Barbra, una maestra de 52 años, llegó a mi consulta asustada y agotada. Sus sofocos eran tan repentinos e intensos que había dejado de conducir por completo, temerosa de perder el control al volante. Por las noches, dormía con las ventanas abiertas de par en par, incluso en invierno, pero aun así permanecía despierta durante horas, con el corazón acelerado y la mente inquieta.
Como a muchas mujeres de mediana edad, a Barbra le habían dicho que la menopausia se debía simplemente a la disminución de los estrógenos. Lo que no le dijeron fue por qué su cuerpo ya no podía regular la temperatura, el sueño ni la calma emocional.
La medicina china ofrece una perspectiva crucial.
Cuando el cuerpo pierde su termostato
Desde la perspectiva de la medicina occidental, la menopausia implica cambios significativos en el sistema nervioso autónomo, que es el centro de control de la temperatura corporal, la frecuencia cardíaca, la presión arterial, el sueño y las respuestas al estrés. A medida que disminuyen los niveles de estrógeno, muchas mujeres experimentan una mayor actividad de la respuesta de "lucha o huida" con una menor capacidad de "descanso y digestión".De ahi surgen los síntomas típicos: sofocos, sudores nocturnos, insomnio, ansiedad, palpitaciones y un aumento del riesgo cardiovascular. Sin embargo, aunque los niveles hormonales describen los cambios, no explican por completo por qué algunas mujeres sufren mucho mientras otras atraviesan esta transición con suavidad.
El marco ACES: 4 dimensiones de la salud
En mi práctica clínica y docencia, utilizo el modelo ACES para comprender la salud de manera integral:- Anatomía: estructuras físicas y órganos
- Química: hormonas, neurotransmisores y procesos bioquímicos
- Energía: el flujo y la regulación de la fuerza vital a través del cuerpo.
- Alma/Espíritu: sentido de la vida, propósito, virtud y conexión
El sistema de enfriamiento del cuerpo: comprender el Yin y el Yang
En mis libros, entre ellos "Facing East: Ancient Health and Beauty Secrets for the Modern Age" y "Clinical Acupuncture and Ancient Chinese Medicine", hago hincapié en que la menopausia no es una enfermedad que haya que curar, sino una transición de todo el cuerpo que pone a prueba su capacidad de autorregulación.La medicina china clásica se enfoca en el equilibrio funcional: la capacidad del cuerpo para adaptarse al cambio. Desde esta perspectiva, la salud depende del equilibrio entre el yin y el yang . El yin representa las fuerzas refrescantes, nutritivas y estabilizadoras: tranquilidad y estabilidad. El yang representa las fuerzas de calor, entusiasmo y actividad: alta energía y movimiento.
Los síntomas de Barbra (intensos picos de calor, ansiedad e insomnio) indicaban que sus reservas de Yin habían disminuido, dejando al Yang relativamente sin freno. Sin suficiente Yin para anclar el cuerpo, la temperatura aumenta, la mente se vuelve inquieta y el sueño se vuelve difícil de alcanzar.
Por qué importa el sistema renal
Los pacientes a menudo preguntan por qué la medicina china antigua asocia la menopausia con el riñón. La palabra "riñón" confunde a muchos porque la medicina occidental relaciona la menopausia con el envejecimiento ovárico, no con la insuficiencia renal.La distinción es crucial: en la medicina china, el término "riñón" no se refiere al órgano anatómico, sino a un sistema funcional y energético. Regula el desarrollo, las reservas a largo plazo, la reproducción, el envejecimiento, la salud de los huesos y el cerebro, y la capacidad del cuerpo para enfriarse y recuperarse con el tiempo.
Sorprendentemente, la medicina clásica china reconoció que los ovarios forman parte del sistema renal. Miles de años antes de la endocrinología moderna, los médicos de la antigüedad reconocieron una profunda conexión entre la función reproductiva y las grandes reservas de energía renal que nos sustentan a lo largo de la vida.
La dimensión espiritual: donde la energía se encuentra con el alma
Esto es lo que la medicina convencional a menudo pasa por alto: el bienestar psicológico (espiritual) ejerce un poderoso efecto regulador sobre el cuerpo.Las investigaciones han demostrado que un mayor nivel de apoyo social y atención plena durante la menopausia pueden reducir la frecuencia y la intensidad de los síntomas.
En mi experiencia clínica, las mujeres que mantienen una fe sólida, cultivan la virtud, nutren relaciones significativas y viven con un propósito claro a menudo transitan la menopausia mucho más suavemente que aquellas que no lo hacen, independientemente de sus niveles hormonales.
Estas observaciones no son místicas. Cuando vivimos con integridad, mantenemos vínculos afectivos y experimentamos que nuestras vidas tienen sentido, el sistema nervioso recibe señales constantes de seguridad. El propósito calma la respuesta de lucha o huida. La virtud —vivir en armonía con nuestros valores— reduce el conflicto interno que se manifiesta como tensión física y calor. La fe nos proporciona un ancla en medio de la incertidumbre.
Por el contrario, las mujeres que experimentan una profunda soledad, pérdida de propósito, relaciones fracturadas o desconexión espiritual suelen sufrir síntomas menopáusicos más severos. Sus cuerpos cargan no solo con la lucha contra los cambios hormonales, sino también con el estrés existencial.
En estas circunstancias, el modelo ACES resulta imprescindible: hay que mirar tanto la química como el alma. El sentido de significado en la vida de una mujer influye directamente en su regulación autonómica, y esta, a su vez determina cómo su cuerpo maneja la transición hormonal.
Restaurar el equilibrio: Medicina de cocina
Ayudamos a Barbra a reconstruir su capacidad de enfriamiento interna a través de prácticas de dietas diarias y sostenibles.Según la teoría de la Medicina Tradicional China, lo que comemos puede aumentar el calor interno (yang) o ayudar a reponer las reservas refrescantes (yin). Le recomendé a Barbra tomar un té diario de bayas de goji y flores de crisantemo. Las bayas de goji nutren tradicionalmente las reservas profundas del riñón, mientras que el crisantemo libera calor de la cabeza, aliviando la inquietud y la niebla mental.
También animé a Barbra a consumir más alimentos que favorezcan la vitalidad a largo plazo, como frijoles negros, semillas de sésamo negro y moras. En la medicina china clásica, los alimentos de color oscuro corresponden al sistema renal y ayudan a reponer las reservas de Yin agotadas durante la transición menopáusica.
Acupresión: Calmar desde dentro
Como la ansiedad de Barbra era tan intensa, le enseñé acupresión sencilla que podía usar en casa.Uno de los puntos clave de acupuntura fue el Bazo 6 (San Yin Jiao), ubicado cuatro dedos por encima del hueso interno del tobillo. Este punto conecta tres sistemas principales relacionados con la regulación y el enraizamiento. Aplicar una presión suave durante varios minutos antes de dormir ayuda a tranquilizar el sistema nervioso y favorece un descanso reparador.
Movimiento restaurador
El instinto inicial de Barbra fue superar sus síntomas a base de fuerza de voluntad. Desafortunadamente, el sobreesfuerzo suele agravar la pérdida de fuerza de voluntad en momentos difíciles, que fue precisamente lo que ella experimentó.La dimensión emocional
La menopausia no es solo biológica, sino también profundamente emocional. En la medicina clásica china, el corazón energético, que incluye el corazón anatómico, alberga el shen, a menudo traducido como espíritu o mente. Cuando el sueño se interrumpe y aumenta el calor interno, el shen se inquieta, lo que provoca ansiedad y fragilidad emocional.Al enfriar el calor interno y restaurar el equilibrio rítmico a través de la acupuntura y el apoyo de hierbas, le dimos al shen de Barbra un lugar donde descansar.
Prácticas de autocuidado: un protocolo diario
Los pasos prácticos que las mujeres que experimentan síntomas de la menopausia pueden integrar en sus rutinas incluyen:Por la mañana
- Beber té de bayas de goji y crisantemo- 10 minutos de qigong suave o caminata en la naturaleza
A lo largo del día
- Incluya alimentos refrescantes, como pepino, sandía y frijoles mungo.- Agregue alimentos de color oscuro que nutran los riñones, como frijoles negros, sésamo negro y moras.
- Limite los alimentos picantes, la cafeína y el alcohol, ya que generan calor interno.
Por la noche
- Acupresión en el Bazo 6 durante 3-5 minutos.- Mantenga el dormitorio fresco y oscuro.
- Evite las pantallas una hora antes de dormir.
Semanalmente
- Considere la acupuntura para apoyar la regulación autonómica.- Tome baños con sales de Epsom para relajar el sistema nervioso.
- Participe en la comunidad o en actividades que proporcionen conexión y significado.
Estas prácticas no funcionan forzando el cambio, sino apoyando la capacidad natural del cuerpo para regular y restablecer el equilibrio en las cuatro dimensiones del marco ACES (Anatomía, Química, Energía y Alma).
Integrando cuidados
La medicina clásica china no rechaza la medicina occidental; ofrece una perspectiva crucial que en gran medida se desconoce. Los enfoques occidentales destacan en anatomía y química, proporcionando herramientas diagnósticas e intervenciones esenciales cuando son necesarias. La medicina china se especializa en la regulación, la adaptación y el desarrollo de la resiliencia.Ambas tradiciones reconocen cada vez más lo que los médicos antiguos siempre supieron: la dimensión del alma no puede separarse de la salud física.
La menopausia no es simplemente la pérdida de hormonas. Es una prueba de la capacidad del cuerpo para regular la temperatura, el estrés, el sueño y el equilibrio emocional. Cuando abordamos las cuatro dimensiones de las ACES de manera conjunta (anatomía, química, energía y alma), la sanación se vuelve posible.
Una vez restablecida la regulación, las decisiones sobre la terapia hormonal podrán abordarse de forma más reflexiva y segura. En un próximo artículo, exploraré las diferencias entre las hormonas bioidénticas y los tratamientos farmacéuticos estándar.
La menopausia no es un final. Es una transición que merece comprensión, apoyo y respeto para toda la persona: cuerpo, mente, energía y alma.
Con información de Lidan Du-Skabrin, doctora en nutrición.
Las opiniones expresadas en este artículo son las del autor y no necesariamente reflejan las de The Epoch Times.














