El presidente Donald Trump sigue mostrándose optimista respecto a la reanudación del diálogo con el líder norcoreano Kim Jong Un, dijo el primer ministro surcoreano, Kim Min-seok, tras visitar la Casa Blanca.
Kim hizo estas declaraciones durante una rueda de prensa el 13 de marzo, tras una conversación de unos 20 minutos con Trump ese mismo día. "Una parte significativa de la conversación consistió en preguntas sobre mi opinión respecto a temas relacionados con Corea del Norte", dijo a los periodistas.
La reunión no figuraba en la agenda del funcionario surcoreano, señaló. En cambio, Kim dijo que se organizó de manera espontánea durante una reunión con Paula White-Cain, asesora principal de la Oficina de Fe de la Casa Blanca, quien tomó la iniciativa de organizar una sesión privada, sin intérpretes, con el presidente en el Despacho Oval.
Kim dijo que la conversación comenzó con comentarios generales sobre la alianza entre Corea del Sur y Estados Unidos y la paz en la península coreana, antes de pasar rápidamente a Corea del Norte. Dijo que transmitió que el presidente surcoreano Lee Jae Myung ve a Trump como "el único líder occidental" capaz de lograr avances en la paz en la península.
Según Kim, en un momento dado Trump pidió a su personal que trajera una fotografía de su reunión de junio de 2019 con el líder norcoreano en la zona desmilitarizada que separa las dos Coreas. Ese encuentro convirtió a Trump en el primer presidente estadounidense en ejercicio en pisar territorio norcoreano.
"[El presidente Trump] dijo que ha mantenido buenas relaciones con el presidente Kim Jong Un", dijo Kim Min-seok, y agregó que Trump le pidió su opinión sobre la diplomacia con Corea del Norte. Dijo que compartió algunas de sus propias ideas, aunque se negó a dar más detalles, citando el protocolo diplomático.
Sí dijo que le comentó a Trump que la retórica norcoreana parecía haber cambiado un poco, pasando de un lenguaje que sugería que "no había razón para no reunirse" a comentarios que daban a entender que las relaciones entre Pyongyang y Washington no tenían por qué seguir siendo hostiles.
"Le dije [a Trump] que sería mejor aumentar los contactos y el diálogo [con Corea del Norte] para revivir incluso una pequeña posibilidad", dijo Kim.
El intercambio subraya el continuo interés de Trump en la diplomacia con Pyongyang en medio de especulaciones de que podría organizar otra reunión con Kim Jong Un durante su próximo viaje a China para una cumbre con el líder chino Xi Jinping.
Trump y el líder norcoreano se reunieron tres veces durante el primer mandato del presidente de EE. UU., incluidas las cumbres de Singapur en junio de 2018 y de Hanói, Vietnam, en febrero de 2019, seguidas de su reunión de junio de 2019 en la zona desmilitarizada.
Seúl declaró que acogería con agrado la reanudación de las conversaciones entre Washington y Pyongyang, al tiempo que mantiene que su objetivo de larga data de desnuclearizar la península coreana sigue sin cambios.
Pero las tensiones siguen siendo altas: Corea del Norte lanzó más de 10 misiles balísticos el 14 de marzo durante las maniobras militares en curso entre Estados Unidos y Corea del Sur, según las autoridades surcoreanas.
Durante su estancia en Washington, Kim también se reunió con el vicepresidente JD Vance y el representante comercial de EE. UU., Jamieson Greer. Kim señaló que sus conversaciones se centraron en la investigación de la Sección 301 sobre 16 economías, entre ellas Corea del Sur, China, India y la Unión Europea.
La investigación tiene como objetivo determinar si estas economías incurrieron en "exceso estructural de capacidad y producción" dentro de los sectores manufactureros que perjudican a las empresas estadounidenses.














