Un divertido paseo por la playa casi termina en tragedia cuando el lunes 16 de marzo, un poco antes de las 6:00 p. m., un grupo de siete nadadores —todos varones, entre ellos un jovencito de 12 años—súbitamente quedaron atrapados por una violenta corriente de resaca que los arrastró a unas 100 yardas (unos 90 metros) de la costa, según el medio Hawaii News Now.
Por suerte los héroes no existen solo en las historias, y un practicante de bodyboard llamado Kornelius Tabag-Taira, tuvo una rápida reacción cuando vio a dos nadadores en apuros en las aguas frente al Parque de la Playa de Zablan, Nanakuli, Hawái a última hora de la tarde; sin pensarlo dos veces entró en acción y remó a toda velocidad hacia ellos, mientras el socorrista Sam Magno daba la alarma.
Kornelius mantuvo a flote a dos de los nadadores hasta que los rescatistas los llevaron a salvo a la orilla. Una vez en tierra, cuatro de los rescatados —un hombre de 21 años, otros dos de 20 años y un adolescente de 12 años—fueron trasladados a los Servicios Médicos de Emergencia en estado grave, tras haber ingerido grandes cantidades de agua, para recibir una evaluación más detallada. Las otras tres personas rechazaron la asistencia, según el medio Hawaiinewsnow
Chris Latronic, un oficial de información de la Seguridad Oceánica de Honolulu (HOSD) le dijo a PEOPLE que este incidente fue resultado de una "tormenta perfecta". La reciente tormenta Kona Low había causado estragos en el sistema insular, provocando inundaciones y cortes de energía. En la zona oeste de Oahu las lluvias desbordaron los ríos, alterando la morfología de la playa.
El flujo de salida del río cercano, que corría a gran velocidad, creó un banco de arena donde el grupo se encontraba inicialmente. Sin embargo, la fuerza del agua transformó ese refugio en una trampa, generando una corriente de resaca inusualmente potente.
Como bien señaló Latronic, "esto no habría pasado en un día normal".
Las autoridades subrayaron que la presencia de socorristas fue el factor determinante entre la vida y la muerte para los nadadores atrapados por la resaca.
“Bueno lo hicimos, son los tiempos de Dios, quiero darle un reconocimiento a Korn, por tener el coraje y tomar una decisión como esa, dijo Sam Magno.
“No tenía miedo sobre lo que podría pasar, en ese momento solo podía pensar en esas personas que eran amigos o hijos de alguien, me gustaría que alguien hiciera esto por mí, por mi familia”, dijo Kornelius













