Los demócratas del Senado bloquearon de nuevo el miércoles la financiación al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) después de que los republicanos rechazaran una contraoferta presentada por el partido.
El intento del líder de la mayoría del Senado, John Thune (R-S.D.), de financiar el DHS fracasó en una votación de 54 a 46, sin alcanzar los 60 votos necesarios para su aprobación. El senador John Fetterman (D-Pa.) fue el único demócrata que se unió a los republicanos para votar a favor de la medida.
La votación tenía como objetivo principal comprobar si los republicanos podían contar con algún apoyo de los demócratas para financiar la agencia, indicó Thune.
Esto se produce después de que los demócratas del Senado presentaran ese mismo día una contrapropuesta de financiación al DHS a los republicanos, según el líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer (D-N.Y.).
La propuesta, anunciada en el pleno del Senado el 25 de marzo, incluye peticiones centradas en la reforma al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), un punto clave de fricción en las negociaciones.
Actualmente, la mayor parte del DHS sigue sin financiación, aunque el ICE y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. continúan operando con los fondos asegurados el año pasado a través del Gran y Hermoso Proyecto de Ley, firmado por el presidente Donald Trump el verano pasado.
Los demócratas habían rechazado anteriormente una propuesta republicana que financiaría al resto del DHS mientras se aplazaban las decisiones sobre las operaciones de control y expulsión del ICE.
En la Casa Blanca, la secretaria de prensa Karoline Leavitt reiteró la exigencia de Trump de poner fin al estancamiento y restablecer la financiación completa al DHS.
"La postura del presidente Trump es muy clara", dijo Leavitt durante una rueda de prensa el miércoles. "Quiere que el Gobierno federal vuelva a funcionar, que se financie el Departamento de Seguridad Nacional y que el cierre impulsado por los demócratas termine de inmediato".
En una rueda de prensa celebrada el 24 de marzo, Schumer afirmó que cualquier acuerdo debe abordar lo que los demócratas consideran problemas urgentes dentro del ICE.
"Tenemos que controlar al ICE y detener la violencia. Necesitamos una reforma", dijo Schumer, añadiendo que los demócratas del Senado están unidos en sus demandas de cambios en las prácticas de aplicación de la ley.
Criticó el plan del Partido Republicano por no abordar esas preocupaciones, señalando que la contraoferta de los demócratas incluye medidas de "reforma significativa".
Según el enfoque republicano, la financiación de ICE se gestionaría por separado a través del proceso de reconciliación presupuestaria, lo que permitiría su aprobación por mayoría simple en lugar de los 60 votos habituales requeridos en el Senado.
Esa estrategia ha ganado cierto impulso dentro de la Casa Blanca. Trump se mostró abierto a la idea, indicando a los periodistas que revisaría la propuesta, aunque sin llegar a respaldarla. "Están trabajando en todo eso", dijo cuando se le preguntó sobre la separación de la financiación de la aplicación de la ley de inmigración del presupuesto general del DHS.
Algunos demócratas han expresado un optimismo cauteloso. El senador Chris Coons (D-Del.) dijo que podría alcanzarse un acuerdo, pero subrayó la importancia de un acuerdo formal por escrito. También dejó claro que se opondría a cualquier medida que no incluyera reformas a las prácticas de detención y deportación de ICE.
Las negociaciones se intensificaron después de que los senadores republicanos se reunieran con Trump en la Casa Blanca a principios de semana. Se esperan más detalles durante las reuniones posteriores de los partidos.
Persisten importantes desacuerdos, entre ellos la exigencia de Trump de que cualquier acuerdo de financiación al DHS incluya la Ley SAVE America, que requeriría una identificación con fotografía para votar y una prueba de ciudadanía para registrarse como votante —disposiciones que los demócratas se han comprometido a bloquear.
El prolongado estancamiento ya está teniendo consecuencias visibles. Desde que la financiación parcial expiró el 13 de febrero, las operaciones de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) se han visto afectadas, lo que ha provocado largas colas en los aeropuertos de todo el país. Aunque la mayor parte del gobierno federal sigue contando con financiación, el DHS se ha enfrentado a una presión operativa cada vez mayor.
En el centro de la disputa se encuentra la oposición demócrata a las actuales estrategias de control de la inmigración, en particular a las deportaciones a gran escala. Su postura se endureció tras dos muertes durante las protestas contra las operaciones del ICE en Minneapolis.
Hasta ahora, el Senado ha fracasado en cuatro ocasiones en aprobar la legislación para financiar las partes restantes del DHS.
Los demócratas han esbozado una serie de condiciones para cualquier acuerdo. Estas incluyen limitar la aplicación de la ley a operaciones específicas, exigir órdenes judiciales antes de entrar en propiedades privadas y prohibir las detenciones amplias e indiscriminadas. También buscan normas de verificación más estrictas antes de detener a las personas.
Otras propuestas exigirían que los agentes de ICE se identificaran claramente —por nombre, agencia y un número de identificación único— y facilitaran esa información cuando se les solicitara. Los demócratas también quieren restringir las acciones de control en lugares sensibles como escuelas, iglesias, hospitales, tribunales, guarderías y colegios electorales.
Actualmente, el DHS se basa en gran medida en órdenes administrativas, y los agentes de ICE no están obligados a llevar cámaras corporales. Sin embargo, la exsecretaria del DHS, Kristi Noem, declaró recientemente que los agentes que operan en Minneapolis comenzarían a utilizarlas.
Mientras tanto, el responsable de la frontera, Tom Homan, ha defendido ciertas tácticas de aplicación de la ley, incluido el uso de máscaras por parte de los agentes, citando un aumento de las amenazas contra el personal y sus familias.
"A mí tampoco me gustan las máscaras, pero las amenazas contra los agentes de ICE han aumentado drásticamente", dijo Homan en una entrevista con la CBS. "Estos hombres y mujeres necesitan protegerse".
Con las negociaciones en curso, ambas partes se enfrentan a una presión creciente para salir del punto muerto: Restablecer la financiación completa al DHS al tiempo que se abordan las profundas divisiones sobre la política de inmigración.
Nathan Worcester colaboró en este reportaje












