El condado de Shimen, perteneciente a la ciudad de Changde, en el noroeste de Hunan, ha sufrido lluvias torrenciales desde el 17 de mayo. La agencia de noticias estatal informó de que el número de fallecidos había ascendido a seis a las 8 de la mañana del 21 de mayo, con otras 10 personas aún desaparecidas, y más de 100,000 residentes afectados.
Mientras tanto, algunos residentes declararón que las pérdidas parecían mucho mayores y que algunas aldeas habían quedado aisladas sin electricidad, agua ni comunicaciones.
Lluvias récord azotan la zona montañosa
Las precipitaciones en Shimen alcanzaron niveles históricos. Según informan los medios de comunicación chinos, entre el 17 y el 18 de mayo, el condado registró 339.2 milímetros (unas 13.3 pulgadas) de lluvia en 24 horas. En la localidad de Hupingshan, una de las zonas más afectadas, cayeron 244.5 milímetros (unas 9.6 pulgadas) en seis horas durante la noche, según la agencia estatal de noticias Xinhua.El curso alto del río Xieshui se desbordó de forma brusca. El portal de noticias chino Sina informó de que la estación hidrológica de Shuanghe, en Shimen, registró una crecida de 8.76 metros (unos 28 pies). Otras fuentes indicaron que los niveles de agua en las estaciones situadas río arriba aumentaron más de 12 metros (unos 39 pies), batiendo récords desde que se establecieron dichas estaciones.
Los residentes afirman que las aldeas fueron arrasadas
Los residentes afirmaron que la devastación real supera con creces las cifras oficiales. Un residente de Shimen, que utilizó el seudónimo de Chen Li por temor a represalias, declaró a la edición china de The Epoch Times que muchas personas habían perdido el contacto o habían fallecido, y que el número de víctimas mortales era "sin duda" superior al informado. Chen dijo que aldeas enteras quedaron inundadas y que algunas personas fueron arrastradas por las aguas.Chen señaló que varias aldeas se habían quedado sin agua, electricidad, alumbrado ni servicio telefónico, lo que dificultaba a los residentes pedir ayuda o ponerse en contacto con sus familiares. Las carreteras que conducían a algunas aldeas se habían derrumbado o habían quedado bloqueadas por deslizamientos de tierra, lo que impedía que los vehículos de rescate y los suministros llegaran hasta ellas, según el residente.
Un hombre que solo facilitó el nombre de Wang por temor a represalias y que había estado trabajando en la provincia de Guangdong regresó apresuradamente a la casa de su familia en la aldea de Jinhe, en la localidad de Nanbei, tras las inundaciones y los deslizamientos de tierra. Contó al medio estatal Red Star News que su madre de 78 años, su padre de 83 y su tío de 80 habían sido arrastrados por las aguas. Dijo que más tarde identificó el cuerpo de su madre en un municipio vecino, mientras que los otros dos seguían desaparecidos.
Otros residentes describieron la rapidez con la que subió el agua. La propietaria de una tienda cerca del puente Xieshui declaró a Jimu News, la división de medios digitales del diario estatal Hubei Daily, que el agua le llegó al pecho en unos 10 minutos mientras se encontraba en un almacén del sótano, lo que la obligó a abandonar sus mercancías y huir.
La catástrofe provocó quejas por la escasa visibilidad en Internet
Las inundaciones también avivaron la frustración pública por la escasa cobertura que recibió la catástrofe en las redes sociales nacionales.Un artículo del Shanghai Observer, ahora eliminado, publicado el 19 de mayo llevaba el titular: "Las aguas de la inundación en un pueblo de montaña de Hunan subieron 8.76 metros; los trabajadores migrantes lanzan un llamamiento urgente en Internet: Esto no es tendencia en la red; algunas personas mayores siguen desaparecidas". La página original del artículo del Shanghai Observer indica ahora: "El artículo no existe o ha sido retirado de la red".
El artículo describía a Xu Yanni, natural de Hupingshan y trabajadora en Changsha, que no dejó de mirar su teléfono desde la madrugada del 18 de mayo, recopilando noticias de chats grupales y mensajes dispersos: las carreteras estaban bloqueadas, la señal era intermitente y había aldeanos desaparecidos. También señalaba su frustración por el hecho de que, a pesar de la gravedad del desastre en su ciudad natal, este nunca apareciera en los titulares principales ni en los resultados de búsqueda.
Dudas sobre las alertas y la liberación de agua
Los residentes también cuestionaron si las autoridades locales evacuaron a la población a tiempo para ponerla a salvo.Chen declaró a The Epoch Times que las fuertes lluvias comenzaron el 17 de mayo y alcanzaron niveles históricos el 18 de mayo, argumentando que las autoridades tuvieron tiempo para evacuar a los residentes de las zonas vulnerables.
Chen también señaló que los lugareños sospechaban que la gestión del control de inundaciones en la central hidroeléctrica de Zhangjiadu podría haber agravado las inundaciones río abajo. El residente alegó que el agua no se liberó con la suficiente antelación y que posteriormente se descargó de forma repentina, lo que contribuyó a las inundaciones en el municipio de Suojie.
Las labores de rescate se vieron obstaculizadas por carreteras arrasadas
Los equipos de rescate se enfrentaron a carreteras arrasadas, deslizamientos de tierra, desprendimientos de rocas y corrimientos de lodo. En un caso descrito en los medios de comunicación chinos, los equipos de rescate tardaron casi ocho horas en llegar a una zona situada a solo 2.7 kilómetros (1.7 millas) en línea recta porque las rutas de montaña estaban bloqueadas.Más lluvias plantean nuevos riesgos
Las inundaciones de Shimen se produjeron en medio de un episodio de lluvias torrenciales más amplio que afectó a toda la región central de China. Los informes meteorológicos chinos indicaron que las fuertes lluvias registradas entre el 15 y el 20 de mayo afectaron a 14 regiones de nivel provincial, y que varias zonas batieron récords históricos de precipitaciones.Los meteorólogos advierten de que podrían producirse nuevas lluvias en el norte de Hunan y las regiones cercanas entre el 23 y el 27 de mayo, que se solaparán con zonas ya saturadas por tormentas anteriores.

















