El gobierno de Taiwán instó a China a poner fin a su presión militar sobre la isla, afirmando que la cumbre entre Trump y Xi en Beijing no deparó sorpresas en lo que respecta a Taiwán.
El viceministro y portavoz del Consejo de Asuntos Continentales, Liang Wen-chieh, dijo a los periodistas en Taipéi que Taiwán es habitualmente uno de los temas más importantes en las reuniones entre China y Estados Unidos.
"Así que, en este momento, todo lo que podemos decir es que hasta ahora no hubo información sorprendente y que seguiremos manteniendo una estrecha comunicación con la parte estadounidense", dijo Liang.
Señaló que en reuniones anteriores se habían hecho advertencias sobre un posible conflicto.
Liang señaló que la verdadera amenaza para la paz en el Estrecho de Taiwán es el acoso militar continuo de China, incluido el despliegue de aeronaves y buques, y no el deseo de Taiwán de mantener su estilo de vida.
"Si mantener la paz y la estabilidad en el Estrecho de Taiwán es realmente el mayor punto en común entre China y Estados Unidos, entonces el Partido Comunista Chino debería moderar su propio comportamiento de intimidación militar", añadió.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Taiwán declaró que Beijing es "el único riesgo para la paz y la estabilidad regionales".
Señaló las continuas actividades de China en la zona gris, incluidas las intrusiones militares en el Mar de China Oriental, el Mar de China Meridional, el Estrecho de Taiwán y las áreas circundantes.
Michelle Lee, portavoz del gabinete de Taiwán, dijo que la amenaza militar de China es la única fuente de inseguridad en el Estrecho de Taiwán y en la región indopacífica en general.
Añadió que Estados Unidos afirmó repetidamente su apoyo a Taiwán.
Los comentarios se produjeron tras la advertencia de Xi a Trump durante su reunión de aproximadamente dos horas de que un mal manejo de la cuestión de Taiwán podría conducir a enfrentamientos o conflictos y poner en grave peligro las relaciones bilaterales.
Un resumen de la Casa Blanca sobre las conversaciones no hizo mención alguna a Taiwán y, en su lugar, destacó los acuerdos sobre que Irán no desarrolle armas nucleares y mantenga abierto el estrecho de Ormuz para la navegación mundial.
Taiwán, una democracia autónoma de unos 23 millones de habitantes, rechaza la reivindicación de soberanía de Beijing y afirma que solo su pueblo puede decidir su futuro.
El régimen comunista chino nunca gobernó Taiwán, pero lo considera parte de su territorio y no ha descartado el uso de la fuerza para ponerlo bajo su control.
Aviones y buques de guerra chinos operan cerca de la isla casi a diario.
Estados Unidos es el socio de seguridad más importante de Taiwán y su mayor proveedor de armas defensivas, incluso sin relaciones diplomáticas formales.
Con información de Reuters.














