
La ciencia de las quejas: Cómo dañan tu cerebro
Quejarse. Todos lo hemos hecho en algún momento —ya sea atrapados en un atasco, en medio de una conversación difícil o ante un plazo de entrega irrazonable en el trabajo.

La Dra. Tatiana Denning, D.O., es médica de medicina familiar preventiva. Ella cree en el empoderamiento de los pacientes mediante las herramientas, los conocimientos y las habilidades necesarias para mejorar su salud, centrándose en la atención plena, los hábitos saludables y el control del peso.

Quejarse. Todos lo hemos hecho en algún momento —ya sea atrapados en un atasco, en medio de una conversación difícil o ante un plazo de entrega irrazonable en el trabajo.

Hay algo casi mágico en una taza de té humeante: el aroma, el calor, el sabor delicado, la pausa que ofrece. Más allá de estos placeres, el té se ha celebrado durante mucho tiempo por su capacidad para nutrir la mente y el cuerpo, cualidades reconocidas por primera vez por los antiguos.

Las mañanas de los fines de semana siempre eran las favoritas de mi hijo. Poco después de que mi marido se levantara para prepararse el café, mi hijo entraba en nuestra habitación, se subía a la cama en el sitio de mi marido y decía: "Mamá, ¿podemos dar lecciones de vida?".

Desorden. Ya sea por procrastinación, por un apego emocional a las cosas que tenemos, por la presión del tiempo o por falta de organización, el desorden puede crear una sensación de caos que interfiere seriamente en la eficacia con la que realizamos las tareas de nuestra vida cotidiana.

Calma. Con solo pronunciar la palabra ya hace que algo dentro de usted se suavice: las tensiones se disuelven, la respiración y ritmo cardíaco se aquietan, y la mente se vuelve serena y ligera