Opinión
Desde el fin del sistema de Bretton Woods en 1971, el dólar estadounidense ha dominado las finanzas mundiales como principal moneda de reserva. Se utiliza en el comercio internacional, los préstamos soberanos y las reservas de los bancos centrales. Este dominio permite a Estados Unidos obtener préstamos a bajo costo y ejercer una gran influencia financiera a nivel mundial.
El auge de la desdolarización
Aunque el dólar sigue siendo dominante, su control se ha ido debilitando a lo largo de las décadas. Según datos del FMI y de los bancos centrales, la cuota del dólar en las reservas mundiales de divisas ha caído de más del 70 % en 2000 a menos del 60 % en los últimos años, lo que refleja una tendencia generalizada de los países a diversificar sus reservas para reducir su dependencia de la moneda estadounidense. Al mismo tiempo, la cuota de China ha aumentad considerablemente.BRICS: geopolítica, oro y un posible desafío monetario
El grupo de economías emergentes conocido como BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) ha sido el centro de la rivalidad con la hegemonía del dólar. En diversas cumbres se ha planteado la idea de una moneda BRICS o una moneda alternativa común, que incluiría la noción de respaldarla con oro como medio para fijar su valor y atraer a las naciones recelosas de las monedas fiduciarias que, por definición, no tienen oro que respalde su valor, sino más bien convenciones, flujos comerciales de petróleo y el dominio económico y militar mundial de Estados Unidos.La nueva doctrina Monroe de Trump: los aranceles como defensa del dólar
Desde su regreso al cargo, el presidente Donald Trump ha convertido la defensa del dólar en una parte central de su política económica exterior. Ha amenazado con aplicar aranceles del 100 % a los países del BRICS o a cualquier país que respalde una moneda para sustituir al dólar en el comercio internacional. Es evidente que la administración considera que el dominio del dólar no es negociable.Supremacía del dólar, petróleo y poder estratégico de Estados Unidos
El estatus especial del dólar se ha visto reforzado históricamente por su papel en los mercados petroleros, conocido como el llamado sistema del petrodólar. Dado que el petróleo se ha cotizado y comercializado principalmente en dólares, la demanda mundial de la moneda estadounidense se ha visto respaldada por los flujos comerciales de energía. Algunos analistas han interpretado las recientes medidas estratégicas de la administración Trump en regiones ricas en petróleo, como Venezuela, como esfuerzos por reforzar el sistema del petrodólar y mantener los recursos energéticos clave dentro de los mercados centrados en el dólar.Comercio, ahorro, innovación y el papel del dólar
El dominio del dólar proporciona enormes beneficios tanto al mundo como a Estados Unidos. Reduce los costos de transacción para los exportadores e importadores estadounidenses y refuerza el papel de Estados Unidos en las cadenas de valor mundiales, pero también simplifica la facturación y la liquidación de las transacciones comerciales entre otras naciones con monedas menos estables. Su condición de principal moneda de reserva también respalda la liquidez y la profundidad de los mercados de capitales estadounidenses, lo que permite obtener préstamos baratos que alimentan la inversión en tecnología e innovación. El dólar, en forma de bonos del Tesoro de Estados Unidos, también ha sido un refugio seguro para la inversión y el ahorro a largo plazo en gran parte del mundo.Poder militar y apalancamiento financiero
Por último, el estatus del dólar facilita el poder militar de Estados Unidos al facilitar la financiación del gasto en defensa y mantener la proyección de fuerza global. Si el dominio del dólar se erosiona, la financiación de la presencia militar global se vuelve más cara y compleja, lo que, como mínimo, disminuye el alcance estratégico de Estados Unidos. Los analistas sostienen que, por lo tanto, preservar el dólar es una prioridad tanto en materia de defensa como en materia financiera. Sin él, las naciones o grupos de naciones competidores se apresurarían a llenar el vacío, lo que provocaría inestabilidad global.El dólar y la supremacía estadounidense en el núcleo de la nueva Doctrina Monroe
Desde esta perspectiva, lo que algunos describen como la nueva Doctrina Monroe de Trump refleja no solo una reafirmación ideológica de la influencia hemisférica, sino un esfuerzo estratégico por defender la supremacía del dólar estadounidense. Con los países del BRICS explorando alternativas, incluidas propuestas para una unidad de liquidación vinculada al oro, y las crecientes presiones para la desdolarización, Washington se enfrenta a retos económicos y geopolíticos cada vez mayores. Estos factores ayudan a explicar la postura agresiva de la administración en materia de aranceles, comercio y mercados energéticos estratégicos.La supervivencia del dominio del dólar no es solo una cuestión financiera, sino que se trata de mantener una posición estructural que permita la influencia de Estados Unidos en los asuntos globales, tanto en el comercio como en las sanciones, los mercados de capitales y la defensa. Mientras sigan existiendo alternativas potenciales, es probable que la política estadounidense siga enmarcando al dólar no solo como un activo económico, sino como un eje fundamental de la seguridad nacional y el liderazgo mundial.
Por eso, la operación en Venezuela tiene como objetivo fundamental preservar la arquitectura financiera que sustenta el poder económico y militar de Estados Unidos.
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