Un escándalo de manipulación presupuestaria en la ciudad de Nanning, al sur de China, provocó una inusual condena pública por parte de las autoridades provinciales, lo que pone de relieve las crecientes tensiones en las finanzas de los gobiernos locales a medida que la prolongada recesión inmobiliaria en China erosiona una fuente clave de ingresos públicos.
Las autoridades de la provincia de Guangxi convocaron a una reunión especial el 3 de julio para abordar el caso después de que los investigadores descubrieran que su capital, Nanning, creció sus ingresos fiscales de 2024 en 2.83 mil millones de yuanes (USD 420 millones), según la agencia estatal china de noticias Xinhua.
Analistas con sede en China declararon a The Epoch Times que el caso ilustra cómo la creciente presión fiscal impulsó la manipulación contable y puso al descubierto el colapso del modelo de financiamiento basado en la venta de terrenos, que durante años sustentó los presupuestos de los gobiernos locales. Afirman que esto también sugiere que las dificultades financieras, que antes se concentraban en condados y ciudades más pequeñas, se están extendiendo a las capitales provinciales. Las personas hablaron bajo condición de anonimato por temor a represalias.
Estas revelaciones se producen en un momento en que Beijing intensifica el escrutinio de los gobiernos locales acusados de manipular datos fiscales. El régimen chino ha dado cada vez más publicidad a este tipo de casos para disuadir a los funcionarios de falsificar cifras financieras en medio de una creciente tensión presupuestaria.
Un funcionario chino familiarizado con el asunto declaró a The Epoch Times que los altos dirigentes del Partido Comunista Chino (PCCh) llevan mucho tiempo insatisfechos con los informes fiscales inexactos de los gobiernos locales, pero tuvieron dificultades para frenar esta práctica.
Transacciones de terrenos recicladas para inflar los ingresos
El medio financiero chino Caixin informó el 6 de julio que Nanning infló sus ingresos fiscales al reciclar repetidamente los pagos asociados con las transferencias de terrenos por parte del gobierno.Según el informe, la ciudad convirtió retroactivamente terrenos que originalmente se habían asignado de forma gratuita a tres empresas estatales en transferencias de terrenos pagadas. Las autoridades provinciales registraron entonces las nuevas tasas de transferencia de terrenos como ingresos fiscales antes de devolver el mismo dinero a las empresas bajo el pretexto de una compensación por la adquisición de terrenos.
El esquema involucró 15 parcelas de terreno que ya habían sido asignadas para infraestructura pública y otros proyectos de interés público. Las autoridades locales modificaron los documentos oficiales de asignación de terrenos, cambiando el precio de transferencia de cero a montos que oscilaban entre cientos de miles y cientos de millones de yuanes.
Según se informó, una parcela pasó por el proceso contable hasta 18 veces.
El comité regional del PCCh de Guangxi calificó el caso como «extremadamente grave», señalando que violaba seriamente la disciplina y las regulaciones fiscales de China.
Un escritor en línea con sede en Guangxi declaró a The Epoch Times que el caso refleja prácticas contables cada vez más comunes entre los gobiernos locales con problemas de liquidez.
«Los gobiernos locales ya no cuentan con fuentes genuinas de ingresos, pero aún así se espera que cumplan con los objetivos de crecimiento», dijo. «Por eso utilizan a las empresas estatales como conductos financieros y a los terrenos como apoyo contable. El dinero simplemente circula varias veces dentro del sistema gubernamental antes de registrarse como nuevos ingresos».
La Oficina Nacional de Auditoría de China documentó prácticas similares en otros lugares.
En su informe de auditoría anual de 2025, la agencia señaló que las autoridades fiscales y las oficinas de aduanas recaudaron en exceso o anticiparon el impuesto sobre la renta de las personas jurídicas y el impuesto al valor agregado de 1954 empresas, lo que generó 40,43 mil millones de yuanes (USD 5.95 mil millones) en ingresos adicionales. También descubrió que las autoridades de 21 regiones a nivel provincial inflaron los ingresos fiscales en 59.65 mil millones de yuanes (USD 8.78 mil millones) mediante maniobras contables, entre ellas el desembolso temporal y posterior devolución de fondos del tesoro.
El informe reveló además que 4976 empresas evadieron 10,94 mil millones de yuanes (USD 1.61 mil millones) en impuestos mediante facturación fraudulenta y otras prácticas ilegales.
El caso de Nanning no es un incidente aislado.
Un informe de 2023 del medio financiero chino Yicai citó hallazgos de auditorías que mostraban que siete condados de la provincia de Hunan inflaron los ingresos mediante transacciones circulares de terrenos, en las que las entidades gubernamentales, en la práctica, se vendían terrenos a sí mismas. Los auditores de la provincia de Hebei descubrieron esquemas similares que implicaban transacciones repetidas de activos estatales no comerciales para inflar los ingresos fiscales reportados.
Un profesional financiero chino de Hunan, familiarizado con los problemas de deuda de los gobiernos locales y de apellido Li, declaró a The Epoch Times que estas prácticas se generalizaron a medida que los gobiernos locales luchan contra la disminución de los ingresos por la venta de terrenos.
Los gobiernos locales en apuros
Estas maniobras contables reflejan un problema estructural más profundo. La prolongada recesión del mercado inmobiliario en China redujo drásticamente los ingresos por la venta de terrenos, lo que socava un modelo de financiamiento que durante años se basó en la venta de terrenos, los préstamos y la inversión en infraestructura para sostener los presupuestos locales.Según Li, la presión para cumplir con las metas oficiales de desempeño ha llevado a los gobiernos locales a fabricar ingresos fiscales, lo que convierte al fraude contable en un síntoma cada vez más visible de una crisis financiera más amplia dentro del sistema de gobierno de China.
La Oficina Nacional de Auditoría también identificó otras formas de manipulación fiscal. Anteriormente informó que las autoridades de 49 regiones acumularon ilegalmente 41.52 mil millones de yuanes en deuda oculta a través de compromisos garantizados de recompra y financiamiento de empresas estatales. Otras 20 regiones exageraron los ingresos de los proyectos y subestimaron los costos para poder emitir 19.82 mil millones de yuanes en bonos de propósito específico.
Al igual que en el caso de Nanning, esas prácticas se basaron en técnicas contables para ocultar el empeoramiento de la situación fiscal en lugar de generar un crecimiento económico genuino, señaló Li.
“El agujero fiscal no es simplemente un problema contable, ni es solo el resultado de la disminución de los ingresos por la venta de terrenos”, afirmó. “Es la consecuencia de un sistema que ha vaciado de contenido a la economía real”.
Con información de Sun Chen.




















