El Departamento del Tesoro de EE. UU. anunció el miércoles una nueva política de concesión de licencias para agilizar la reventa de petróleo venezolano a Cuba, con el objetivo de apoyar al sector privado de la isla y reforzar los esfuerzos humanitarios en medio de la actual crisis de combustible.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) ampliará la nueva política de concesión de licencias a solicitudes específicas que soliciten autorización para la reventa de petróleo venezolano para su uso en Cuba.
La medida se tomó "de acuerdo con el apoyo y la solidaridad de Estados Unidos con el pueblo cubano", según se lee en la nueva política.
La política no cubre a entidades o personas relacionadas con el ejército cubano, los servicios de inteligencia u otras instituciones gubernamentales, incluidas las entidades que figuran en la Lista Restringida de Cuba del Departamento de Estado de Estados Unidos.
Las Regulaciones de Control de Activos Cubanos del Tesoro ya autorizan, en general, a las personas estadounidenses a exportar petróleo desde Estados Unidos a Cuba, o a reexportar petróleo de origen estadounidense desde un tercer país a Cuba, cuando dicha exportación o reexportación haya sido autorizada por el Departamento de Comercio.
En los últimos meses, Estados Unidos ha aumentado la presión sobre la red de abastecimiento energético de Cuba, especialmente tras la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro en enero. Los envíos de petróleo a Cuba se desplomaron, lo que agravó la escasez que ha perturbado la vida cotidiana.
A principios de este mes, las autoridades canadienses aconsejaron a los ciudadanos que se prepararan para condiciones impredecibles en Cuba debido a la escasez de combustible. Las advertencias federales estadounidenses desaconsejaban los viajes no esenciales, siendo la escasez de petróleo una cuestión clave.
En enero, el presidente Donald Trump impuso aranceles mediante un decreto ejecutivo a cualquier nación que vendiera petróleo a Cuba.
"Considero que las políticas, prácticas y acciones del Gobierno de Cuba constituyen una amenaza inusual y extraordinaria, que tiene su origen total o sustancialmente fuera de Estados Unidos, para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos", reza el decreto ejecutivo.
Estados Unidos flexibilizó recientemente algunas sanciones, permitiendo a las empresas estadounidenses establecidas comerciar con crudo venezolano bajo condiciones estrictas, pero prohíbe los acuerdos con adversarios como Rusia, Irán, Corea del Norte, Cuba y China.
En una rueda de prensa no relacionada celebrada el miércoles, el secretario de Estado Marco Rubio se hizo eco del impulso de Trump para la reforma en Cuba.
"La razón por la que las cosas están tan mal es porque tienen un modelo económico que no funciona, que no existe en ninguna parte del mundo", dijo Rubio. "No es funcional. Y la única manera de que Cuba tenga un futuro mejor es si tiene un modelo económico diferente".













