Las autoridades francesas confirmaron el 24 de junio el primer caso de ébola en Francia relacionado con el brote que se está produciendo en África.
Un médico dio positivo en la prueba tras regresar de una misión humanitaria en el Congo, según informó en un comunicado el Ministerio de Sanidad, Familias, Autonomía y Personas con Discapacidad de Francia.
Según el ministerio, el médico fue aislado inmediatamente al llegar a Francia y trasladado a una zona segura de un hospital para prevenir la propagación del virus. Su estado de salud es estable.
Las autoridades informaron que están llevando a cabo una investigación epidemiológica para identificar a las personas que pudieron haber estado en contacto con el paciente. Cualquier persona que haya estado en contacto con el médico deberá permanecer aislada en su domicilio durante 21 días, con seguimiento para detectar posibles síntomas.
Los síntomas del ébola incluyen fiebre, dolor de cabeza, diarrea, sangrado inexplicable y confusión. Se transmite por contacto con fluidos corporales de animales y humanos infectados.
Las autoridades francesas han recomendado a los viajeros evitar las zonas afectadas por el brote y, si no pueden, lavarse las manos con frecuencia y evitar el contacto cercano con personas con fiebre.
Asimismo, se indicó que quienes regresen a Francia procedentes de zonas con transmisión activa del virus deben controlar su temperatura diariamente durante 21 días y contactar con las autoridades si presentan fiebre durante ese periodo.
"Se ha establecido un sistema de seguimiento específico para el regreso de los cooperantes franceses al territorio nacional", señaló el ministerio.
El brote se concentra en la República Democrática del Congo, un país de África central. Hasta el 21 de junio, se habían confirmado 1048 casos y 267 fallecimientos, según informó esta semana el Ministerio de Comunicaciones del Congo.
Uganda, que limita con el Congo, ha registrado 20 casos y dos muertes.
Ya se trata del tercer brote de ébola más grande de la historia y el mayor por el virus Bundibugyo, un ebolavirus poco común. No existen tratamientos ni vacunas aprobados para el virus Bundibugyo, aunque los investigadores están trabajando en ensayos clínicos con fármacos y vacunas experimentales.
Hasta ahora no se había confirmado en Europa ningún caso vinculado al brote, que se cree que comenzó a principios de este año y fue detectado en mayo, aunque un médico estadounidense que contrajo el ébola mientras atendía a pacientes en el Congo fue trasladado en avión a un hospital en Alemania para recibir tratamiento.
Ese médico, que dio negativo en la prueba de mayo, ha sido dado de alta y ha regresado a casa.
El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades había evaluado previamente el riesgo de infección por ébola como muy bajo.




















