Ante la crisis de desapariciones en México —en el que se reportan más de 135 mil casos hasta este 2026— es imperante que los mexicanos dejen de reproducir los prejuicios que hay en torno a este crimen contra las víctimas, explica Shanik Amira David George, académica con especialización en derechos humanos.
En entrevista para The Epoch Times, la también coordinadora de proyectos del Instituto de Derechos Humanos de la IBERO Puebla, abordó la crisis de desaparecidos en México, haciendo ese llamado puntual a la población.
"Si necesitáramos mandarle un mensaje a la gente (...) es no reproducir los prejuicios que hay hacia la desaparición. Creo que eso es lo principal: ‘En algo andaban’, ‘era un raterito, por eso lo desaparecieron’. Bueno, si era un ratero, mételo a la cárcel, no lo desaparezcas", enfatizó la Sra. David.
La experta reiteró que una parte significante de la sociedad mexicana tiene "estos prejuicios o estas ideas"; no obstante, dijo que es de suma importancia comenzar a tener más sensibilidad frente a este crimen.
"La desaparición es algo que nos afecta a todos", argumentó la Sra. David.
Explicó que las desapariciones cada vez abarcan más regiones del país, lo que va generando un estado de miedo y alerta en la población. Tomó como ejemplo el caso de las desapariciones de mujeres en el país.
"En México, las mujeres tenemos que estar avisando cuándo llegamos, a dónde llegamos, mandar nuestra ubicación, por el miedo a que nos desaparezcan o a que nos pase algo. Puedes decir: ‘A nadie de mi círculo cercano han desaparecido’, pero todo el tiempo le mando mi ubicación a mi mamá. Esa es una afectación que estamos teniendo por la desaparición, por esta crisis", expresó.
Argumentó que no es necesario pensar en tener un parentesco con algún desaparecido para "tener sensibilidad" ante esta crisis.
"Aunque no sea mi familiar, tiene que afectarnos. Cada desaparición tiene que preocuparnos, porque implica que hay algo que está fallando como sociedad", enfatizó.
La Sra. David instó a los mexicanos a ser sensibles con las familias buscadoras, y pensar en lo que están atravesando. Subrayó que, si bien no todos podrían ayudar a estas familias a ir en búsqueda de sus seres queridos, sí podemos ayudarlos siendo sensibles ante su situación, "respetar sus luchas y acompañarlas, por lo menos desde lejos. Creo que eso es lo mejor que podemos hacer", dijo.
Si bien la académica en derechos humanos asegura que no hay un perfil específico sobre las personas que desaparecen, aceptó que últimamente se ha dado mucho este fenómeno entre hombres jóvenes, atraídos por ofertas de trabajo falsas que terminan siendo reclutamientos forzados para el crimen organizado. No obstante, asegura la experta, también las mujeres son víctimas de este modus operandi.
Explicó que cada región en el país tiene un tipo de modalidad diferente de desaparición forzada, por lo que dijo, es importante hacer análisis regionales por zona.
"Es un problema complejo para el que sí hace falta una respuesta más concreta de parte de las autoridades", señaló la académica.
"Hay muchas investigaciones que se han hecho en Guanajuato, en Jalisco, en Puebla, en Ciudad de México. Creo que casi cada estado tiene análisis de cómo son los fenómenos de desaparición, y falta que el Estado diga: ‘Bueno, vamos a leerlos todos para ver cómo los atendemos en cada lugar’".
La Sra. David señaló al narcotráfico como uno de los responsables de estas desapariciones, argumentando que es alentado por el alto grado de impunidad que hay en el país.
"Si sabes que nadie te va a tocar, hagas lo que hagas, vas a seguir desapareciendo, matando, ejecutando, por el grado de impunidad que tenemos en México", expresó.
De acuerdo con los datos más recientes del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), en México hay 135,321 personas desaparecidas. Además, hasta 2024 se reportaron más de 72,100 cuerpos sin identificar, según una investigación de Quinto Elemento Lab. Y se han localizado cerca de 5696 fosas clandestinas en el país, de acuerdo con cifras gubernamentales recopiladas por Amnistía Internacional.
En marzo de 2026, el Comité de las Naciones Unidas contra la Desaparición Forzada (CED, por sus siglas en inglés) publicó un análisis en el que determinó que cuenta con evidencias sólidas para afirmar que, en México, las desapariciones forzadas se han perpetrado y continúan ocurriendo bajo la categoría de crímenes de lesa humanidad.
Ante esto, en abril, el comité —que está integrado por expertos independientes que vigilan el cumplimiento de la Convención sobre las desapariciones forzadas— solicitó al Secretario General de la ONU la remisión urgente de la situación de las desapariciones forzadas en México a la Asamblea General, según informa un comunicado de la organización.
Detalla que el objetivo es que la Asamblea considere medidas para apoyar a México en la prevención, investigación, castigo y erradicación de este crimen, destacando la investigación exhaustiva de las alegaciones de desapariciones forzadas y de vínculos entre servidores públicos y el crimen organizado.
El CED basa su petición en la información presentada por la sociedad civil, la respuesta del gobierno de México tras la petición del Comité, así como la información recopilada por el órgano desde el 2012 y las solicitudes de ayuda urgentes por parte de las víctimas, informa el comunicado de la ONU.
Detalla que la "guerra contra las drogas" propició un escenario idóneo para que se llevaran a cabo las desapariciones y aseguró que no hay pruebas de que el gobierno mexicano tenga un plan para desaparecer personas. Sin embargo, las desapariciones en el país son tan graves y repetidas que siguen siendo un crimen de lesa humanidad, aunque no pasen en todo el país.
"El derecho internacional no exige que los crímenes de lesa humanidad se produzcan a escala nacional o sean orquestados en las más altas esferas del gobierno. Lo que importa es la magnitud, el patrón de los ataques y el hecho de que se dirijan contra la población civil", afirmó Juan Albán-Alencastro, presidente del Comité, según el artículo.
La conclusión del CED fue rechazada categóricamente por la presidenta de México, argumentando que el informe “tiene otra orientación” más allá de ofrecer ayuda.
La mandataria aseguró que el propósito es: "Criticar al gobierno de México, esencialmente, y llevar una posición a la Asamblea General de Naciones Unidas que nosotros consideramos que, dado que estamos atendiendo el tema, no tiene cabida. Y la manera en que estructuran el informe, tiene muchas debilidades”, en su conferencia de prensa matutina.
La mandataria fue cuestionada si consideraba que la orientación del análisis del CED era política, a lo que respondió que no queda claro por qué hicieron la extrapolación "de crimen de lesa humanidad, cuando el gobierno está actuando".
Aseguró que si su gobierno no estuviera actuando, se entendería; no obstante, reiteró que sí se está trabajando al respecto y cuestionó al CED el porqué, según dijo, no ha reconocido ese trabajo.
En México, la crisis de desapariciones ha afectado a decenas de miles de familias que, ante la falta de respuestas, buscan visibilizar su lucha y las búsquedas de sus familiares por cuenta propia. Aprovechando los reflectores internacionales del Mundial de la FIFA, del cual el país es coanfitrión, los colectivos de búsqueda organizaron protestas durante los encuentros deportivos.
Aunque intentaron manifestarse en las inmediaciones del Estadio Azteca, las autoridades desplegaron operativos para impedir su avance hacia el recinto deportivo. Los bloqueos de seguridad evidenciaron la tensión entre la celebración deportiva y un reclamo social que se niega a ser silenciado.
Con información de Anastasia Gubin.
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