El 25 de marzo, los jueces de una corte federal de apelación respaldaron una política de la Administración Trump que exige la detención de los inmigrantes ilegales que se encuentran en el país; esta es la segunda vez que una corte de apelación confirma dicha política.
La ley federal establece que el gobierno debe detener a los extranjeros ilegales que soliciten la admisión en el país y “no tengan derecho, de forma clara y sin lugar a dudas, a ser admitidos”. La Administración Trump ha estado aplicando esa ley a los inmigrantes ilegales encontrados dentro de Estados Unidos, y los mantiene detenidos sin fianza durante los procedimientos de deportación.
El gobierno detuvo al mexicano Joaquín Herrera Ávila en virtud de dicha política en otoño de 2025 en Minnesota. Ávila presentó una demanda y un juez de una corte federal de distrito falló a su favor. La sentencia establecía que, dado que Ávila había vivido en Estados Unidos durante años y no había solicitado un estatus legal, no estaba solicitando la admisión.
La mayoría de los jueces de una corte del Octavo Circuito de los Estados Unidos revocó el miércoles dicha resolución.
Afirmaron que las resoluciones dictadas en otros casos y la finalidad de la ley en cuestión respaldan la interpretación del gobierno, según la cual los inmigrantes ilegales en los Estados Unidos están solicitando la admisión, aunque no presenten una solicitud de estatus legal.
La estructura de la ley “no indica que ‘solicitar la admisión’ sea un requisito independiente para la detención en virtud de la ley”, escribió el juez de circuito Bobby Shepherd en nombre de la mayoría. “Tal y como establece [la ley], un solicitante de admisión debe ser detenido ‘si el funcionario de inmigración encargado del examen determina que un extranjero que solicita la admisión no tiene claramente... derecho a ser admitido’.” Ávila quiere que leamos esta cláusula condicional y concluyamos que existen dos condiciones para la detención: una relativa a la "solicitud de admisión" y otra relativa al derecho del extranjero a ser admitido. Pero esta interpretación resulta muy poco natural, ya que no hay ninguna palabra como "y" que indique que existen múltiples condiciones en la cláusula; la única cuestión relevante es si un extranjero "tiene [o no tiene] claramente... derecho a ser admitido".
La sentencia remitió el caso de vuelta a la corte de distrito, con instrucciones de proceder de conformidad con el nuevo dictamen.
El juez de circuito Ralph Erickson señaló en un voto particular discrepante que la política de la Administración Trump se basaba en "una interpretación novedosa del concepto de 'extranjero que solicita la admisión' que no fue utilizada por administraciones anteriores, y que la ley debería abarcar únicamente a aquellos extranjeros que solicitan la admisión y están tratando de obtenerla".
La nueva sentencia se produjo después de que la Corte de Apelaciones de Estados Unidos para el Quinto Circuito respalda la política de la administración.
“El texto dice lo que dice, independientemente de las decisiones de administraciones anteriores”, declaró la mayoría de esa corte de circuito el 6 de febrero.













