Según personas con conocimiento del sistema de seguridad interna del país, se están produciendo ataques violentos en toda China a una escala que el público rara vez ve. Aunque solo unos pocos casos llegan a los informes oficiales, fuentes internas dicen que se están produciendo muchos más incidentes entre bastidores, lo que está provocando preocupación en las más altas esferas del Partido Comunista Chino (PCCh).
Una de estas fuentes dijo que los ataques, como apuñalamientos y atropellos con vehículos, ascienden ya a cientos cada día en todo el país, y que la mayoría de los casos se ocultan antes de que lleguen a ser de dominio público.
Las personas entrevistadas por The Epoch Times solicitaron el anonimato o facilitaron únicamente sus apellidos por temor a represalias.
Estas afirmaciones apuntan a una brecha cada vez mayor entre lo que ocurre sobre el terreno y lo que las autoridades permiten que la gente vea. También sugieren que la respuesta de Beijing se centra en controlar la información y reforzar la vigilancia.
Ha aumentado la preocupación por los llamados ataques de "venganza contra la sociedad", actos violentos dirigidos contra miembros aleatorios del público. Una fuente identificada como Wei dijo que estos incidentes son cada vez más frecuentes y generalizados.
"Según la información disponible internamente, cada día se producen cientos de ataques con arma blanca en toda China continental", dijo Wei a The Epoch Times. "Entre ellos, también se producen a diario docenas de ataques graves aleatorios, pero nada de esto se hace público jamás".
Wei dijo que este aumento ha alarmado a los altos cargos, especialmente dentro del sistema político-jurídico del PCCh, que supervisa las fuerzas del orden y la seguridad interna. En respuesta, la Comisión de Asuntos Políticos y Jurídicos y el Ministerio de Seguridad Pública emitieron recientemente un aviso interno conjunto en el que ordenaban investigaciones a nivel nacional.
Se ordenó a las autoridades que identifiquen y vigilen a las personas consideradas riesgos potenciales, incluidos los demandantes, las personas con reclamaciones sin resolver y aquellas de las que se cree que "albergan resentimiento" o muestran "tendencias extremistas", dijo.
Aumento de la violencia y versiones contradictorias
Varios incidentes recientes ponen de relieve el patrón descrito por fuentes internas: Ataques violentos seguidos de información pública limitada o contradictoria.El 19 de abril, un carro arrolló a una multitud en la localidad de Shuitou, ciudad de Nan’an, provincia de Fujian. Las autoridades dijeron que dos personas murieron y una resultó herida, y que el conductor fue detenido.
Sin embargo, los supuestos comentarios de testigos presenciales en Weibo sugerían un número de víctimas mayor, y algunos decían que "al menos cuatro personas" no daban señales de vida en el lugar de los hechos.
Los videos que circulaban por internet parecían mostrar un sedán blanco atravesando a toda velocidad un cruce antes de girar repentinamente a la izquierda hacia el carril contrario, atravesar un separador de carriles y chocar contra varias motocicletas.
Otro caso grave ocurrió el 29 de marzo en el distrito de Fangshan, en Beijing, donde un conductor utilizó una excavadora para embestir a la multitud en un concurrido mercado rural. Las autoridades no han reconocido públicamente el incidente. Sin embargo, varios residentes dijeron a The Epoch Times que sí ocurrió algo grave en el mercado de Dahanji, un conocido y concurrido lugar de reunión.
Testimonios eliminados de las redes sociales chinas describían numerosas víctimas, con algunos afirmando al menos siete muertos y otros sugiriendo que el número de víctimas podría ascender a 13, con una docena de heridos. Los videos y reportajes sobre el incidente fueron rápidamente eliminados.
También han salido a la luz otros ataques en informes aislados.
El 26 de marzo, dos ataques con arma blanca en los distritos de Luohu y Longgang, en Shenzhen, dejaron múltiples víctimas. En uno de los casos, una mujer habría matado a dos personas e herido a otras tres, entre ellas un joven de 14 años.
El 31 de marzo, en el distrito de Jiang'an de Wuhan, un hombre de 44 años apellidado Wu atacó a varios peatones con un cuchillo de fruta, hiriendo a cuatro personas, según la policía. Los testimonios de testigos en internet decían que el número real de víctimas era mucho mayor.
El 4 de abril, en el distrito de Heping de Shenyang, los informes online describieron un ataque especialmente brutal cerca de la calle Taiyuan, con afirmaciones de seis muertos y más de diez heridos. El agresor saltó posteriormente desde un edificio y falleció. Las autoridades no han confirmado esas cifras.
Presión sobre las autoridades
Un funcionario jubilado de Shenzhen, de apellido Pan, dijo que la reciente oleada de ataques ha ejercido una fuerte presión sobre el sistema político-jurídico del PCCh."Las autoridades superiores consideran que los gobiernos locales no han cumplido eficazmente con sus obligaciones y han reaccionado con demasiada lentitud a la hora de abordar las tensiones sociales a nivel de base", dijo Pan a The Epoch Times. "Tienen una responsabilidad innegable".
Pan dijo que las autoridades locales tienen ahora órdenes de dar prioridad a la estabilidad, lo que incluye controles más estrictos de la información. Según él, los avisos internos exigen específicamente evitar que el contenido sensible se difunda al extranjero.
Un académico chino afincado en Europa, de apellido Li, dijo que la violencia refleja presiones más profundas y a largo plazo dentro de la sociedad china.
"Bajo el sistema autoritario del PCCh, los funcionarios locales se centran en recaudar dinero y no responden a los problemas básicos de subsistencia. Este desequilibrio estructural está empujando a la gente común, especialmente a los que están en la base, cada vez más al límite", le dijo Li a The Epoch Times.
"Como resultado, los actos de venganza personal contra la sociedad están aumentando claramente".
Li señaló que estos patrones tienen precedentes históricos, en los que actos aislados de violencia pueden ser señal de un malestar más amplio.
En su opinión, la respuesta actual —filtrar a las personas, endurecer el control y reprimir el debate— no aborda las causas fundamentales.
"Si esos problemas de fondo siguen siendo reprimidos, un control más estricto por sí solo no detendrá tales ataques", dijo Li. "Estos incidentes no cesarán. Seguirán acumulándose y repitiéndose una y otra vez".
Wu Fei contribuyó a este reportaje















