Opinión
En abril de 2025, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, pronunció un discurso crucial en las Reuniones de Primavera del FMI y el Banco Mundial, en el que describió una visión estratégica para restablecer el equilibrio del sistema financiero mundial. Este artículo analiza los puntos críticos del secretario, los contextualiza con los datos económicos actuales y respalda la corrección de rumbo de la Administración Trump, cuyo objetivo es reafirmar el liderazgo de Estados Unidos y, al mismo tiempo, salvaguardar la estabilidad económica internacional.
Las instituciones de Bretton Woods, surgidas de las cenizas de la Segunda Guerra Mundial, tenían como objetivo estabilizar las finanzas globales, facilitar el comercio internacional y promover la prosperidad. Sin embargo, con el tiempo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial se han desviado de sus mandatos originales, priorizando las agendas políticas sobre los fundamentos económicos.
En abril de 2025, el secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, hizo un llamado contundente para que estas instituciones reorientaran sus misiones fundacionales. Sus declaraciones se alinean con el objetivo estratégico de la Administración Trump de defender los intereses económicos de Estados Unidos, restablecer el equilibrio global y reafirmar un liderazgo con principios en el escenario mundial.
Reorientación del FMI y el Banco Mundial
El Secretario Bessent enfatizó la urgente necesidad de que el FMI y el Banco Mundial abandonen la expansión de sus funciones y retomen sus responsabilidades fundamentales. Criticó su creciente enfoque en el cambio climático, la equidad de género y las cuestiones sociales, preocupaciones importantes, pero ajenas a los mandatos económicos para los que se fundaron estas instituciones.Abordando los desequilibrios comerciales globales
Bessent abordó los persistentes y desestabilizadores desequilibrios comerciales globales que han socavado la base manufacturera estadounidense. Estados Unidos registró un déficit comercial de 122,700 millones de dólares solo en febrero de 2025. Argumentó que estos desequilibrios se ven impulsados por prácticas comerciales exteriores desleales, barreras no arancelarias, subsidios estatales y manipulación cambiaria.Promoción del acceso a la energía y el desarrollo económico
La seguridad energética fue otro pilar fundamental de las intervenciones de Bessent. Destacó que el acceso a una energía asequible y fiable es indispensable para la reducción de la pobreza y el desarrollo industrial. A pesar de años de iniciativas globales, aproximadamente 600 millones de personas en África subsahariana aún carecen de electricidad.El Secretario criticó el énfasis excesivo del Banco Mundial en proyectos intermitentes de energía renovable e instó a una estrategia integral. Los combustibles fósiles, el gas natural, la energía nuclear y las energías renovables, junto con el almacenamiento, deben contribuir a lograr una sólida capacidad de generación de carga base. La abundancia de energía, afirmó Bessent, es sinónimo de abundancia económica.
Déficit comercial de EE. UU.: Una vulnerabilidad persistente
A pesar de múltiples rondas de negociaciones comerciales y medidas de cumplimiento, Estados Unidos continúa experimentando déficits comerciales crónicos, lo que refleja profundos desequilibrios estructurales en la economía global. En febrero de 2025, EE. UU. registró un déficit comercial mensual de bienes y servicios de 122,700 millones de dólaresEsta tendencia pone de relieve la vulnerabilidad de la base industrial estadounidense a los subsidios extranjeros, la manipulación cambiaria y las prácticas comerciales desleales. Los déficits persistentes merman la vitalidad económica de sectores críticos como la manufactura, la agricultura y las cadenas de suministro estratégicas, lo que plantea riesgos a largo plazo para la seguridad nacional, el crecimiento salarial y la creación de empleo.
El modelo exportador de China: Una distorsión global
La continua dependencia de China de la manufactura y las exportaciones como principales motores de crecimiento está desestabilizando cada vez más la economía mundial. Como se mencionó más arriba, las exportaciones chinas aumentaron en marzo un 12.4 % interanual, lo que pone de relieve su persistente dependencia de los mercados externos.A pesar de la retórica oficial que promueve una estrategia económica de "doble circulación" —equilibrando el consumo interno con las exportaciones—, el reequilibrio interno de China sigue siendo en gran medida superficial. El consumo como porcentaje del PIB sigue siendo significativamente menor en China (aproximadamente el 38 %) en comparación con economías desarrolladas como Estados Unidos (más del 68 %).
Pobreza energética en África: Una crisis de desarrollo
La pobreza energética sigue siendo uno de los mayores obstáculos para el desarrollo económico inclusivo, especialmente en el África subsahariana. Hoy en día, aproximadamente 600 millones de africanos —casi la mitad de la población del continente— aún carecen de acceso a electricidad fiable.El secretario Bessent enfatizó que décadas de inversiones energéticas desalineadas —centradas desproporcionadamente en energías renovables intermitentes sin generación de carga base— no han logrado ofrecer soluciones escalables. La escasez de electricidad inhibe la industrialización, la productividad agrícola, la atención médica, la educación y el emprendimiento, atrapando a millones de personas en ciclos de pobreza.
La iniciativa Misión 300 del Banco Mundial, cuyo objetivo es conectar a 300 millones de personas a la electricidad para 2030, representa una oportunidad importante. Sin embargo, el éxito dependerá de la adopción de una estrategia integral que incluya el gas natural, la energía nuclear, la energía hidroeléctrica y las tecnologías de almacenamiento de energía, no sólo la eólica y la solar.
Conclusión
El discurso del secretario Scott Bessent es un claro llamado a la reforma que Estados Unidos y sus aliados deben atender. El esfuerzo de la Administración Trump por reafirmar el liderazgo estadounidense mediante la fortaleza económica, la equidad comercial, la reforma institucional y la seguridad energética refleja un camino realista, estratégico y urgente."América Primero" no significa retirarse del mundo. Significa liderarlo: devolviendo las instituciones globales a sus propósitos originales, restableciendo el equilibrio del comercio internacional, garantizando la abundancia energética y defendiendo la seguridad económica de los ciudadanos estadounidenses y sus aliados por igual.
Ha llegado el momento de actuar con principios.
Las opiniones expresadas en este artículo son las del autor y no reflejan necesariamente los puntos de vista de The Epoch Times.
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