Muchas personas la conocen como "joroba", pero los médicos utilizan un término diferente: hipercifosis.
Resulta confuso que a menudo se abrevie a simplemente cifosis, aunque en realidad cifosis se refiere a la curvatura normal y suave hacia adelante de la columna vertebral superior que todos tenemos.
Esa curvatura natural te ayuda a mantener el equilibrio, absorber los impactos y permanecer erguido. Solo cuando la curvatura se vuelve excesivamente pronunciada se convierte en un problema.

¿Cuáles son los síntomas y los primeros signos de la cifosis?
La cifosis tiende a acentuarse después de los 40 años. Se estima que afecta aproximadamente entre el 20% y el 40% de los adultos mayores de 60 años o más. Los síntomas comunes incluyen:- Una espalda superior visiblemente redondeada, el rasgo distintivo y más notable.
- Dolor de espalda de leve a severo, que suele empeorar con el movimiento.
- Una postura de cabeza inclinada hacia adelante
- Altura de los hombros desigual
- Isquiotibiales tensos
- Fatiga
En los casos más graves, los síntomas pueden incluir:
- Dolor en el pecho, la espalda o el cuello a medida que los músculos y las articulaciones circundantes compensan la postura alterada.
- Dificultad para respirar
- Debilidad muscular
¿Cuáles son las causas de la cifosis?
La columna vertebral consta de 24 vértebras, o pequeños huesos apilados que forman la columna y protegen la médula espinal. Los discos intervertebrales absorben los impactos y reducen la tensión entre los huesos.Vista de perfil, una columna vertebral sana tiene tres curvas naturales: dos curvas hacia adentro en el cuello y la parte baja de la espalda, llamadas columna cervical y lumbar, y una curva hacia afuera en el pecho, llamada columna torácica.
1. Cifosis postural
Este es el tipo más común de cifosis y suele desarrollarse durante la adolescencia, con mayor frecuencia en las niñas. Se debe a una mala postura habitual o a la debilidad de los músculos de la espalda, no a ninguna anomalía en las vértebras.Cuando uno se encorva, los músculos de la parte superior de la espalda se alargan crónicamente y pueden debilitarse, mientras que los músculos del pecho se acortan y se tensan. Este desequilibrio muscular favorece una postura con los hombros redondeados y dificulta mantener una posición erguida.
2. Cifosis de Scheuermann
Se trata de una forma estructural de cifosis que también suele desarrollarse durante la adolescencia, pero es más común en varones. La curvatura generalmente mide entre 45 y 75 grados y suele dejar de progresar una vez que finaliza el crecimiento óseo.A diferencia de la cifosis postural, la curvatura espinal es rígida y no se corrige simplemente poniéndose de pie. Se produce por un crecimiento vertebral anormal, en el que tres o más vértebras consecutivas crecen formando una cuña, creando una curvatura pronunciada y angular, generalmente en la parte superior de la espalda.
Las radiografías suelen mostrar vértebras en forma de cuña, espacios intervertebrales estrechos y, a veces, pequeñas hernias llamadas nódulos de Schmorl.
3. Cifosis congénita
Este tipo de cifosis está presente al nacer y se debe a un desarrollo anormal de la columna vertebral en el útero, como vértebras que no se formaron completamente o que se fusionaron. La curvatura de la columna suele empeorar a medida que el niño crece y, a menudo, requiere cirugía temprana para prevenir su progresión. La cifosis congénita se asocia frecuentemente con otros defectos de nacimiento. En casos graves, esta afección puede provocar complicaciones neurológicas.La cifosis también puede ser consecuencia de muchas afecciones médicas, como por ejemplo:
- Cifosis degenerativa: Este es el tipo más común en adultos mayores. El desgaste relacionado con la edad, como la degeneración discal, la artritis y la osteoporosis, provoca el colapso de los discos y el debilitamiento de los ligamentos, lo que gradualmente desalinea la columna vertebral. A medida que la desalineación empeora, aumenta la tensión mecánica, lo que puede acelerar una mayor degeneración. Este tipo de cifosis suele ir acompañada de dolor y rigidez en la espalda.
- Cifosis traumática: Este tipo se desarrolla como resultado de una lesión en la columna vertebral, como fracturas por compresión vertebral, daño en los ligamentos u otros traumatismos que afectan la estabilidad de la columna. Las fracturas en la parte media o baja de la espalda suelen causar cierto grado de deformidad cifótica y pueden progresar o provocar complicaciones nerviosas.
- Cifosis neuromuscular (paralítica): Este tipo se produce cuando afecciones que causan debilidad o parálisis muscular, como la parálisis cerebral, la distrofia muscular, la poliomielitis, la atrofia muscular espinal y la espina bífida, reducen la capacidad de la columna vertebral para mantener una alineación adecuada. A diferencia de las lesiones repentinas, la cifosis neuromuscular se desarrolla lentamente a medida que la debilidad y el desequilibrio muscular se acumulan con el tiempo.
- Cifosis relacionada con tumores: Este tipo se produce por tumores que debilitan, dañan o destruyen las vértebras; con mayor frecuencia, por cáncer que se ha diseminado a la columna vertebral, pero también por cáncer óseo primario o mieloma múltiple (un cáncer de la sangre que se origina en la médula ósea). La quimioterapia o la radioterapia en la columna vertebral también pueden aumentar el riesgo de fracturas por compresión vertebral y vértebras en forma de cuña.
- Cifosis asociada a espondilolistesis: La espondilolistesis es una afección en la que una vértebra se desliza hacia adelante con respecto a la vértebra inferior. Esto tiende inicialmente a aumentar la curvatura hacia adentro de la zona lumbar (lordosis) y, en casos más avanzados, puede contribuir a la cifosis, ya que la columna vertebral pierde su equilibrio general.
Factores de riesgo
Además de la edad (el factor de riesgo general más importante) y los antecedentes familiares, los factores de riesgo comunes incluyen:- Fumar: Fumar puede aumentar el riesgo de desarrollar cifosis al contribuir a la disminución de la densidad ósea, la degeneración de la columna vertebral y una mayor probabilidad de fracturas por compresión vertebral.
- Estilo de vida sedentario: La falta de actividad física y la debilidad de los músculos de la espalda pueden contribuir a la cifosis postural al afectar la alineación y el soporte de la columna vertebral.
¿Cómo se diagnostica la cifosis?
Aunque una espalda redondeada o jorobada puede ser evidente, la cifosis —especialmente la no postural o grave— requiere un diagnóstico médico para confirmar que la curvatura de la columna vertebral es anormal y determinar su causa y gravedad. El diagnóstico también orienta las decisiones de tratamiento.1. Historia clínica
El médico revisa radiografías de columna previas, observa la postura y los movimientos, y pregunta sobre el inicio de los síntomas o del redondeamiento de la columna, los cambios de estatura, los antecedentes familiares, el dolor, los síntomas neurológicos, como entumecimiento, hormigueo, debilidad muscular o alteraciones intestinales o vesicales, y cualquier lesión o cirugías previas de la columna.2. Exploración física
El profesional de la salud evalúa la forma y la flexibilidad de la columna vertebral observando la postura, examinando la espalda y valorando el rango de movimiento. También comprueba la sensibilidad, la fuerza muscular, la sensibilidad, los reflejos y los signos de afectación nerviosa. Una parte fundamental de la exploración consiste en determinar si la curvatura de la columna es flexible o rígida.3. Pruebas adicionales
El médico puede solicitar varias pruebas complementarias, entre ellas:- Radiografías: Se utiliza una radiografía lateral (vista de lado) de la columna vertebral completa en bipedestación, considerándose generalmente anormal una curvatura espinal superior a 50 grados.
- Tomografía computarizada (TAC): Utiliza rayos X para crear imágenes transversales y tridimensionales detalladas de la columna vertebral. Proporciona información más detallada que una radiografía estándar y es particularmente útil para evaluar fracturas vertebrales y anomalías óseas.
- Resonancia Magnética (RM): Utiliza campos magnéticos y ondas de radio para producir imágenes detalladas de la columna vertebral, incluyendo los discos, nervios, médula espinal y tejidos blandos circundantes. Se emplea para evaluar la compresión de nervios o médula espinal que puede causar síntomas neurológicos, como dolor, debilidad, entumecimiento o limitación del movimiento. En algunos casos, se puede utilizar un agente de contraste para mejorar la visualización de tejidos específicos.
- Gammagrafía ósea (escaneo óseo): Detecta áreas de actividad ósea inusual, como inflamación, infección, fracturas u otras anomalías que afectan la columna vertebral.
- Electromiografía y estudios de conducción nerviosa: Miden la actividad eléctrica de músculos y nervios para ayudar a detectar daños nerviosos, compresión nerviosa o trastornos que afectan la función nerviosa y muscular.
- Pruebas de función pulmonar: Si la curvatura de la columna vertebral es grave, se pueden realizar pruebas de función pulmonar para determinar si la cifosis ha reducido el espacio torácico y restringido la función pulmonar o la respiración.
Enfoques naturales y de estilo de vida para la cifosis
Los cambios en el estilo de vida son especialmente útiles para la cifosis postural. Pero también pueden ayudar a aliviar los síntomas de otros tipos.1. Corrección de la postura
Una buena postura significa mantener la columna vertebral en su alineación natural, con los hombros hacia atrás y el pecho abierto.Al estar de pie, la cabeza debe estar nivelada, los hombros relajados y hacia atrás, las orejas alineadas con los hombros y caderas, las rodillas y los tobillos en linea recta.
Al sentarse, la espalda debe estar apoyada, ambos pies deben descansar planos sobre el suelo y los hombros deben permanecer relajados en lugar de encorvados hacia adelante.
Los elementos de apoyo, como los cojines lumbares o las sillas ergonómicas, también pueden ser de ayuda.
2. Una dieta saludable para los huesos
Una dieta que favorezca la salud ósea puede ayudar a controlar ciertos tipos de cifosis, especialmente cuando la afección está relacionada con la osteoporosis o las fracturas por compresión vertebral.Los nutrientes clave incluyen:
- Calcio: Ayuda a fortalecer los huesos y se encuentra en los productos lácteos, los alimentos fortificados, las verduras de hoja verde y el pescado.
- Vitamina D: Ayuda al cuerpo a absorber y utilizar el calcio y se encuentra en las yemas de huevo, los champiñones, el pescado azul y la luz solar. Tras una cirugía de fusión espinal, los pacientes que toman suplementos de vitamina D pueden experimentar una recuperación más rápida, una mejor función espinal y menos dolor.
- Magnesio: Ayuda a regular el calcio y activa la vitamina D; se encuentra en las espinacas, las semillas, las legumbres, la quinoa, los frutos secos y los cereales integrales.
- Vitamina K: Favorece la formación de huesos sanos y puede reducir el riesgo de fracturas osteoporóticas. Se encuentra en alimentos fermentados, queso, carne, aves y huevos.
- Proteínas: Proporcionan los componentes básicos de la matriz ósea, favorecen la formación y reparación de los huesos, y ayudan a mantener la densidad ósea y la fuerza muscular, lo que puede reducir el riesgo de fracturas. Se encuentran en carnes magras, aves, pescado, huevos, lácteos, alimentos a base de soja, legumbres, frutos secos y semillas.
Entre los hábitos y alimentos que se deben limitar se incluyen:
- Fumar y vapear: Se encuentran entre los factores de riesgo más importantes para la osteoporosis. Reducen la masa ósea máxima y aumentan significativamente el riesgo de fracturas.
- Alcohol: Altera la formación ósea, el equilibrio hormonal y la regulación del calcio, aumentando el riesgo de pérdida ósea. Limitar su consumo a una o dos bebidas alcohólicas al día puede ayudar a proteger la salud ósea.
- Exceso de cafeína: Cuatro o más tazas de café al día pueden contribuir a la pérdida de calcio y magnesio.
- Sal procedente de alimentos procesados: El exceso de sodio aumenta la pérdida de calcio a través de la orina. El azúcar refinado y las grasas saturadas también pueden favorecer la inflamación y perjudicar el crecimiento óseo.
3. Ejercicio
Un estudio de 2018 en el que participaron cerca de 100 personas mayores descubrió que seis meses de ejercicios para fortalecer la columna vertebral reducían la curvatura en un promedio de 3 grados más que un grupo de control, una mejora clínicamente significativa comparable a la cantidad de curvatura causada por una fractura vertebral.Kevin Shelley, terapeuta ocupacional y columnista de Epoch Health, recomienda seis ejercicios sencillos para corregir la joroba. El médico de medicina tradicional china Kuo-Pin Wu también recomienda siete técnicas de autorrehabilitación para corregir la cifosis.
Un programa diario de ejercicios en casa centrado en fortalecer los músculos centrales y estirar y fortalecer los músculos extensores de la espalda a menudo puede ayudar a controlar la cifosis.
Entre los ejercicios útiles se incluyen:
- Ángeles en la pared: Colóquese de espaldas a la pared y coloque los brazos en un ángulo de 90 grados. Mueva lentamente los brazos hacia arriba y hacia abajo, manteniéndolos en contacto con la pared, para mejorar la postura y la movilidad de los hombros.
- Remo con banda elástica: Tire de una banda de resistencia hacia su cuerpo mientras junta los omóplatos. Este ejercicio fortalece los músculos de la parte superior de la espalda.
- Estiramiento de la cobra: Acuéstese boca abajo y levante suavemente el pecho del suelo, manteniendo la pelvis y la parte inferior del cuerpo apoyadas en el suelo. Este ejercicio ayuda a estirar los músculos del pecho, mejorar la extensión de la columna vertebral y fortalecer los músculos de la espalda.
- Automovilización con rodillo de espuma: Acuéstese boca arriba sobre un rodillo de espuma. Se ha demostrado que esto ayuda a reducir la cifosis en algunos estudios realizados en mujeres con esta afección.
Una revisión sistemática de nueve estudios realizada en 2024, en la que participaron casi 650 personas, concluyó que los Pilates puede ayudar a mejorar la alineación de la columna vertebral, la postura y las deformidades de la columna, al tiempo que reduce el dolor y mejora la función física.
4. Posturas para dormir
Las posturas adecuadas para dormir pueden contribuir a la comodidad y la alineación de la columna vertebral, así como a la calidad del sueño.- Dormir boca arriba: Duerme boca arriba con una toalla pequeña o una almohada delgada que le sirva de apoyo en la parte superior de la espalda y otra almohada debajo de las rodillas para ayudarle a mantener la columna vertebral en una posición neutra.
- Dormir de lado: Duerma de lado con una almohada que mantenga el cuello alineado, una almohada entre las rodillas y una almohada pequeña para apoyar la parte superior del brazo y el hombro.
¿Cuáles son los tratamientos para la cifosis?
El tratamiento de la cifosis tiene como objetivo prevenir la progresión de la curvatura de la columna vertebral, aliviar el dolor, mejorar la postura y la función pulmonar (cuando se ven afectadas) y prevenir el daño nervioso.Fisioterapia
La fisioterapia puede recomendarse para la cifosis leve o postural con el fin de mantener la fuerza, la flexibilidad y una buena postura. Puede incluir ejercicios diseñados para mejorar la postura, fortalecer los músculos de la espalda para aliviar la presión sobre la columna vertebral, estirar los músculos del pecho (pectorales), estirar los isquiotibiales tensos y fortalecer los grupos musculares afectados por la desalineación de la columna.Terapia manual
La terapia manual es un tratamiento práctico realizado por fisioterapeutas, quiroprácticos o masajistas, que incluye la movilización de articulaciones y el estiramiento muscular.Atención quiropráctica
El tratamiento quiropráctico para la cifosis puede incluir varias técnicas diferentes: ajustes espinales específicos, un método más suave y sin empuje llamado flexión-distracción, que se usa a menudo para la cifosis degenerativa relacionada con el disco, o ajustes asistidos por instrumentos.Corsés
En niños y adolescentes en crecimiento con cifosis de Scheuermann, se puede recomendar el uso de un corsé para ayudar a ralentizar o prevenir una mayor progresión de la curvatura de la columna vertebral.Cirugía
La cirugía se considera para casos de cifosis severa que causan dolor intenso, dificultades respiratorias o digestivas, complicaciones cardíacas, síntomas neurológicos o deformidad espinal progresiva. Aparte del uso de corsé en adolescentes en crecimiento, la cirugía es el único tratamiento que puede corregir directamente la deformidad espinal mediante la realineación y estabilización de las vértebras.- Fusión espinal: Este procedimiento une permanentemente dos o más vértebras para eliminar el movimiento entre ellas y aliviar el dolor. El cirujano utiliza tornillos y varillas metálicas para realinear y estabilizar las vértebras, generalmente con el objetivo de corregir parcialmente la curvatura espinal en lugar de lograr una normalización completa. Posteriormente, se colocan injertos óseos entre las vértebras para promover la fusión, permitiendo que los huesos crezcan gradualmente y se consoliden como en el caso de una fractura.
- Vertebroplastia: Un cirujano introduce una aguja a través de una pequeña incisión en la espalda hasta la vértebra fracturada, guiándose por rayos X. A continuación, inyecta cemento óseo (un tipo de polímero) en la vértebra, donde se endurece en cuestión de minutos para estabilizar el hueso y aliviar el dolor.
- Cifoplastia: También conocida como "vertebroplastia con balón", es similar a la vertebroplastia, pero incluye un paso adicional en el que se inserta un pequeño balón que se infla dentro de la vértebra fracturada para restaurar parte de su altura y reducir la acuñación anormal. Posteriormente, se retira el balón y la cavidad resultante se rellena con cemento óseo para estabilizar la vértebra y aliviar el dolor.
- Osteotomía: En este procedimiento, se corta un hueso y se realinea para corregir una deformidad angular. El hueso recolocado se estabiliza y se deja cicatrizar en su posición corregida.
Para los pacientes con enfermedad de Scheuermann que requieren tratamiento quirúrgico, el enfoque tradicional combina la fusión espinal anterior y posterior, que libera las estructuras tensas en la parte frontal de la columna vertebral, con la instrumentación y fusión posterior, en la que se utilizan tornillos, varillas e injertos óseos para realinear y estabilizar la columna vertebral mientras las vértebras se fusionan.
Más recientemente, el abordaje exclusivamente posterior ha ganado popularidad como técnica quirúrgica alternativa, logrando una corrección significativa de la deformidad cifótica con menos riesgos que el procedimiento anterior.
Para los niños pequeños, que aún están en crecimiento, existen varios dispositivos quirúrgicos disponibles que se pueden ajustar a medida que crecen. Dos ejemplos son:
1. Varillas de crecimiento: Estos implantes metálicos se colocan debajo de la piel y se fijan por encima y por debajo de la curvatura de la columna vertebral para ayudar a guiar el crecimiento de la columna y controlar la progresión de la deformidad.
Tratamiento de las causas subyacentes
En el caso de la cifosis secundaria, tratar la causa subyacente es fundamental. Por ejemplo, si la osteoporosis ha contribuido a la cifosis degenerativa, el tratamiento de la osteoporosis mediante la ingesta de calcio y vitamina D, la terapia hormonal cuando sea apropiado y el ejercicio con carga de peso pueden ayudar a retrasar la progresión de la enfermedad.¿Cómo prevenir la cifosis?
Dado que se desconocen algunas causas de la cifosis, no todos los casos se pueden prevenir. Sin embargo, el riesgo a menudo se puede minimizar mediante estrategias preventivas.La prevención de la osteoporosis es especialmente importante en adultos mayores y mujeres menopáusicas, ya que puede reducir el riesgo de cifosis relacionada con la edad. El diagnóstico precoz y el uso de corsé para la enfermedad de Scheuermann pueden ayudar a limitar su progresión y reducir la necesidad de cirugía, aunque la enfermedad en sí no se puede prevenir.
Para reducir el riesgo de cifosis postural, las personas pueden hacer lo siguiente:
- Mantén una postura correcta sentándose y poniéndose de pie con los hombros relajados, la cabeza alineada con la columna vertebral y la espalda apoyada.
- Realice ejercicio regular de bajo impacto y ejercicios de fortalecimiento específicos.
- Mantener un peso saludable reduce la tensión innecesaria en la columna vertebral.
- Optimizar los espacios de trabajo ergonómicos para favorecer una postura correcta durante el trabajo o el estudio.
- Haga pausas regulares para moverse y evitar permanecer en la misma posición durante demasiado tiempo.
Posibles complicaciones de la cifosis?
Si no se trata, la cifosis puede provocar posibles complicaciones, entre ellas:- Dolor de espalda crónico: Los síntomas pueden variar desde una leve molestia hasta un dolor intenso e incapacitante que interfiere con las actividades diarias.
- Movilidad y función física reducidas: La cifosis puede debilitar los músculos de la espalda y dificultar estar de pie, caminar o realizar actividades cotidianas durante períodos prolongados. También se asocia con un mayor riesgo de caídas .
- Deformidad espinal progresiva: El empeoramiento de la curvatura de la columna vertebral puede provocar joroba, pérdida de estatura y cambios en la postura.
- Complicaciones neurológicas: La cifosis grave puede comprimir la médula espinal o las raíces nerviosas, provocando debilidad, entumecimiento, hormigueo, dolor en los brazos o las piernas y, en casos extremos, parálisis.
- Problemas respiratorios: La curvatura excesiva de la columna torácica puede restringir la cavidad torácica, reduciendo la capacidad pulmonar y provocando dificultad para respirar.
- Problemas psicológicos y emocionales: Los cambios en la apariencia y la disminución de la función física pueden afectar la imagen corporal, la autoestima y el bienestar emocional, lo que podría contribuir a la ansiedad o la depresión.
- Mayor riesgo de fracturas: Un estudio de 2014 realizado con casi 1000 mujeres mayores reveló que una mayor cifosis torácica se asociaba con un mayor riesgo de fracturas no vertebrales, independientemente de la densidad mineral ósea, las fracturas previas y otros factores de riesgo de fractura ya conocidos. Las mujeres con cifosis severa (superior a 53 grados) presentaban un riesgo de fractura aproximadamente un 50 % mayor.
Después de la cirugía, las complicaciones más comunes son las infecciones del sitio quirúrgico y el sangrado o hematoma (acumulación de sangre) alrededor del sitio de la cirugía. Otras dos complicaciones postoperatorias son:
1. Deformidad de espalda plana: Pérdida de la curvatura normal hacia adentro en la parte baja de la espalda después de una fusión, lo que puede afectar la postura y la alineación a largo plazo.
2. Pseudoartrosis: Fallo de la fusión en la que las vértebras no se unen correctamente, lo que provoca dolor continuo o que empeora y posible fallo del material de osteosíntesis, que a veces requiere una cirugía adicional.
Revisado médicamente por el Dr. Jimmy Almond




















