Liberado del Helicoide –prisión de máxima seguridad en Caracas, Venezuela–, tras la captura del líder venezolano Nicolás Maduro, Enrique Márquez, exdiputado opositor y excandidato presidencial venezolano en 2024 fue invitado de honor durante el discurso del Estado de la Unión del presidente de Estados Unidos Donald Trump.
Durante su discurso del 24 de febrero –catalogado como uno de los mas largos de la historia estadounidense–, el presidente abordó la operación en la que se capturó a Maduro y los avances que han obtenido con los nuevos líderes interinos. Trump aprovechó para presentar a un asistente especial de esa noche.
"Y para llevar nueva esperanza a quienes han sufrido tan terriblemente [durante la dictadura de Maduro]. Realmente sufrieron… Con nosotros esta noche está Alejandra González. Ella creció en una familia venezolana muy unida y era especialmente cercana a su amado tío Enrique", compartió el presidente.
"Pero después de que Enrique se postuló para un cargo y se opuso a Maduro, fue secuestrado por las fuerzas de seguridad de Maduro y arrojado a la prisión verdaderamente infame del régimen en Caracas”, agregó, en referencia al Helicoide.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pronuncia el discurso sobre el estado de la Unión durante una sesión conjunta del Congreso en la Cámara de Representantes del Capitolio, el 24 de febrero de 2026 en Washington, DC. (Kenny Holston-Pool/Getty Images)El presidente narró que por mucho tiempo Alejandra temió no volver a ver a su tío hecho preso por la dictadura, y que incluso llegó a temer por su vida.
No obstante, tras la captura de Maduro, Estados Unidos comenzó a trabajar coordinadamente con el "nuevo liderazgo" que ordenó el cierre de la prisión más temida en Caracas, El Helicoide, liberando a "cientos de prisioneros políticos", dijo el presidente.
"Alejandra, me complace informarte que tu tío no solo ha sido liberado, sino que está aquí esta noche. Lo trajimos para que celebre su libertad contigo en persona. Enrique, por favor baja", declaró el presidente mientras se abría una de las puertas del recinto y el excandidato presidencial venezolano y su sobrina se encontraron en un conmovedor abrazo.
Márquez fue liberado a tan solo unos días de la captura de Maduro el 3 de enero. Márquez llevaba un año preso tras participar en las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024 y cuestionar la victoria atribuida a Nicolás Maduro por el Consejo Nacional Electoral (CNE) —controlado por rectores afines al chavismo— que no publicó los resultados detallados de la contienda, como exigía su propio cronograma.
Márquez, ingeniero de formación, fue también vicepresidente del CNE entre 2021 y 2023. Hace más de dos décadas el político venezolano comenzó a labrarse una carrera política centrada en oponerse al chavismo en su ciudad natal Zulia.
Desde la caída de Maduro en el mes de enero, Estados Unidos ha pedido la liberación de los presos políticos en Venezuela.
El 19 de febrero, la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, promulgó la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática, que podría beneficiar a cientos de presos políticos que aún están privados de su libertad en Venezuela.
La mandataria firmó oficialmente la Ley en una ceremonia en el Palacio de Miraflores, en Caracas, luego de que la Asamblea Nacional de Venezuela aprobara por unanimidad el proyecto de Ley de Amnistía de 16 artículos.
Rodríguez aseguró que la ley de Amnistía abre una puerta para que Venezuela aprenda a convivir democrática y pacíficamente, e instó a despojarse del odio y la intolerancia a cambio del amor, del entendimiento, del reconocimiento, y que primen los derechos humanos.
Expertos de la ONU recibieron con cautela la nueva Ley de Amnistía en Venezuela. En un mensaje puntual, exigieron la liberación inmediata de todas las personas encarceladas injustamente y señalaron que esta ley debe usarse exclusivamente para hacer justicia y proteger a las víctimas. Además, advirtieron de manera contundente que la amnistía no debe servir como un perdón o una excusa para dejar libres a los funcionarios y militares que hayan cometido crímenes graves o violaciones a los derechos humanos.
Hasta el 18 de febrero un grupo de familiares de presos políticos en Venezuela habían cumplido más de 100 horas en huelga de hambre exigiendo al presidente del parlamento, el chavista Jorge Rodríguez, que cumpla con su promesa de que "todos" los presos políticos serían liberados una vez que fuera aprobara la ley de amnistía, que estuvo aplazada al haber diferencias en un artículo.
Con información de Yeny Sora y EFE.
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