El secretario de Energía, Chris Wright, ordenó el 13 de marzo a la empresa petrolera con sede en Texas Sable Offshore Corp. que restableciera sus operaciones en aguas frente al sur de California.
Wright invocó la Ley de Producción de Defensa para restablecer la Unidad Santa Ynez y el Sistema de Oleoductos de la empresa cerca de Santa Bárbara, con el fin de abordar los riesgos de interrupción del suministro que "dejaron a la región y a las fuerzas militares de EE. UU. dependientes del petróleo extranjero", según un comunicado de prensa del Departamento de Energía.
"La Administración Trump mantiene su compromiso de dar prioridad a todos los estadounidenses y a su seguridad energética", afirmó Wright en un comunicado.
"Lamentablemente, algunos líderes estatales no se adhieren a esos mismos principios, con consecuencias potencialmente desastrosas no solo para sus residentes, sino también para nuestra seguridad nacional.
La orden de hoy fortalecerá el suministro de petróleo de Estados Unidos y restablecerá un sistema de oleoductos vital para nuestra seguridad y defensa nacional, garantizando que las instalaciones militares de la Costa Oeste cuenten con la energía confiable que es fundamental para la preparación militar".
Las autoridades indicaron que las instalaciones de Sable Offshore Corp. pueden reemplazar casi 1.5 millones de barriles de petróleo crudo de origen extranjero cada mes al producir aproximadamente 50,000 barriles por día, lo que se traduce en un aumento del 15 % en la producción petrolera de California.
El Departamento de Energía señaló que el estado solía suministrar casi el 40 % de la producción petrolera del país, y que más del 60 % del petróleo refinado en California proviene ahora del extranjero, incluso a través del ahora cerrado Estrecho de Ormuz.
Esto representa "graves amenazas a la seguridad nacional", afirmó la agencia.
Las autoridades también afirmaron que restablecer las operaciones de Sable Offshore "creará cientos de puestos de trabajo adicionales en el sector energético estadounidense, al tiempo que generará millones en actividad económica local".
La medida sigue a la orden ejecutiva del presidente Donald Trump de principios del año pasado, que revocó la prohibición del expresidente Joe Biden sobre la perforación petrolera en alta mar en las costas oeste y este. El intento de Biden de cerrar 625 millones de acres de aguas federales a la producción de petróleo fue posteriormente anulado por un tribunal federal.
La reanudación de la producción petrolera en el sur de California se produce semanas después de que Estados Unidos se uniera a Israel en ataques aéreos coordinados contra Irán, lo que desencadenó la guerra en el Medio Oriente. Irán ha tomado represalias atacando yacimientos petroleros y refinerías en sus vecinos del Golfo, y cerrando el crítico Estrecho de Ormuz, por donde transita el 20 por ciento del petróleo mundial.
Los precios del petróleo se dispararon a poco más de 98 dólares por barril al 15 de marzo, el nivel más alto desde que el petróleo subió en 2022 tras la invasión de Ucrania por parte de Rusia.
El gobernador de California, Gavin Newsom, criticó a la administración Trump por ordenar la reanudación de la perforación petrolera frente a la costa del estado, argumentando que el oleoducto Sable Offshore solo aumentaría la producción total de petróleo en un 0.05 por ciento y "no tendría ningún impacto en la reducción de los precios mundiales del petróleo".
"Donald Trump inició una guerra, admitió que dispararía los precios de la gasolina en todo el país y les dijo a los estadounidenses que era un pequeño precio a pagar. Ahora está utilizando esta crisis que él mismo provocó para intentar lo que quizo hacer durante años: abrir la costa de California para sus amigos de la industria petrolera para que puedan envenenar nuestras playas. Esto no bajaría los precios ni un centavo", dijo Newsom en un comunicado.
"Se trata de un intento de reactivar ilegalmente un oleoducto cuyos operadores se enfrentan a cargos penales y tienen prohibido por múltiples órdenes judiciales volver a ponerlo en funcionamiento".
El gobernador dijo que California lucharía contra esta iniciativa en los tribunales.
El oleoducto fue responsable de un derrame de petróleo en 2015 en el que se vertieron más de 100,000 galones de crudo en la costa cerca de Refugio State Beach, en el condado de Santa Bárbara. Aproximadamente 21,000 galones de petróleo se filtraron en el Océano Pacífico y murieron miles de aves y mamíferos marinos.
El incidente dio lugar a un acuerdo de 23.3 millones de dólares y al cierre de 138 millas cuadradas de zonas de pesca durante varias semanas.














