, el 30 de abril de 2010, en el Parque La Sabana, en San José. (Foto de YURI CORTEZ/AFP vía Getty Images)El presidente de Costa Rica, Óscar Arias (izq.), saluda al embajador de China en San José, Li Chang Hua (der.), durante una visita a la construcción del nuevo Estadio Nacional de Costa Rica, el 30 de abril de 2010, en el Parque La Sabana, en San José. (Foto de YURI CORTEZ/AFP vía Getty Images)

China ganó de diversas maneras. Por una parte, obtuvo rendimientos a través de los préstamos; por otra, la obra fue adjudicada a China Harbour Engineering Company, una empresa china, por lo que buena parte del contrato vuelve al ecosistema empresarial chino. Además, China queda vinculada a una infraestructura estratégica: la carretera hacia Limón, principal zona portuaria del Caribe costarricense. Xinhua destacó que la Ruta 32 conecta San José con Puerto Limón, donde los puertos de Limón y Moín manejan hasta el 80 % de las importaciones y exportaciones de Costa Rica hacia mercados como EE. UU., Europa y Sudamérica.

Pero acumuló atrasos y nuevas necesidades técnicas. En 2024, el gobierno de Costa Rica solicitó una cuarta prórroga del crédito de China Eximbank para poder utilizar el saldo pendiente del préstamo citado entonces en USD 465 millones. El retraso también tuvo un costo financiero. Según Hacienda, el crédito chino para la Ruta 32 acumulaba USD 2.12 millones en comisiones de compromiso pagadas a China Eximbank por saldos no desembolsados.

Costa Rica pagó millones por una refinería china que nunca se construyó

Otro caso fue la fallida modernización de la refinería de Moín. En 2008, la estatal costarricense RECOPE y China National Petroleum Corporation (CNPC) crearon SORESCO, una empresa conjunta para ampliar y modernizar la refinería en Limón. El proyecto llegó a estimarse entre USD 1.300 millones y USD 1.500 millones, y China Development Bank ofreció un préstamo de USD 900 millones. Pero la obra nunca se concretó.

En 2013, Costa Rica paralizó el plan después de que la Contraloría cuestionara el estudio de factibilidad porque había sido elaborado por una empresa vinculada a CNPC, lo que constituía un conflicto de interés. El resultado fue costoso para la parte costarricense: RECOPE y CNPC habían aportado USD 50 millones cada una a SORESCO, y más de USD 59 millones del capital inicial ya se habían gastado en estudios de ingeniería y factibilidad cuando el proyecto quedó fallido.

En 2016, RECOPE decidió retirarse de SORESCO y liquidar la iniciativa.

La diplomacia china también entró por la deuda

El acercamiento con Beijing no se limitó a obras visibles. También pasó por la deuda. Costa Rica colocó USD 300 millones en bonos que fueron comprados por China. Según declaraciones del entonces ministro de Hacienda citadas por Taipei Times, una parte de esos bonos tenía un plazo de 20 años y una tasa de interés del 2 %.
Para Costa Rica, la operación implicaba una obligación financiera: pagar intereses y devolver el principal. Para China, en cambio, el beneficio iba más allá del rendimiento económico. La compra de deuda le daba a Beijing una herramienta de influencia y consolidaba el vínculo político abierto tras el giro diplomático costarricense.

Santa Lucía entre Taiwán y China

En la diplomacia de los estadios, Santa Lucía fue uno de los casos más particulares: la infraestructura financiada por China quedó atrapada en la disputa diplomática entre Beijing y Taipéi en el Caribe.

El propio gobierno de Santa Lucía recuerda que estableció relaciones diplomáticas con Taiwán en 1984, rompió esos lazos en 1997 y volvió a reconocer a Taiwán en 2007. Esa cronología muestra el vaivén diplomático en el que se insertó el proyecto del estadio.

Durante la década en la que Santa Lucía reconoció a la República Popular China, Beijing financió el George Odlum Soccer Stadium, en Vieux Fort, mediante una subvención de unos 55 millones de dólares del Caribe Oriental, cerca de 20 millones de dólares estadounidenses. AidData registra que el estadio fue concedido como un “regalo” por mantener vínculos diplomáticos con China y que fue construido por China National Overseas Engineering Corporation, COVEC. La misma ficha sitúa la finalización real de la obra el 28 de julio de 2002.

Pero el valor diplomático de la obra quedó solo como una huella. En 2007, Santa Lucía volvió a Taiwán tras un cambio de gobierno que revirtió el reconocimiento de Beijing adoptado en 1997 por la administración anterior.

Desde entonces, Santa Lucía mantiene su reconocimiento a Taiwán. El gobierno de Santa Lucía ha descrito la cooperación taiwanesa desde 2007 en áreas como agricultura, salud, desarrollo comunitario, deportes, infraestructura, tecnologías de la información, educación y becas.

El Salvador describe la cooperación china como "no reembolsable"

El presidente Nayib Bukele anunció en diciembre de 2019, durante su visita a China, un paquete de cooperación no reembolsable ofrecido por Beijing. Dentro de ese paquete figuraban varias obras emblemáticas, entre ellas el nuevo Estadio Nacional de El Salvador.

La Presidencia salvadoreña y China presentaron el proyecto en 2021. La construcción comenzó formalmente el 30 de noviembre de 2023, con la colocación de la primera piedra, y la finalización fue proyectada hacia 2027.

Historias relacionadas

EE. UU., China y Taiwán: las cartas exteriores de Bukele antes del 2027

EE. UU., China y Taiwán: las cartas exteriores de Bukele antes del 2027

Antes del estadio, China financió la construcción de la nueva Biblioteca Nacional, por más de USD 50 millones. La obra, iniciada en 2022 e inaugurada en noviembre de 2023 en el centro histórico de San Salvador, fue la primera gran vitrina de ese paquete de cooperación. La biblioteca funciona como una pieza de diplomacia arquitectónica: una obra cultural, moderna y altamente visible en el corazón político del país.

Vista aérea de la nueva Biblioteca Nacional de El Salvador, en el centro histórico de San Salvador, tomada el 15 de noviembre de 2023. El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, inauguró el martes la nueva Biblioteca Nacional de El Salvador (Binaes), un importante proyecto financiado y construido por China. (Foto de Marvin Recinos/AFP vía Getty Images)Vista aérea de la nueva Biblioteca Nacional de El Salvador, en el centro histórico de San Salvador, tomada el 15 de noviembre de 2023. El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, inauguró el martes la nueva Biblioteca Nacional de El Salvador (Binaes), un importante proyecto financiado y construido por China. (Foto de Marvin Recinos/AFP vía Getty Images)

Beijing también participó en la construcción del nuevo muelle turístico del Puerto de La Libertad, entregado en noviembre de 2024. El Ministerio de Turismo salvadoreño presentó la obra como una entrega de la Embajada de China, mientras que medios chinos la difundieron dentro del marco de la cooperación bilateral y la Franja y la Ruta.

La diplomacia de los estadios no ha llegado a América de manera aislada. Varios países que han recibido recintos deportivos financiados por China entraron también en la Iniciativa de La Franja y la Ruta (BRI por sus siglas en inglés), el gran programa con el que Beijing presenta infraestructura y cooperación como desarrollo, pero que sus críticos ven como una herramienta de influencia política, dependencia financiera y expansión estratégica. Entre ellos figuran Costa Rica, Antigua y Barbuda, Granada, Jamaica y El Salvador, que firmaron memorandos BRI entre 2018 y 2019, después de haber recibido estadios, gimnasios o complejos deportivos con apoyo chino.


Cómo puede usted ayudarnos a seguir informando

¿Por qué necesitamos su ayuda para financiar nuestra cobertura informativa en Estados Unidos y en todo el mundo? Porque somos una organización de noticias independiente, libre de la influencia de cualquier gobierno, corporación o partido político. Desde el día que empezamos, hemos enfrentado presiones para silenciarnos, sobre todo del Partido Comunista Chino. Pero no nos doblegaremos. Dependemos de su generosa contribución para seguir ejerciendo un periodismo tradicional. Juntos, podemos seguir difundiendo la verdad, en el botón a continuación podrá hacer una donación:

Síganos en Facebook para informarse al instante
Balanza de la justicia sobre periódico The Epoch Times

La verdad pesa.

Por eso pocos se atreven a cargar con ella.

Investigar, verificar y publicar sin presiones requiere tiempo, recursos y determinación.

Miles de lectores hacen posible que sigamos informando con independencia.

Apoyar Periodismo Independiente

Reportera de Epoch Times Español y cubre noticias en profundidad de política y temas variados de Latinoamérica y Europa.

Comentarios (0)

Nuestra comunidad prospera gracias a un diálogo respetuoso, por lo que te pedimos amablemente que sigas nuestras pautas al compartir tus pensamientos, comentarios y experiencia. Esto incluye no realizar ataques personales, ni usar blasfemias o lenguaje despectivo. Aunque fomentamos la discusión, los comentarios no están habilitados en todas las historias, para ayudar a nuestro equipo comunitario a gestionar el alto volumen de respuestas.

TE RECOMENDAMOS
ÚLTIMAS NOTICIAS