La primera vicepresidenta del Congreso de Ecuador, Mishel Mancheno, presentó la "Ley Antimafias", que busca penas más severas contra el crimen organizado, entre otras acciones.
La también legisladora por la provincia de Chimborazo en Ecuador entregó al presidente de la Asamblea Nacional, Niels Olsen, el proyecto de Ley Orgánica Reformatoria, según un comunicado publicado por la Asamblea Nacional de Ecuador, el 1 de junio.
Con el proyecto de ley, también conocido como "Ley Antimafias", se "busca desarticular de manera integral las estructuras del crimen organizado", que —asegura la legisladora— además de realizar actividades de sicariato opera como "una red de poder, financiamiento, violencia, logística, corrupción e intimidación".
El documento enfatiza que la iniciativa de ley —respaldada por el gobierno de Daniel Noboa—, permitirá identificar y sancionar de manera más efectiva a los miembros de una organización criminal en todos y cada uno de sus estratos.
Agrega que incorpora herramientas legales para sancionar a quienes reclutan personas con fines delictivos, asegurando que esto es clave, ya que estas organizaciones criminales están captando jóvenes "para integrarlos a sus estructuras, reemplazarlos constantemente y expandir su capacidad operativa".
La Sra. Mancheno aseguró que esta ley fortalecerá al gobierno para enfrentar al crimen organizado y debilitará su estructura, a la vez que protegerá a los ecuatorianos, destacando que la legislación surge a raíz de la cooperación internacional con Italia, Estados Unidos y Argentina, país que ya cuenta con una "Ley Antimafias".
La funcionaria ecuatoriana señaló que el crimen organizado no opera de manera aislada, sino como "una estructura compleja integrada por jefes, financistas y reclutadores".
Agregó que dichas organizaciones criminales cuentan con "redes de apoyo conformadas por funcionarios corruptos y otros colaboradores, y se sostiene mediante recursos provenientes de actividades ilícitas, además de mecanismos destinados a intimidar a víctimas y testigos", según el comunicado.
El nuevo proyecto de ley surge en un momento en que el gobierno de Ecuador busca reforzar la lucha contra el narcotráfico tras años de haber sido considerado uno de los principales epicentros del crimen organizado y del narcotráfico en la región.
El pasado 20 de abril, Estados Unidos reforzó su cooperación en seguridad con Ecuador y Chile mediante la firma de acuerdos orientados a enfrentar el narcotráfico y el crimen organizado transnacional.
El acuerdo entre EE. UU. y Ecuador establece un marco legal para desarrollar investigaciones conjuntas en delitos como narcotráfico, tráfico de armas, trata de personas, explotación sexual infantil, delitos cibernéticos y lavado de activos.
Además, el país andino forma parte del recién creado Escudo de las Américas, convocado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para forjar una coalición contra las amenazas que afectan la libertad del hemisferio occidental. El 7 de marzo, una docena de líderes latinoamericanos, entre ellos de Ecuador, Argentina y El Salvador, se reunieron en Miami para celebrar la coalición enfocada principalmente a erradicar los cárteles.
Según el analista Julio Shiling, en su artículo publicado en The Epoch Times titulado "La Cumbre Escudo de las Américas: Un escudo en defensa de la libertad", esta unión "representa un esfuerzo por construir una coalición hemisférica coordinada entre gobiernos alineados con la gobernanza democrática, las economías de mercado y políticas de seguridad firmes".
El autor señala que al centrarse en la cooperación contra el crimen transnacional, el narcoterrorismo, la migración descontrolada, las ideologías autoritarias y la creciente influencia de potencias externas a la región, esta iniciativa busca fortalecer la coordinación estratégica entre Estados afines y reforzar el principio de defensa colectiva en el hemisferio occidental.
Schiling asegura que occidente enfrenta crisis en diversos ámbitos como la seguridad, la política y la geopolítica. Detalla que esto se ha visto agravado debido a la creciente operación de las redes criminales en el territorio occidental, así como a la intervención de actores hostiles en la región, como China, Rusia e Irán, quienes están creciendo su influencia en la región.
"La cumbre pone de relieve un debate emergente sobre si la alineación ideológica y la cooperación en materia de seguridad entre socios selectos podrían convertirse en un mecanismo más eficaz para enfrentar amenazas compartidas que los arreglos multilaterales más amplios pero menos cohesionados", agrega el autor.
Ecuador vivió una transformación radical en materia de seguridad en los últimos años. El servicio diplomático de la Unión Europea advirtió en 2023 que el país andino se había convertido en uno de los más afectados por el crimen organizado en América Latina. Solo dos años después de esta advertencia, Ecuador se posicionó en el tercer lugar en el Índice Global de Crimen Organizado, detrás de Colombia y México.
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, ha mantenido una postura severa ante el crimen organizado y el narcotráfico, implementando diversas iniciativas para su combate.
A mediados de mayo, el mandatario ecuatoriano se reunió con el vicepresidente de EE. UU., J. D. Vance, con el propósito de continuar fortaleciendo la cooperación bilateral en la lucha contra el narcotráfico.
"[Vance] ve con muy buenos ojos lo que está sucediendo con el Ecuador y quería saber también cómo podemos seguir cooperando", declaró la canciller ecuatoriana, Gabriela Sommerfeld, tras el encuentro con el vicepresidente estadounidense.
Con información de Julio Shiling, Anastasia Gubin y Eduardo Tzompa.
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