Ocho inmigrantes ilegales, miembros de la banda criminal transnacional Mara Salvatrucha (MS-13), fueron condenados a penas de prisión de varias décadas por formar parte de una conspiración de crimen organizado que implicó la comisión de "brutales asesinatos", incluyendo el homicidio de víctimas de tan solo 14 años de edad.
"Todos son ciudadanos salvadoreños que se encuentran ilegalmente en los Estados Unidos. Anteriormente se declararon culpables, admitiendo ser miembros de la MS-13 y haber participado en una organización criminal responsable de asesinatos, extorsión, narcotráfico, robo y obstrucción de la justicia en el área de Houston y sus alrededores, entre 2017 y 2018", declaró el Departamento de Justicia (DOJ) en un comunicado emitido el 21 de abril.
Dos miembros de la MS-13, Edgardo Martínez-Rodríguez y Wilman Rivas-Guido, fueron sentenciados el martes, recibiendo penas de prisión de 50 y 45 años, respectivamente. Los otros seis miembros habían sido condenados con anterioridad a penas de cárcel que oscilan entre los 35 y los 50 años.
Según el DOJ, los miembros de la MS-13 perpetraban asesinatos para ascender de rango dentro de la pandilla. Tras dar muerte a sus objetivos, los miembros enviaban fotografías de los cadáveres de las víctimas a la cúpula de la pandilla en El Salvador. En ocasiones, los pandilleros mutilaban los cuerpos de las víctimas antes de enviar las imágenes.
Martínez-Rodríguez y Rivas-Guido admitieron haber participado en asesinatos ordenados por líderes de alto rango de la MS-13 en El Salvador.
Según una ficha informativa del DOJ, la MS-13 opera en los Estados Unidos desde, al menos, la década de 1980. En territorio estadounidense, la pandilla tuvo su origen en Los Ángeles, donde sus miembros se enfrascaban en guerras territoriales para hacerse con el control de los puntos de distribución de drogas.
Una de las pandillas más grandes del país, la MS-13, recluta a sus miembros en comunidades con un gran número de inmigrantes procedentes de El Salvador. La pandilla también recluta a menores de edad.
En febrero de 2025, el Departamento de Estado designó a varios cárteles de la droga mexicanos y a pandillas criminales transnacionales —incluida la MS-13— como organizaciones terroristas globales.
La MS-13 participa en actividades delictivas violentas en todo Estados Unidos, incluidos California, Texas, Maryland y Virginia, según el Departamento de Justicia (DOJ).
Al comentar sobre la sentencia de los ocho pandilleros, el Fiscal General Adjunto A. Tysen Duva, de la División Penal del DOJ, declaró: "Estos acusados, actuando en nombre de una pandilla criminal transnacional, perpetraron asesinatos brutales, matando a sus víctimas con machetes, bates de béisbol y con sus propias manos, para luego glorificar sus actos violentos enviando fotografías de su masacre a los líderes de la MS-13 en El Salvador".
"Las largas penas impuestas envían un mensaje inequívoco de que la MS-13 y la violencia que la acompaña no son bienvenidas en los Estados Unidos".
La sentencia se produce en un momento en que una corte salvadoreña dio inicio, el pasado 21 de abril, a un juicio colectivo contra 486 presuntos miembros de la pandilla MS-13.
La acusación formal imputa a miembros de pandillas más de 47,000 delitos, presuntamente cometidos entre 2012 y 2022. Los cargos incluyen homicidio, feminicidio [el ataque específico contra niñas y mujeres], extorsión y tráfico de armas.
Este es uno de los juicios masivos más grandes en el marco de la ofensiva del presidente Nayib Bukele contra la violencia de las pandillas, iniciada desde que este decretó poderes de emergencia para combatir a los grupos del crimen organizado.
Mientras tanto, Estados Unidos ha procesado judicialmente a múltiples miembros de la MS-13. La semana pasada, el DOJ anunció que un miembro de la MS-13 se declaró culpable ante una corte de Boston por su participación en el asesinato de tres personas. El ciudadano salvadoreño presuntamente participó en la golpiza, el tiroteo y el desmembramiento de las víctimas.
En diciembre de 2025, tres miembros de la pandilla fueron sentenciados por crimen organizado y asesinato, incluido el homicidio de una joven de 16 años.
La designación de la MS-13 como organización terrorista por parte del Departamento de Estado, en febrero de 2025, se produjo tras la firma de una orden ejecutiva por parte del presidente Donald Trump el 20 de enero de 2025. Las organizaciones transnacionales como la MS-13 despliegan campañas de violencia y terror en Estados Unidos y a nivel mundial que son "extraordinariamente violentas, despiadadas y amenazan, de igual modo, la estabilidad del orden internacional en el hemisferio occidental", escribió Trump en la orden.
"Es política de los Estados Unidos asegurar la eliminación total de la presencia de estas organizaciones en los Estados Unidos, así como de su capacidad para amenazar el territorio, la seguridad y la protección de los Estados Unidos", establece la orden.















