Los ministros de Comercio de Asia-Pacífico celebraron una reunión de dos días en la ciudad china de Suzhou los días 22 y 23 de mayo, mientras los gobiernos de toda la región se enfrentan a desequilibrios comerciales, riesgos en la cadena de suministro e incertidumbre económica.
La reunión de los ministros responsables de comercio de la Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) es una reunión ministerial preparatoria clave previa a la Cumbre de Líderes Económicos de la APEC que se celebrará en noviembre en Shenzhen. Permite a los altos funcionarios reducir las diferencias en temas polémicos, como los desequilibrios comerciales y las tecnologías emergentes, sentando las bases para las decisiones a nivel de los líderes.
El evento reunió a funcionarios de las 21 economías miembros del grupo, que en conjunto representan casi la mitad de todo el comercio mundial. Las discusiones se centraron en impulsar la integración económica regional, apoyar a la Organización Mundial del Comercio (OMC) y las industrias más nuevas, como la inteligencia artificial.
Entre los asistentes a las conversaciones de Suzhou se encontraban el representante adjunto de Comercio de EE. UU., Rick Switzer; el ministro de Comercio de Australia, Don Farrell; y el ministro de Comercio de Japón, Ryosei Akazawa.
El representante de comercio internacional de China, Li Chenggang, inauguró la reunión en representación del ministro de Comercio, Wang Wentao, quien no pudo asistir debido a "asuntos oficiales urgentes".
Li instó a los delegados a evitar profundizar las divisiones políticas en un momento de incertidumbre económica. Dijo que los países deberían seguir trabajando juntos a pesar de sus diferencias.
La reunión se llevó a cabo en un contexto de creciente escrutinio internacional sobre el gran superávit comercial de China, que alcanzó casi 1.2 billones de dólares el año pasado, según datos de la aduana china. Esto suscito inquietudes entre los socios comerciales respecto a la dependencia de la industria manufacturera y el acceso al mercado.
La visita de Akazawa también tuvo un peso diplomático adicional, ya que se trató del viaje de más alto nivel de Japón a China desde que las relaciones entre ambos países se deterioraron a finales del año pasado a raíz de los comentarios de la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, sobre Taiwán.
Las tensiones entre Tokio y Beijing se intensificaron después de que la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, declarara en el Parlamento, en respuesta a las preguntas de los legisladores, que una acción militar china contra Taiwán constituiría una situación que "amenazaría la supervivencia" de Japón, lo que podría desencadenar medidas de autodefensa por parte de este país. China respondió a su declaración con presiones diplomáticas y económicas contra Japón.
Los delegados del Consejo Asesor Empresarial de la APEC, que participaron en la reunión, advirtieron que nuevas restricciones y medidas arancelarias podrían debilitar la confianza de los inversores debido a la imprevisibilidad. Esto, a su vez, aumentaría la presión sobre el empleo y los precios al consumidor en toda la región.
Este llamamiento se produce mientras los ministros de Comercio preparan el terreno para la Cumbre de Líderes Económicos de la APEC, que se celebrará en noviembre bajo el lema "Construir una comunidad Asia-Pacífico para prosperar juntos".
El Consejo Asesor Empresarial está presionando a los participantes para que aprovechen tanto la reunión de Suzhou como la próxima cumbre de líderes para impulsar medidas concretas hacia un entorno comercial abierto y basado en normas.
Las reuniones de Suzhou concluyeron con una declaración ministerial conjunta.

















