El gobierno de Estados Unidos mira cada vez más a Nueva Zelanda como posible sitio de lanzamiento espacial, mientras el Pentágono advierte que la infraestructura actual ya no logra seguir el ritmo de un aumento sin precedentes en las misiones.
Un reciente informe informativo del Congreso (pdf) dice que la Fuerza Espacial de EE. UU. prevé respaldar 173 lanzamientos en 2026, un salto masivo frente a los 25 de hace 10 años.
Con la incorporación de los cohetes gigantes "Starship" de SpaceX, esa cifra puede superar los 300 lanzamientos anuales para 2035, lo que pondría una presión insostenible sobre sitios famosos como Cabo Cañaveral.
¿Por qué Nueva Zelanda?
Nueva Zelanda surgió como uno de los principales candidatos porque ya es el 3.er país con más lanzamientos de cohetes orbitales en el mundo, con más de 70 lanzamientos exitosos en su historial.Los planificadores militares ven varias ventajas "naturales" en el Pacífico Sur:
Nueva Zelanda tiene algunos de los niveles más bajos de tráfico aéreo y marítimo del mundo, lo que permite lanzamientos más frecuentes y con menos retrasos.
Su posición geográfica también es ideal para lanzar satélites en órbitas polares, que pasan sobre los polos Norte y Sur para escanear toda la Tierra.
De lo comercial a la "seguridad"
La alianza ya va más allá de los negocios. La semana pasada, funcionarios de la Agencia Espacial de Nueva Zelanda se reunieron con el Departamento de Estado de EE. UU. para hablar sobre amenazas espaciales a intereses de seguridad compartidos.Documentos entregados a RNZ bajo la Ley de Información Oficial muestran que el Ministerio de Relaciones Exteriores de Nueva Zelanda ha impulsado activamente un acuerdo más estrecho.
Un informe de noviembre señaló que una "alianza más fuerte" con Washington podría traer beneficios económicos significativos.
Sin embargo, el giro hacia la cooperación espacial militar marca un cambio importante en la forma en que Nueva Zelanda usa sus cielos despejados, al mover al país de centro comercial a actor estratégico en la defensa global.















