Hay héroes de todo tipo y colores; algunos más fantasiosos otros más reales y algunas veces, están mucho más cerca de lo que podemos pensar.
Imagine tener 12 años y ser diagnosticado con un cáncer raro y agresivo que se forma en los huesos o en los tejidos aledaños: el sarcoma de Ewing. Jude Baker comenzó su quimioterapia en cuanto le dieron este diagnostico.
"Ni siquiera era saber que podía morir", le dijo Jude a 11Alive. "La quimio… dolía".
Para su familia verlo pasar por eso fue increíblemente difícil. "Podía sentir su dolor", dijo su padre. "Y como papá, eso simplemente… es horrible".
Tras una larga y difícil batalla, Jude finalmente llegó al momento que todo paciente oncológico espera: hizo sonar la campana, lo que marcó el final de sus tratamientos.
Créditos: GofundmeDado su diagnóstico, Baker reunía los requisitos necesarios para pedir un deseo a la Fundación Make-A-Wish, la organización sin fines de lucro que concede “deseos” a niños de entre 2 años y medio hasta los 18 años según la página web Make a Wish.
La organización informa que los deseos ayudan a mejorar las probabilidades de los niños que luchan contra enfermedades graves.
Aquí fue donde el joven Jude sorprendió a todos. Durante sus frecuentes visitas al hospital para recibir tratamiento le quedó grabada la imagen de muchas personas durmiendo en las calles.
Por eso, cuando le preguntaron cuál quería que fuera su deseo, no dudó: quería ayudar a los demás en vez de a si mismo. Cabe destacar que la fundación otorga un solo deseo, y se define sin intervención de la familia para garantizar que se cumpla lo que más anhela el niño enfermo.
"Salí de mi propia versión del infierno", dijo Jude. "Y quiero ayudar a otros que están en una situación similar, en su propia versión". "Quiero ayudarlos porque yo estaba en una mala situación y ellos también".
Emily Campbell, coordinadora de donativos para Make-A-Wish no salía de su asombro: “Su único deseo era retribuir a la comunidad”.
“Por lo general les decimos que pueden ir a algún lugar, o conocer a alguien famoso, retribuir a la comunidad no suele ser una opción, es algo que se le ocurrió por si mismo y nunca pensó en otro”.
Gracias al deseo de Baker, Make-A-Wish recolectó sacos de dormir, llenó mochilas con suministros y preparó comidas calientes para las personas sin hogar en Summerville. Según 11Alive, más de 300 personas recibieron ayuda por su iniciativa. Para Jude, esto no fue un acto de caridad sino de pura empatía.
Ahora los miembros de su comunidad le quieren retribuir y abrieron una cuenta en GoFundMe para que Jude y su familia puedan disfrutar de un merecido viaje, algo que los ayude a olvidarse de los hospitales, tratamientos, preocupaciones y que puedan crear nuevos recuerdos juntos.
"Porque a veces los héroes más grandes no llevan capa. A veces son chicos de 14 años con corazones increíblemente valientes", agrega la página de donación para Jude y su familia.














