El jefe de operaciones de la Patrulla Fronteriza en Chicago dice que los agentes permanecerán allí “durante años” mientras los funcionarios federales continúan enfocados en los inmigrantes ilegales en la ciudad.
"Si creen que hemos terminado con Chicago, mejor reflexionen antes de arruinarse. No lo llamen regreso; vamos a estar aquí durante años", dijo Gregory Bovino, el oficial de la Patrulla Fronteriza en una publicación en X el 30 de diciembre de 2025.
La administración Trump envió a agentes de la Patrulla Fronteriza, del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), entre otras, a Chicago como parte de una amplia ofensiva antimigración en la ciudad desde el 8 de septiembre del 2025.
Bovino llegó al área de Chicago en septiembre en medio de la Operación Midway Blitz, que ha resultado en miles de arrestos, y salió de Chicago en noviembre para dirigir operativos de inmigración en Nueva Orleans y Carolina del Norte. A principios de este diciembre regresó al área de Chicago.
"Como dijimos hace un mes, no nos vamos de Chicago y las operaciones continúan", expresó la subsecretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Tricia McLaughlin, en un comunicado en ese momento.
A principios de esta semana, Bovino también escribió que la Patrulla Fronteriza y otros agentes “están trabajando arduamente en Chicago para identificar y eliminar a los inmigrantes ilegales que violan nuestras leyes y representan un riesgo para nuestras comunidades”, al incluir una foto de un inmigrante ilegal recientemente arrestado que tenía varias condenas penales.
La operación en Chicago ha recibido el rechazo por parte de las autoridades locales. El gobernador demócrata de Illinois, J.B. Pritzker, firmó el 9 de diciembre una ley relacionada con la inmigración que, dijo su oficina, protegerá a "las personas e instituciones que pertenecen a Illinois".
La nueva ley prohibiría los arrestos a inmigración en los juzgados del estado y en otros lugares, según su oficina.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) presentó una demanda el 22 de diciembre contra Pritzker y el fiscal general de Illinois, Kwame Raoul, por la ley, que dijo el DOJ "amenazaría la seguridad de los agentes federales que se han enfrentado a una ola sin precedentes de acoso, doxing e incluso violencia".
“Amenazar a los agentes con responsabilidades ruinosas e incluso daños punitivos por ejecutar la ley federal y simplemente por proteger su identidad y la de sus familias también obstaculiza la aplicación de la ley federal y compromete operaciones policiales delicadas”, dijo el Departamento de Justicia en un comunicado. “El peligro es grave”.
Mientras tanto se han presentado múltiples demandas contra la administración Trump para detener sus esfuerzos en Chicago. El 11 de diciembre, el Tribunal de Apelaciones del Séptimo Circuito de Estados Unidos revocó el fallo de un tribunal inferior que ordenaba la liberación de miles de inmigrantes ilegales detenidos en Chicago.
En su segundo mandato, el presidente Donald Trump ha priorizado la aplicación de las leyes migratorias y las deportaciones. Entre otras medidas, ha firmado varias órdenes ejecutivas y memorandos que imponen mayores restricciones a la entrada ilegal en la frontera entre Estados Unidos y México, implementan prohibiciones de viaje a ciertos países, ordenan a las agencias que realicen una verificación rigurosa de los solicitantes de visa y eliminan la ciudadanía por nacimiento. Esta última medida ha sido bloqueada por múltiples tribunales.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que supervisa las dos agencias de inmigración, dijo el 19 de diciembre que más de 4500 inmigrantes ilegales han sido arrestados desde el lanzamiento de la operación de Chicago.
En total más de 2.5 millones de inmigrantes indocumentados han abandonado Estados Unidos desde que el presidente Trump regresó a la Casa Blanca en enero de 2025, dice el DHS. Esto incluye 622,000 que han sido deportados y alrededor de 1.9 millones que se marcharon voluntariamente, reporta el departamento.
Con información de The Associated Press















