El Ministerio de Asuntos Exteriores del régimen chino confirmó que el presidente estadounidense Donald Trump visitará China esta semana, lo que supone la primera vez en casi una década que Beijing acoge a un presidente estadounidense en ejercicio.
Por invitación del líder chino Xi Jinping, Trump realizará una visita de Estado a China del 13 al 15 de mayo, según un breve comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores chino del 11 de mayo.
Se trata del primer anuncio oficial de Beijing sobre la visita del presidente estadounidense, en consonancia con la práctica habitual del régimen de dar a conocer la agenda de su máximo dirigente solo poco antes de la visita.
El Ministerio de Asuntos Exteriores chino señaló en marzo que las sanciones anteriores de Beijing al secretario de Estado estadounidense Marco Rubio —que se espera que viaje con Trump— ya no están en vigor, aunque nunca confirmó las fechas del viaje del presidente estadounidense.
Tensión entre EE. UU. y China por Irán
Apenas unas horas antes del anuncio de Beijing, un alto funcionario estadounidense declaró a los periodistas que la guerra de Irán es uno de los temas que se espera que Trump y Xi traten en la próxima cumbre. El funcionario señaló que Trump había hablado en múltiples ocasiones con Xi sobre Irán y Rusia, incluyendo los ingresos que Beijing proporciona a ambos regímenes.Como principal comprador de petróleo y socio comercial de Teherán, China ha sido objeto de un creciente escrutinio por parte de EE. UU. por su posible ayuda a Irán durante la guerra.
El Departamento de Estado impuso el 8 de mayo sanciones a tres empresas con sede en China, acusándolas de "proporcionar imágenes de satélite que permiten los ataques militares de Irán contra las fuerzas estadounidenses en Medio Oriente".
En una rueda de prensa habitual celebrada el 11 de mayo, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Guo Jiakun, dijo que Beijing se opone firmemente a las sanciones de Washington, calificándolas de unilaterales y carentes de fundamento en el derecho internacional.
El Ministerio de Comercio de China ordenó a todas las empresas que ignoren las sanciones estadounidenses anunciadas el mes pasado contra Hengli Petrochemical (Dalian) Refinery Co., una importante refinería china acusada de comerciar con petróleo iraní.
En un comunicado del 2 de mayo, el ministerio chino dijo que las empresas dentro de China “no reconocerán, aplicarán ni cumplirán” las sanciones estadounidenses dirigidas contra Hengli Petrochemical, así como contra otras cuatro refinerías más pequeñas previamente sancionadas por Washington. Fue la primera vez que las autoridades chinas invocaron la “prohibición de bloqueo”, un conjunto de normas introducidas en 2021 para contrarrestar las sanciones extranjeras.
Por otra parte, el Departamento del Tesoro de EE. UU. anunció a principios de este mes sanciones contra varias empresas chinas y de Hong Kong que, según la Administración Trump, facilitaban la adquisición de armas por parte de Teherán.
El secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, habla durante una rueda de prensa tras las conversaciones comerciales con el viceprimer ministro chino He Lifeng en el Ministerio de Asuntos Exteriores en Madrid el 15 de septiembre de 2025. (Thomas Coex/AFP vía Getty Images)Comercio
Antes de la próxima cumbre de líderes, los principales negociadores comerciales de China y EE. UU. se reunirán en Corea del Sur esta semana para otra ronda de conversaciones, según han confirmado ambas partes.El secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, declaró que se reunirá con el viceprimer ministro chino, He Lifeng, en Seúl el 13 de mayo, tras las reuniones con la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, en Tokio.
Según el Ministerio de Comercio de China, el debate entre He y Bessent se basará en el consenso alcanzado durante anteriores conversaciones telefónicas y reuniones entre los líderes de ambas naciones y abarcará “cuestiones económicas y comerciales de interés mutuo”.
Bessent y He se reunieron por última vez de forma virtual el 30 de abril, ocasión en la que el responsable del Tesoro de EE. UU. expresó su preocupación por las nuevas regulaciones extraterritoriales de China, advirtiendo de que tendrían un efecto disuasorio sobre las cadenas de suministro globales.
Beijing promulgó un conjunto de regulaciones el último día de marzo, que permiten a las autoridades investigar y sancionar a las entidades extranjeras que intenten alejarse de los proveedores chinos para cumplir con las políticas de sus países de origen.
Una de las nuevas medidas son las normas de seguridad de la cadena de suministro, que establecen que las autoridades pueden investigar e imponer sanciones a empresas y particulares extranjeros que realicen acciones consideradas discriminatorias o perjudiciales para la seguridad de la cadena de suministro de China, como la "suspensión de las transacciones normales con ciudadanos u organizaciones chinas", según el texto completo publicado el 7 de abril. Las sanciones incluyen restricciones a la inversión, las importaciones, las exportaciones y las transacciones comerciales con entidades chinas, así como la cancelación de visados y la prohibición de salida del país para las personas implicadas.
En octubre de 2025, Trump y Xi se reunieron al margen de la cumbre de Cooperación Económica Asia-Pacífico celebrada en Corea del Sur, donde cerraron un acuerdo que abarcaba diversas cuestiones comerciales y económicas, entre ellas la soja y los minerales de tierras raras.
La Casa Blanca declaró el 10 de mayo que el viaje de Trump a China tiene un "enorme significado simbólico" y que los estadounidenses pueden esperar que el presidente "consiga más acuerdos favorables".















