El presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM) dijo este miércoles 27 de mayo que no ve un riesgo inminente de que el país pierda el grado de inversión, aunque reconoce que los recientes ajustes de calificadoras constituyen una “llamada de atención” para acelerar el crecimiento económico y fortalecer las finanzas públicas.
“No vemos un riesgo inminente de pérdida de grado de inversión”, dijo Emilio Romano, presidente de la ABM, durante una conferencia de prensa, al señalar que México aún conserva una nota crediticia dentro del rango de inversión y con perspectiva estable en algunas agencias calificadoras.
El dirigente del sector bancario del país señaló que la preocupación no debe centrarse solo en evitar una rebaja adicional, sino en impedir que México permanezca en el límite inferior de la escala crediticia.
“¿Para qué queremos estar en el borde? Queremos estar arriba, como estábamos. Costó mucho trabajo”, expresó Romano, quien reconoció que perder el grado de inversión encarecería el financiamiento y tendría efectos regresivos sobre hogares, empresas y créditos locales.
La postura de la ABM ocurre después de que S&P Global Ratings revisó de estable a negativa la perspectiva de la calificación soberana de México, aunque mantuvo sus notas de largo plazo en moneda extranjera y local.
Moody’s, por su parte, rebajó la calificación soberana de México a Baa3, el último escalón dentro del grado de inversión, con perspectiva estable, mientras que Fitch mantiene al país en BBB-, también en el nivel más bajo de grado de inversión, con perspectiva estable.
Romano señaló que uno de los principales factores de presión sigue siendo la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex), por el costo fiscal que representa para el gobierno de México y por la necesidad de mejorar su operación.
“Sin duda, el factor preocupante es Pemex”, dijo el banquero, agregando que la petrolera estatal consume alrededor de dos puntos del producto interno bruto (PIB), en contraste con periodos en los que contribuía de forma relevante a las finanzas públicas.
El presidente de la ABM también dijo que el gobierno ha avanzado en el manejo de pasivos, aunque considera que será necesario elevar la producción y eficiencia de Pemex para reducir la presión sobre la deuda pública.
Romano añadió que el sistema bancario buscará contribuir al crecimiento mediante mayor crédito, digitalización, formalización y financiamiento a pequeñas empresas.
También dijo que México necesita crecer por encima del 2 % o 2.5 %, y no cerca del 1 %, aunque en el primer trimestre de 2026 registró una caída 0.6 %.
La ABM además presentó la propuesta 'México paga digital', un acuerdo para acelerar la digitalización de pagos, reducir el uso de efectivo y aumentar la bancarización de las micro, pequeñas y medianas empresas mediante cadenas productivas encabezadas por grandes empresas ancla.
Esta propuesta plantea que proveedores y comercios vinculados a grandes compañías compartan información transaccional con el banco de su preferencia para facilitar su primer crédito, generar historial financiero, impulsar la formalidad y reducir las fricciones que limitan la productividad del país.




















