Siete países de la OPEP+ (Arabia Saudita, Rusia, Irak, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán) acordaron aumentar la producción de petróleo en 188,000 barriles diarios en agosto, como parte de una reversión gradual de los recortes voluntarios de producción que adoptaron en 2023.
Los países afirmaron que mantienen su compromiso con la estabilización del mercado petrolero mundial y que seguirán ajustando la producción en función de las condiciones del mercado. Hicieron hincapié en que conservan la flexibilidad necesaria para aumentar, suspender o revertir los incrementos de producción si fuera preciso.
El grupo también reafirmó su compromiso de cumplir con los objetivos de producción de la OPEP+ y se comprometió a compensar íntegramente cualquier sobreproducción desde enero de 2024. Los países seguirán reuniéndose mensualmente para analizar las condiciones del mercado; su próxima reunión está programada para el 2 de agosto.
La OPEP+ anunció por primera vez los recortes voluntarios de producción en 2023, cuando los precios del petróleo se debilitaron en medio de la preocupación por la desaceleración del crecimiento económico mundial y la incertidumbre de la demanda, en particular de China.
Varios países miembros, encabezados por Arabia Saudita y Rusia, acordaron retirar millones de barriles de petróleo del mercado en aquel momento, en un esfuerzo por sostener los precios y estabilizar el mercado energético mundial.
Posteriormente, la alianza extendió esos recortes y añadió reducciones voluntarias adicionales. La decisión del domingo representa un paso más hacia la recuperación gradual de parte de esa producción.
Según estimaciones de la Agencia Internacional de Energía, los países de la OPEP+, incluida Rusia, produjeron en conjunto alrededor del 50 por ciento del petróleo crudo mundial el año pasado.
En los últimos meses, el precio del petróleo crudo ha pasado de 114.01 dólares por barril el 6 de abril a 71.87 dólares el 29 de junio, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos.
Irán advirtió el 2 de julio que los petroleros y los buques mercantes que transiten por el estrecho de Ormuz deberán utilizar rutas aprobadas por Teherán o se enfrentarán a una respuesta militar inmediata.
El mando militar iraní afirmó que la vía marítima se encuentra bajo su soberanía y calificó su seguridad como una "línea roja". La advertencia se produjo después de que los medios estatales iraníes informaran que un buque de carga encalló en el estrecho, supuestamente por no utilizar las rutas autorizadas.
El estrecho de Ormuz es un punto estratégico clave para el transporte mundial de petróleo, por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo comercializado en el mundo. La disputa se ha convertido en un tema central en las conversaciones entre Estados Unidos e Irán tras un acuerdo de paz provisional. Irán afirma que quiere controlar las rutas marítimas y, eventualmente, cobrar tasas de paso, mientras que la administración Trump insiste en que el estrecho debe permanecer abierto al transporte marítimo internacional.
Según la AAA, el precio medio de un galón de gasolina regular en Estados Unidos ha bajado de 4.22 dólares hace un mes a 3.80 dólares al 5 de julio.




















